China y Estados Unidos, obligados a entenderse por la IA entre el recelo y la desconfianza

La carrera por la IA está escalando de tal manera que la preocupación por los incidentes de ciberseguridad y el creciente potencial para desarrollar armas químicas y/o biológicas está obligando a China y Estados Unidos a entenderse. Las dos potencias han acordado establecer un canal para lidiar con problemáticas vinculadas con la inteligencia artificial generativa. Y si bien está lejos de ser una colaboración profunda entre los países, sí es un primer paso que los expertos consideran trascendental para abordar problemas de gran calibre y potencialmente catastróficos.

Recientemente, se concretó una cumbre entre Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Xi Jinping, presidente de China, donde la IA tuvo un rol central. Si bien la guerra de tarifas sigue ocupando espacio principal en los tires y aflojes entre ambas naciones, tanto en Washington como en Pekín son conscientes de que necesitan una línea directa de comunicación para lidiar con asuntos complejos que pueden derramar sobre otras áreas sensibles. La inteligencia artificial generativa está, sin dudas, dentro de esa consideración.

La reunión entre los mandatarios de China y Estados Unidos derivó en la firma de un memorando de entendimiento en el que ambos países expresaron su voluntad de crear un canal destinado a robustecer sus comunicaciones en asuntos puntuales, como el impacto de la IA y potenciales crisis militares. Los detalles sobre el mecanismo que se pretende instalar todavía son nulos. No obstante, se espera que en los próximos meses haya más novedades.

El próximo encuentro entre Estados Unidos y China está pautado para noviembre, y se enfocará plenamente en la IA. El objetivo es que exista una línea directa para hablar respecto de beneficios y riesgos de la inteligencia artificial generativa. Dicho esto, no esperes que las potencias se alíen para desarrollar nuevos modelos, ni nada que se le parezca.

Estados Unidos y China tendrán línea directa en temas de IA generativa

Trump, siendo Trump, ya dejó en claro que Estados Unidos no frenará el desarrollo de su IA. El mandatario estadounidense incluso lanzó dardos contra China por su supuesta intención de equilibrar el mercado por saberse en desventaja. Además, sostuvo que la inteligencia artificial norteamericana le lleva hasta 2 años de ventaja a la desarrollada en el gigante asiático.

Estados Unidos y China tendrán línea directa en temas de IA generativa

«Estados Unidos no va a frenar. Quieren detener nuestro progreso porque llevamos una gran ventaja sobre China y vamos a mantenerla. Preferiría no integrar los sistemas, ya que llevamos una ventaja considerable. Cuando vas a la cabeza, no compartes lo que tienes con los demás. Llevamos una ventaja de al menos un año, tal vez año y medio; hay quien dice que dos años. No tengo intención de compartir», comentó Trump.

Así las cosas, es evidente que la comunicación entre Estados Unidos y China será para informar y/o resolver incidentes con la IA, no para un futuro esfuerzo de desarrollo en conjunto. Todavía no está claro qué temas puntuales se abordarán con el nuevo mecanismo entre ambas potencias. Aunque es lógico pensar que el enfoque estará en cuestiones relacionadas con el uso de la tecnología para ciberataques y aplicaciones militares o de inteligencia, como también para situaciones donde se denuncie la destilación de modelos de inteligencia artificial. Esto último ha sido crucial para la rápida evolución de muchas startups chinas, acusan desde Norteamérica.

Robo, competencia y el futuro regulatorio

Lo curioso es que algunas miradas sobre la destilación de modelos de inteligencia artificial ya no es tan extrema como antes. Si bien Estados Unidos sostiene que dicha práctica es un «robo», pues permite que China tenga nuevas IA igual de capaces que las occidentales sin incurrir en gastos exorbitantes de entrenamiento, NVIDIA tiene un planteo distinto. Jensen Huang, líder del gigante verde, dice que la modalidad en cuestión es solo una forma más de «competencia».

«Puedes probar los productos de otros tanto como quieras. […] Preferiría que nadie aprendiera de nuestros productos y que pudiéramos seguir avanzando tranquilamente. Pero, francamente, la competencia mejora las cosas», explicó el empresario. Claro que NVIDIA también es parte interesada en esta historia. No solo porque es el principal fabricante de hardware especializado para IA, sino porque Estados Unidos tiene bloqueada la venta de chips avanzados a China.

Entenderse, pero no colaborar; esa es la realidad de un acercamiento entre recelo y desconfianza entre las dos máximas potencias mundiales. La IA continúa marcando agenda, en un momento en el que el discurso sobre los riesgos que presenta para la subsistencia humana es cada vez más extremo. No por nada las posturas pro-regulación se están endureciendo. Hace poco, Bill Gates dijo que es necesaria una legislación que impida el mal uso de la tecnología. El cofundador de Microsoft incluso mencionó que la inteligencia artificial en malas manos puede ser lo suficientemente poderosa como para generar eventos que provoquen «mil millones de muertes».


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