Startups Europeas

Europa también compite (I): las cinco startups de IA y robótica que debes tener en el radar

Parece que las grandes tecnológicas estadounidenses lo eclipsan todo en inteligencia artificial. Salvo quizá a las empresas chinas, que trabajan por su cuenta, normalmente en modelos de pesos abiertos. Pero lo cierto es que Europa tiene una oportunidad para brillar en esta tecnología. Desde luego no compitiendo en los mismos ámbitos. No son equiparables la capacidad de cómputo, la infraestructura de centros de datos, la envergadura de las compañías digitales ni la inversión que atraen los actores del sector. Sin embargo, en Europa existen proyectos prometedosres en el terreno de la IA. Proliferan las startups bien nutridas con una base sólida de talento. Según el informe «The State of European Tech 2025», publicado por la firma de capital riesgo Atomico, la IA y el deep tech captaron el 36% de todos los fondos destinados por el capital riesgo en Europa el pasado año.

El documento estima que el sector tecnológico europeo en su conjunto tiene un valor de unos 4 billones (en español, no en inglés) de dólares. Esto equivale al 15% del PIB europeo. Los números van en aumento, pues la inversión el pasado ejercicio creció un 7% respecto a 2024 y ya está en los 44.000 millones de dólares. En el portal EU Tech Future apuntan además a que concretamente la IA acapara el 31% de todos los fondos de capital riesgo levantados en Europa en 2025.

A continuación reseñamos algunas de las startups de IA europeas más relevantes de la escena emprendedora.

Mistral AI: el paladín europeo de la IA

Precisamente una buena parte de la inversión europea en inteligencia artificial la ha acaparado Mistral AI. En septiembre de este mismo año levantó 3.000 millones de euros (Serie D), con una valoración de 21.000 millones de euros. Esta fue liderada por Samsung, el Scaleup Europe Fund de EQT y PSG. Es la mayor ronda de capital de una tecnológica europea.

Mistral AI Logo

A esta se suma la cerrada en septiembre del año pasado por valor de 1.700 millones de euros, liderada por el fabricante de máquinas para producir chips ASML. La entrada en el capital de este gigante del sector de los semiconductores, con sede en Países Bajos, también implica una asociación tecnológica. De aquí puede surgir una simbiosis en la que Mistral preste sus modelos y sus ingenieros para la mejora de las siguientes generaciones de equipos de ASML. Al mismo tiempo, la startup se beneficia de la experiencia de trabajar estrechamente con un partner de la industria.

Y es que el sector industrial es crítico para Mistral. Es uno de los ámbitos en los que puede competir con los gigantes estadounidenses. “Mistral tiene que competir con una aproximación propia. Y lo está haciendo. Apuesta por ser más open source y por una verticalización. Ellos van más de trabajar mano a mano con las industrias”, señala Fernando Maldonado, analista principal de Foundry especializado en el sector tecnológico. “Mistral demuestra que una empresa europea puede competir cerca de la frontera tecnológica. Durante mucho tiempo existió la sensación de que ese terreno estaba reservado a Estados Unidos y, cada vez más, a China. Mistral cuestiona esa idea”.

Mistral tiene que competir con una aproximación propia. Y lo está haciendo. Apuesta por ser más open source y por una verticalización. Ellos van más de trabajar mano a mano con las industrias

Fernando Maldonado, analista principal de Foundry

La startup ya tiene acuerdos de alto calado para colaborar con socios industriales. Poco a poco se ha aliado con algunos grupos de gran envergadura en Europa para trabajar codo con codo con ellos. El objetivo común es mejorar los procesos y la producción de los partners. Con ello Mistral obtiene ingresos, pero también un know-how muy valioso de cara a negociar futuros acuerdos con otras compañías. Entre las que ya se cuentan como partners están el gigante aeroespacial paneuropeo Airbus, el grupo de automoción Stellantis, la energética francesa TotalEnergies, BMW o la ya mencionada ASML.

Merece la pena hacer un pequeño paréntesis para resaltar la importancia de la asociación de la startup con ASML. La compañía holandesa ostenta un dominio aplastante en la maquinaria de litografía ultravioleta extrema (EUV). Se trata de la tecnología más avanzada que existe para producir los microchips más sofisticados del mundo, precisamente los que después se emplearán en entrenamiento e inferencia de IA.

