Linus Torvalds arremete contra la IA y cómo está afectando a Linux

Que Linus Torvalds se mantiene bastante activo en el desarrollo de Linux, no es novedad. Si bien el ingeniero finlandés ha reconocido que ya no aporta tantas líneas de código al kernel de Linux como en el pasado, continúa siendo una pieza clave para mantenerlo. Sin embargo, en el último tiempo algo ha comenzado a molestarle: el uso desmedido de herramientas de inteligencia artificial para detectar detectar y reparar fallos en el software. Y no ha dudado en expresar esa frustración en público.

Si bien Linus Torvalds no se opone al uso de la IA al programar, sí ha manifestado que su acompañamiento a estas herramientas está supeditado a que se usen bien. Pero la historia parece no ser así en la actualidad. A tal punto que el propio «padre de Linux» ha tenido que exponer su descontento por los efectos negativos del mal uso de la tecnología en el desarrollo de la versión 7.1 del kernel.

Puntualmente, el enfado de Linus Torvalds se debe a que se está registrando un exceso de actividad en el desarrollo del kernel de Linux para resolver problemas menores. Según explicó en un mensaje enviado a todos los que contribuyen en el proyecto, se están registrando muchas resoluciones de bugs insignificantes. Fallos que el propio Torvalds califica como triviales, pero que se están acumulando a un ritmo tan alto que consumen tiempo y recursos que se podrían dedicar a cosas más importantes.

Asimismo, las críticas apuntan a que muchos de estos fixes se están presentando en instancias inapropiadas. Específicamente, el kernel de Linux 7.1 se encuentra en su quinta Release Candidate, de siete habituales. De acuerdo con Linus Torvalds, la mayoría de las resoluciones que se han incorporado en la RC5 tendrían que haberse propuesto en etapas iniciales del proyecto para abordarlas con corresponde.

A Linus Torvalds no le gusta cómo la IA impacta en el desarrollo del kernel de Linux

A Linus Torvalds no le gusta cómo la IA impacta en el desarrollo del kernel de Linux
Linus Torvalds.

Respecto de la RC5 de Linux 7.1, Linus Torvalds dijo que era bastante grande al compararla con versiones previas del kernel en la misma instancia. «No estoy del todo contento con esto. La mayor parte es son cosas triviales de drivers comunes […]. No estoy convencido de que valga la pena el esfuerzo para una RC5. Son ‘correcciones‘, claro, pero muchas de ellas son tan irrelevantes que creo que sería mejor incluirlas en un árbol de Linux-next y unificarlas durante el período de fusión», explicó.

Que colaboradores resuelvan bugs de Linux usando inteligencia artificial está provocando un cuello de botella. No solo porque, como indica Linus Torvalds, las correcciones en cuestión son irrelevantes en su gran mayoría. También, porque le están complicando la vida a los verdaderos mantenedores del kernel. Se han detectado casos de varias personas encontrando y resolviendo los mismos fallos, pero notificándolos de forma individual. Esa superposición de parches es confusa e ineficiente.

En lugar de enfocarse en regresiones, muchos están parcheando cosas menores que no aportan ningún valor real. Pero la paciencia de Linus Torvalds se ha acabado. El ingeniero alertó que será «más inflexible» para lidiar con este tipo de situaciones en etapas tan avanzadas del desarrollo del kernel de Linux. «Este es un aviso de que comenzaré a rechazar los pull request sin sentido con correcciones que no sean tan importantes», enfatizó.

El furor por las IA para programar tiene su costado negativo

La explosión de herramientas para programar con IA ha inundado un sinfín de proyectos de código abierto con colaboradores que no aportan nada útil. Sus intenciones pueden no ser malas ni dañinas, pero se terminan convirtiendo en una carga. En el caso del kernel de Linux, Linus Torvalds remarcó que cuando las versiones candidatas requieren de semanas de trabajo tan largas y desgastantes, perjudican la estabilidad del proyecto en el largo plazo. A esto se suma que usar agentes de inteligencia artificial para resolver un bug puede derivar en la generación inadvertida de un fallo nuevo. Esto añade más trabajo y puede derivar en una vulnerabilidad más grave que la original.

«Las correcciones triviales pueden ser insignificantes y tener una baja probabilidad de causar problemas. Pero ‘baja probabilidad’ no es lo mismo que ‘nula probabilidad'», remató el padre de Linux. Si quieres colaborar con el kernel de Linux y no enfadar a Linus Torvalds, entonces, evita usar IA para resolver fallos menores en instancias avanzadas.


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