Por la calle apenas se dejan ver, pero en más de un anuncio en redes has tenido que verlos. Los móviles con cámaras externas han llegado al mercado occidental y son cada vez más comunes. La última en sumarse a la moda ha sido Xiaomi, y gran parte de las que utilizan este reclamo provienen del continente asiático, concretamente de China. Es allí donde ha comenzado la revolución de la fotografía móvil, una batalla que hasta ahora lideraban Apple o Samsung, pero en unos pocos años Oppo, vivo o Xiaomi han conseguido darle la vuelta.
Y ojo, no es solo por culpa de estos armatostes que se acoplan al móvil. De hecho, estos accesorios solo potencian un poco los logros en fotografía móvil que las marcas chinas están consiguiendo. Desde la capital tecnológica del mundo quieren ganar el pulso a Estados Unidos (Apple) y Corea del Sur (Samsung) con músculo fotográfico. En otras palabras, sensores gigantescos, módulos imposibles y los protagonistas de hoy: los móviles con cámaras externas.
Pero, ¿lo están consiguiendo? ¿Es una moda pasajera que acabará diluyéndose? ¿Estos objetivos intercambiables imponen realmente una mejora en la fotografía? ¿Por qué Apple o Samsung todavía no han lanzado nada parecido?

Cambiamos pesadas cámaras por móviles ligeros. Y ahora los smartphones vuelven a pesar medio kilo
La calidad de la fotografía móvil ha avanzado una barbaridad en los últimos 10 años. Y, a pesar de que muchos se empeñen en negarlo, lo cierto es que hace tiempo que dejar la cámara de fotos en casa es una opción si en el bolsillo llevas un smartphone decente. Los resultados no van a ser los mismos, pero es posible ahorrarse cargar con una mochila, varios objetivos y baterías. Los móviles lo han simplificado todo, y han mejorado hasta tal punto que empieza a ser complicado diferenciar qué dispositivo ha tomado una fotografía.
Durante varios años hemos llevado cacharros de unos 200 gramos en el bolsillo que hacían fotos con las que 15 años atrás solo soñábamos. Ahora bien, de un día para otro, algunas marcas nos están intentando convencer de volver al pasado. No tecnológicamente, sino al peso y la ergonomía de nuestro equipo para inmortalizar momentos. Y es que lo que no te cuentan las marcas de sus móviles con cámaras externas es que el conjunto está por encima de los 600 gramos.
La moda nos está haciendo volver al pasado, a una época en la que también disfrutabas llevando encima un buen y pesado equipo, intercambiando objetivos y parándote un poco más a mejorar cada fotografía.
La culpa de los móviles con cámaras externas es del zoom
Marcas como Xiaomi, Oppo o vivo tienen sistemas similares, pero todos cuentan con un único fin: mejorar el zoom óptico del dispositivo. Los kits suelen repetirse en todas las marcas y modelos: una funda abultada para insertar un teleobjetivo, el propio objetivo con distancia focal fija y un agarre que se acopla a la funda para tener esa ergonomía similar a la de una cámara. Pero que no te engañen: estos móviles con cámaras externas no son una cámara de fotos.
De hecho, aunque el sistema de quita y pon recuerde al de los objetivos intercambiables, todas las marcas optan por un nombre concreto para este sistema: teleconvertidor. La idea es sencilla: tener todo un ecosistema de accesorios para poder acoplar un teleobjetivo detrás del sensor periscopio y, así, obtener una distancia focal muchísimo más amplia. Casi todos van de los 230 a los 400 mm.
No hay objetivos intercambiables para mejorar la distancia focal 15 mm, por ejemplo, como sí podrías tener en una cámara. Estos sistemas son únicamente para mejorar las capacidades del zoom: si quieres disparar a cualquier otra distancia, debes utilizar los sensores integrados en el dispositivo, donde toda la parafernalia pierde sentido.

¿Realmente es mejor? ¿Se consiguen mejores fotografías?
Sí y no. Todos estos móviles con cámaras externas no sufren un cambio a mejor cuando incluyes los kits en la ecuación. Como ya hemos comentado, su único fin es mejorar el zoom, pero no implementan ningún cambio real en la cámara o el sensor del dispositivo. Solo ponen delante una serie de cristales para hacer que la distancia focal aumente sin tener que ir más allá de forma digital, haciendo que los dispositivos puedan llegar muchísimo más lejos sin sacrificar calidad.
Al igual que en una cámara, la esencia de la fotografía está en el cuerpo y el sensor, dejando al objetivo la función de establecer a qué distancia focal se fotografía. Es decir, que estos móviles con cámaras externas no harán que tomes mejores fotos per se, solo ampliarán el zoom para que puedas fotografiar sin perder calidad. Lo mismo, pero más lejos.
Si merecen la pena o no, es una cuestión de gustos y necesidades. Los móviles con cámaras externas que se están lanzando actualmente coinciden en algo: sus cámaras son las mejores del mercado. Xiaomi, Oppo y vivo parten de una buenísima base, y potencian las capacidades de una cámara espectacular con estos accesorios que, lejos de ser para todo el mundo, permiten sacarle aún más jugo a sus dispositivos.
No es algo 100% nuevo
A pesar de que este tipo de kits se están empezando a popularizar ahora, lo cierto es que la industria móvil lleva años con accesorios similares y enfocados en la estandarización para todos los modelos. Hablamos de esas fundas para iPhone y otros móviles que permiten acoplar diferentes lentes y objetivos externos y que, si bien no llegan a ofrecer la calidad de los actuales, llevan tiempo permitiendo algo similar.
No poco tiempo, además: este tipo de accesorios y lentes externas llevan más de 10 años comercializándose. Las marcas se han centrado en dos mercados: las lentes para iPhone de mayor calidad y otra rama más estándar y con menor calidad que se acopla a gran parte de los móviles Android.

¿Los móviles con cámaras externas son una moda?
Si son una moda, actualmente estamos en la cresta de la ola. Lejos de ir a menos, gran parte de las marcas chinas que están apostando por la fotografía siguen lanzando estos móviles con cámaras externas. vivo y Oppo llevan un par de generaciones mejorando estos teleconvertidores, apostando por traer accesorios cada vez más sofisticados y, en definitiva, por aportar a un ecosistema basado en una fotografía móvil cada vez más interesante.
Y, si bien es cierto que las marcas chinas no son las promotoras de la mayoría de modas, si estos móviles con cámaras externas son cada vez más solicitados por los usuarios, otras marcas se verán obligadas a dar sus pasos. Por ahora, Apple y Samsung están un nivel por debajo de vivo, Oppo o Xiaomi, pero es cuestión de tiempo que las mejoras venidas de China acaben en las cámaras de los coreanos y los californianos, y será entonces cuando veremos si estos teleconvertidores se convierten en un estándar.
Por ahora, la realidad es que hay pocos modelos que incluyan este ecosistema, y el que lo tiene, lo hace a un precio alejado de la mayoría de bolsillos. Se ven pocos o ninguno por la calle, y por parte de marcas como Oppo y vivo parecen más un reclamo publicitario para venderle el propio móvil que un accesorio que de verdad necesitan los usuarios.
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