Equipo de Mistral AI
Equipo de Mistral AI. Imagen: Web de Mistral.

La alianza entre ambas compañías, Mistral AI y ASML, se ha presentado como un baluarte de la anhelada soberanía tecnológica europea. Si no llega a baluarte, sí que es una pieza fundamental para lograr este objetivo. La holandesa es clave en la cadena de suministro de los semiconductores, mientras que la francesa se ha convertido en la apuesta europea en el terreno del software. Y esto no solo implica a los modelos fundacionales, también a las aplicaciones concretas que pueden derivarse de casos de uso específicos.

Si la industria es un sector esencial para que Mistral AI prospere, hay otras áreas de suma importancia para Europa donde se requerirá inteligencia artificial. Una de ellas es la defensa, donde la soberanía tecnológica se ha vuelto crítica en los últimos años. 

La colaboración industrial es la grieta a través de la cual la startup francesa se abre camino en el competidísimo mundo de la IA generativa. “Es la vía que puede encontrar Mistral AI para competir con estos gigantes [estadounidenses]. O, digamos, de encontrar su espacio. Porque no va a competir de tú a tú con Anthropic o con OpenAI, pero sí que está haciendo alianzas interesantes”, resalta Maldonado.

En cierta forma, la startup actúa como un contrapeso a Estados Unidos y China. “Mistral se ha convertido en la referencia europea más visible en modelos fundacionales. En muy poco tiempo ha multiplicado su facturación, supera los 400 millones de dólares de ingresos anualizados y trabaja con algunas de las mayores empresas y administraciones europeas”, enfatiza el analista, y añade: “Lo que estamos viendo es que ya no compite solo en que tenga el mejor modelo, eso era en la fase anterior, que ya estamos dejando un poco atrás. En este caso, Mistral tiene bien cogida la cadena de valor, tanto hacia el cliente como hacia atrás”.

Mistral se ha convertido en la referencia europea más visible en modelos fundacionales. En muy poco tiempo, su facturación se mide en cientos de millones de dólares

Fernando Maldonado, analista principal de Foundry

Fundada por un exinvestigador de DeepMind, Arthur Mensch, y dos exinvestigadores de Meta, Guillaume Lample y Timothée Lacroix, se puso en marcha en abril de 2023. Su producto de consumo masivo es el chatbot Le Chat, similar a ChatGPT o Claude, pero su verdadera atención está en las empresas. La startup aspira a ser un compañero para la nueva transición hacia la era de la IA que deberán llevar a cabo las corporaciones.

En línea con otras startups de modelos fundacionales, cuenta con modelos de diferentes tamaños, de razonamiento y agentes de IA. A día de hoy, Mistral tiene clientes en sectores variados, entre ellos el financiero, la defensa o el sector de las administraciones públicas.

Multiverse Computing: cuando la IA y la cuántica se tocan en una startup

En España, concretamente con sede en San Sebastián, destaca la startup Multiverse Computing. Fundada en 2019 por Enrique Lizaso, Román Orús, Alfonso Rubio y Sam Mugel, la compañía vasca anunció una ronda de inversión en julio de hasta 570 millones de dólares. Su ritmo de crecimiento ha sido descollante en los últimos años. Al terminar 2024, su plantilla ascendía a 180 trabajadores; tan solo un año y medio después, superó los 400 trabajadores. Y la previsión es seguir creciendo.

Multiverse Computing

“Nuestra principal actividad se centra en la compresión y optimización de modelos de IA mediante nuestra tecnología propietaria, CompactifAI, que permite reducir drásticamente el tamaño de los modelos hasta en un 80% sin perder rendimiento”, destaca Enrique Lizaso, cofundador y CEO de Multiverse Computing. “Esto facilita su despliegue en entornos con recursos limitados, reduce costes operativos y mejora la eficiencia energética. Además, trabajamos con clientes en sectores como defensa, finanzas, energía y telecomunicaciones, ayudándoles a implementar IA de forma más eficiente y escalable”.

