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Cómo pueden revolucionar los robots la agricultura

La precisión de nuevas máquinas agrícolas, apoyadas por sensores y tecnología avanzada, permite recolectar de una manera eficiente y automatizada.

Los robots normalmente se asocian a las ciudades, ya sea dentro de complejos industriales o como prestadores automáticos de algunos servicios. Sin embargo, su papel en el campo también puede ser decisivo y las nuevas tecnologías están haciendo posible que así sea dentro de unos años. La implementación de sensores unida al aumento en la potencia de computación permite que sistemas robóticos desempeñen tareas que hasta ahora sólo podían ser encargadas a una persona.

Existen muchos tipos de cultivos y algunos de ellos son demasiado delicados como para que los recojan máquinas, al menos las que se utilizan actualmente. Una nueva generación está surgiendo de la investigación que están llevando a cabo compañías especializadas, con el fin de automatizar algunos de los procesos que hasta ahora requieren más tiempo y dedicación.

Para construir esta nueva generación de maquinaria se está utilizando tecnología ya probada en otros ámbitos. Estos robots están basados en componentes electrónicos y se sirven de una gran potencia de cálculo, posible gracias al abaratamiento del hardware. Asimismo integran sensores avanzados, que proporcionan diversas capacidades, incluida la localización precisa por GPS.

Una alternativa automatizada a los trabajos manuales

La introducción de robótica avanzada en la agricultura permitirá automatizar trabajos para los que normalmente se requiere la destreza de personas. Actualmente se está investigando cómo recoger algunas frutas y hortalizas masivamente, preservándolas de sufrir golpes u otros daños.

Una de las compañías que está apostando por la robótica en el sector agrícola es la española Agrobot. Emplazada en Huelva, donde tiene un centro de investigación, dispone de una máquina que analiza una a una las fresas que recolecta, haciendo cortes precisos en la planta y tratando con delicadeza cada fruto. El robot es un monstruo de 24 brazos capaz de seleccionar cada pieza a través de un sensor óptico. La decisión la toma en función de la calidad que atribuye a la fresa, analizando su tonalidad y su tamaño, entre otros factores.

Otra de las compañías que se ha dedicado a idear maquinaria que facilite los procesos más laboriosos en el campo es Blue River Technology, californiana y afincada en Silicon Valley. Han construido una máquina que automatiza el cultivo de la lechuga, hasta el punto de hacer el trabajo de 20 personas, con lo que se podría ahorrar tiempo y costes de producción.

Mucha de esta tecnología no estará disponible masivamente hasta que transcurran varios años. Pero los primeros avances ya se han producido y pueden tener un efecto llamada para que más compañías se lancen a investigar nuevos métodos para agilizar los cultivos.

Imagen: Agrobot

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