teach kids to program

Primo, un juguete para enseñar a programar a los niños

Los creadores de Primo han optado por una forma de enseñar a programar a los niños que no requiere de pantallas y es apto para edades muy tempranas.

El proyecto Primo ha obtenido su financiación de 35.000 libras (42.200 euros) sobradamente, más de 650 personas lo han apoyado y ha sido reseñado en los medios tecnológicos más importantes. Su originalidad principal no está tanto en el objetivo – enseñar a programar a los niños –, que también resulta admirable, sino en la forma de conseguirlo. El producto consiste en un juguete, casi se podría decir que a la antigua usanza; nada de pantallas. En un tablero se colocan fichas con el fin de dirigir un pequeño robot.

Con esta sencilla idea Primo es otro de los éxitos del crodwfunding que enamora a propios y a extraños. Sin embargo, a diferencia de algunos casos que suscitan un gran entusiasmo, el producto que se ofrece no está destinado a early adopters, como suele ocurrir. Los consumidores potenciales en este caso son los niños, más bien sus padres.

Se trata de un juego para enseñar a los niños a programar sin necesidad de pantallas. Primo, destinado a edades entre 4 y 7 años, se basa en la colocación de fichas sobre un tablero. La disposición de las piezas da instrucciones remotamente a un pequeño vehículo de cuatro ruedas.

enseñar a los niños a programar

La idea es que el niño planee la colocación de las fichas en el tablero con la intención de que su vehículo salve obstáculos y llegue a un determinado destino. El juego se puede adquirir con complementos, como vallas, árboles y otras figuras, que ayudan a diseñar el circuito que tendrá que ser resuelto. Hay cuatro tipos de piezas, cada una con su instrucción correspondiente: avanzar en línea recta, girar hacia la izquierda, girar hacia la derecha y repetir la secuencia anterior.

El niño tiene que combinar las piezas para que el vehículo alcance una meta, algo que sólo lo puede hacer prediciendo cuáles serán las instrucciones adecuadas y haciendo pruebas. De esta manera los más pequeños pueden aprender los rudimentos de la programación, viendo instantáneamente los resultados de lo que han programado, un incentivo fundamental.

Primo está basado en Arduino y sus materiales han sido moldeados con láser e impresoras 3D. Todo el proyecto está bajo licencia de código abierto, con lo que los planos y los archivos CAD se harán públicos y gratuitos. El equipo de creadores, formado por cuatro personas, tiene previsto el lanzamiento del juego para la próxima primavera.

Sobre el autor

Pablo G. Bejerano

Periodista especializado en nuevas tecnologías. Interesado en todo lo que tenga que ver con Internet y sus posibilidades para cambiar la vida de las personas. Más artículos del autor »