La startup desarrolla algoritmos de inspiración cuántica. Lo hace para resolver problemas industriales que tienen una complejidad matemática alta, de ahí que no se puedan abordar con métodos convencionales. A falta de ordenadores cuánticos estables, Multiverse ha adoptado un enfoque novedoso. Sus algoritmos son una aplicación de las matemáticas que se usan en física cuántica con el fin de optimizar sistemas del mundo real. El objetivo es lograr un alto rendimiento sin necesidad de supercomputadores.

Esto [la compresión de modelos de IA] facilita su despliegue en entornos con recursos limitados, reduce costes operativos y mejora la eficiencia energética. Además, trabajamos con clientes en sectores como defensa, finanzas, energía y telecomunicaciones, ayudándoles a implementar IA de forma más eficiente y escalable

Enrique Lizaso, cofundador y CEO de Multiverse Computing

“Desde Multiverse apostamos por hacer la IA más eficiente y accesible como prioridad inmediata. Consideramos que la inteligencia artificial está en un punto de inflexión, con un crecimiento acelerado pero también con desafíos importantes en costes, escalabilidad y sostenibilidad”, sostiene Lizaso. “Por ahora nos centramos en soluciones prácticas y de impacto inmediato en IA, mientras mantenemos nuestro conocimiento en tecnologías cuánticas como una base estratégica para el futuro”.

La startup empezó a proporcionar sus servicios en el mundo financiero para saltar después a otros sectores, como el manufacturero, la seguridad o el sector público. Lizaso tiene claro hacia dónde va el sector y cuáles son las prioridades de Multiverse Computing: “Prevemos un crecimiento significativo en los próximos años, impulsado principalmente por la creciente demanda global de soluciones de inteligencia artificial más eficientes, sostenibles y escalables. A medida que las organizaciones buscan reducir costes de infraestructura y consumo energético sin renunciar al rendimiento, tecnologías como la compresión de modelos se están convirtiendo en un elemento clave dentro de sus estrategias de adopción de IA”.

En un entorno tan competido como el de la IA, la startup se sitúa en un nicho, como es la compresión de modelos, que permite la expansión de la tecnología a dispositivos edge. “Nuestras áreas clave de expansión incluyen el desarrollo continuo y la comercialización de modelos de IA comprimidos, capaces de mantener altos niveles de precisión con un uso mucho más eficiente de los recursos”, expone Lizaso. “Esto nos permite abordar no solo grandes entornos cloud, sino también casos de uso en edge computing y dispositivos con capacidad limitada. Otro pilar fundamental de nuestro crecimiento será el fortalecimiento de alianzas estratégicas para acelerar la adopción de nuestra tecnología y adaptarla a necesidades reales de negocio”.

Neura Robotics: la startup que busca la colaboración humano-máquina

Nacida en Alemania, un país industrial por tradición, la startup Neura Robotics se ha propuesto desarrollar robots cognitivos. Esto quiere decir que el hardware tendría visión, tacto y audición, así como capacidad de aprender de forma autónoma. Con este propósito fundó la empresa David Reger, que ejerce como CEO, en 2019.

“La fiabilidad, la seguridad, la integración con sistemas existentes y el conocimiento de los procesos productivos siguen pesando mucho. Neura Robotics intenta ocupar precisamente ese espacio. No parece querer competir con China en volumen. Su apuesta son soluciones industriales de alto valor añadido, con rendimiento, integración y confianza por encima del precio unitario”, apunta el analista principal de Foundry, Fernando Maldonado.

Stand de Neura Robotics en el CES

El objetivo de Neura Robotics pasa por lograr una robótica que interactúe de forma segura y eficaz en entornos complejos. Y esto quiere decir sobre todo entornos donde operan humanos. Esta es una de las claves de la siguiente revolución industrial, una colaboración humano-máquina más estrecha. Pero evidentemente esto tiene sus dificultades. Las personas nos movemos de maneras impredecibles y no respondemos a patrones fácilmente clasificables.

Para conseguir una implantación efectiva de robots de nueva generación en las fábricas, Neura Robotics levantó una ronda de 120 millones de euros en 2025, seguida de otra en junio de este mismo año (Serie C) de hasta 1.400 millones de dólares en la que participaron empresas como Nvidia, Amazon o Qualcomm. Su tecnología permite que los brazos robóticos aprendan del entorno y tomen decisiones autónomas en tiempo real.

Hay una ventaja clarísima en la parte más industrial, especialmente lo que puede ser toda la parte industrial de Alemania

Fernando Maldonado, analista principal de Foundry

No hay que olvidar que uno de los campos donde Europa puede sobresalir en la nueva revolución tecnológica es la industria. “Hay una ventaja clarísima en la parte más industrial, especialmente lo que puede ser toda la parte industrial de Alemania”, señala Maldonado. “Si nos fijamos en la dinámica de cómo van entrando todos estos robots, normalmente van siempre de la mano de algún partner industrial”. El analista incide en la diferencia sustancial que existe respecto a la construcción del producto y a su despliegue, en el ámbito de la robótica en comparación con la IA generativa.

“Aquí no viene la inteligencia artificial y luego viene el cliente. Primero tú tienes un cliente, haces pruebas y, luego, codiseña contigo. Después, ya veremos. No es innovación pura, todo lo que haces se tiene que integrar y para ello se necesita tener una relación con los actores industriales. Antes de que un robot llegue al mercado suele haber años de pruebas, ajustes y conversaciones con los clientes. Los fabricantes aprenden cómo funciona una planta, qué problemas aparecen en producción y qué cosas importan de verdad al usuario final”, explica Maldonado.

Robot de Neura Robotics

Es un proceso extremadamente complejo, con muchas variables en juego y, en ocasiones, muy poco estandarizable. Al menos no de primeras. Eso sí, una vez que existe un producto funcional para un fabricante de automoción, por ejemplo, Mercedes, resultará más fácil llegar a las plantas de BMW. Desde luego, será mucho más sencillo para la compañía que ya ha establecido el robot en las líneas de producción de una marca que para una empresa que sea nueva.

En el caso de Neura Robotics, colabora con compañías como Qualcomm para diseñar la próxima generación de robots inteligentes. Pero también trabaja mano a mano con gigantes industriales como Kawasaki Robotics, HD Hyundai o Bosch, con quien trata de acelerar la implementación de robótica humanoide.

La gran ventaja aquí de las compañías europeas de robótica está precisamente en su cercanía con la industria. Europa aún tiene sectores industriales potentes y las empresas locales lo tienen más fácil para probar sus prototipos. No solo por pura cercanía, tanto geográfica como de familiaridad cultural. Las startups de robótica europeas tienen otro punto a favor respecto a otras de fuera: se consideran parte necesaria de la configuración de una soberanía tecnológica.

Una empresa europea se ve obligada a cumplir con el RGPD y las normativas europeas (como el Reglamento de IA) desde su inicio. De esta manera, ajusta sus productos a la legislación existente, mientras que compañías de fuera tienen que hacer un esfuerzo por readaptar su oferta.

Theker Robotics: robots como servicio

En el ámbito de la robótica, en España también existen proyectos prometedores. Uno de ellos es Theker Robotics, fundada en Barcelona en 2022 por Jiaqiang Ye Zhu y Carla Gómez Cano. Su misión consiste en desarrollar sistemas robóticos que integran visión avanzada, sistemas de control y grandes modelos de lenguaje. Se trata de robots capaces de hacer tareas manuales en distintas áreas, como la logística, la alimentación o la gestión de residuos.

“Diseñamos, desarrollamos e integramos sistemas robóticos avanzados que automatizan procesos industriales en entornos heterogéneos. Además, fabricamos nuestro propio hardware que nos permite adaptarnos totalmente a las necesidades de cada cliente, lo que nos permite llegar con soluciones ágiles y eficientes, listas para desplegar, sin largos procesos de integración”, subraya Carla Gómez Cano, cofundadora.

Sus sistemas están preparados para operar de forma autónoma y flexible en entornos industriales dinámicos. Y no necesitan reprogramarse cada vez que cambia el producto, el formato o el entorno. “Estos sistemas robóticos se adaptan a cualquier sector y proceso productivo, y a cualquier tipo de objeto a manipular, independientemente de su forma, tamaño o material, resolviendo tareas manuales variables o complejas”, incide Gómez Cano.

Theker Robotics

El pasado año, Theker levantó una ronda de inversión semilla de 18 millones de euros. Aunque más importante aún fueron, quizá, los nombres de sus inversores. Entre ellos se encontraba el conglomerado textil Inditex. Es una muestra del interés de este tipo de compañías por una solución como la que propone la startup barcelonesa. Las plantas industriales no suelen ser fábricas uniformes con una línea de producción previsible, sino entornos caóticos. En ellas convive personal humano con máquinas de diferentes grados de automatización. La idea de Theker es que sus robots puedan moverse como pez en el agua por esos entornos, con el fin de mejorar la productividad.

“A finales de este año superaremos las 100 personas en plantilla, con una gran incorporación en todos los departamentos, ingenieros para I+D, perfiles de business y GTM para seguir abriendo mercado en nuevos sectores y equipos de despliegue que se encarguen de la instalación robótica”, indica Gómez Cano. “Hemos visto que la robótica tiene aplicación en prácticamente cualquier industria, y que hay infinidad de use-cases por desarrollar”.

Diseñamos, desarrollamos e integramos sistemas robóticos avanzados que automatizan procesos industriales en entornos heterogéneos. Además, fabricamos nuestro propio hardware que nos permite adaptarnos totalmente a las necesidades de cada cliente, lo que nos permite llegar con soluciones ágiles y eficientes, listas para desplegar, sin largos procesos de integración

Carla Gómez Cano, cofundadora de Theker Robotics

Uno de los factores diferenciales de Theker Robotics es su modelo de negocio. Prevén abordar la implantación de robots industriales con un modelo Robotics as a Service (RaaS). Una de las grandes ventajas es que elimina la necesidad de una costosa inversión inicial para los clientes. Es una fórmula para incentivar las pruebas y la implementación de la tecnología en los operadores de las fábricas.

“Se ha avanzado mucho [en robótica], pero queda mucho más por hacer”, reflexiona la cofundadora de Theker Robotics. “Todavía hay tecnologías por descubrir y desarrollar para llevar la robótica a todos los sectores y rincones del mundo. El potencial es enorme y lo que nos motiva en Theker es precisamente la magnitud del reto. Estamos en un momento clave en el cual quien no se haya movido aún ya va tarde. Nosotros lo estamos afrontando desde España, siempre con visión global, convencidos de que Europa tiene el talento y los medios para ganar”.

La compañía, por cierto, cerró en junio de este mismo año una ronda de financiación de 85 millones de dólares en la que participaron LVMH, Inditex, CRV y Samsung.

ElevenLabs: la voz de la IA

Otra de las grandes bazas europeas en inteligencia artificial es ElevenLabs. Con sede en Londres y Nueva York, la startup nació en 2022 de la mano de Piotr Dąbkowski, que trabajaba en Google como ingeniero de software, y Mati Staniszewski, consultor en Palantir. Estos dos polacos pusieron en marcha su proyecto inspirados en la experiencia que tenían de ver doblajes monótonos de películas extranjeras en su Polonia natal.

Así es como nació una de las compañías más punteras en modelos de texto a voz. A día de hoy ofrecen herramientas para clonación de voz, doblaje automatizado, efectos de sonido y texto a voz en diferentes idiomas.

ElevenLabs ha recibido cerca de 800 millones de dólares de financiación y su valoración alcanza los 11.000 millones de dólares. Ya suma más de 500 empleados y no para de crecer. Es uno de los casos en los que la IA generativa tiene aplicaciones claras y definidas, sobre todo en los servicios de atención al cliente y en call centers.

Aunque más elocuentes que sus cifras de inversión son las de facturación. En 2025, la compañía habría logrado un ARR de 350 millones de dólares, mientras que hace unos meses anunció que sobrepasa ya los 500 millones de dólares en ingresos anualizados (la cantidad que sale de multiplicar por 12 lo facturado en el último mes; una medida cada vez más común en el sector de la IA).


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