Caso Theranos

¿Qué fue el caso Theranos? El fraude que sacudió a todo Silicon Valley

Silicon Valley está repleto de historias de éxito que darían para una película. Y hay libros, películas, series y documentales que lo atestiguan. Pero también está la otra cara de Silicon Valley. La de la avaricia y el engaño. Las polémicas abundan entre las empresas tecnológicas que surgen en este rincón del planeta y que en pocos meses se convierten en gigantes valorados en miles de millones de dólares. Un ejemplo que dio mucho que hablar en este sentido fue el caso Theranos. Y su protagonista, su fundadora, Elizabeth Holmes.

La startup Theranos tenía todos los ingredientes para ser un éxito entre otras muchas empresas tecnológicas especializadas en el sector sanitario, un ámbito que mueve miles de millones y que tiene muchos retos por delante ante el envejecimiento de la población y la búsqueda de soluciones a toda clase de enfermedades hoy incurables. Además, la historia de esta startup era muy atractiva. Su fundadora tan solo tenía 19 años. Y recién había abandonado la prestigiosa universidad de Stanford. Como hizo Mark Zuckerberg cuando se fue de Harvard para dedicarse a tiempo completo a Facebook con tan solo 21 años.

Pero las promesas de Elizabeth Holmes se quedaron tan solo en eso. Algo que puede ocurrir en proyectos tan complejos como la investigación científica. Requieren tiempo, esfuerzo y, en ocasiones, el trabajo combinado de varios equipos repartidos por distintas universidades y centros de investigación. Pero una cosa es que prometas algo y no logres tu propósito y otra muy distinta que prometas algo que sabes que no vas a poder ofrecer. Y te enriqueces con ello. 

Qué es el caso Theranos

Lo que se conoce como caso Theranos empieza en 2003 cuando Elizabeth Holmes, de tan solo 19 años, funda la startup Theranos. Tras abandonar Stanford. El nombre nos podría evocar a un dios griego pero, en realidad, es una combinación de therapy (terapia en inglés) y diagnosis (diagnóstico en inglés). Y el propósito de esta empresa es obtener una tecnología que permita realizar análisis médicos con una cantidad mínima de sangre. Sin extracciones adicionales, con las molestias que ello puede suponer. Especialmente en pacientes con una salud delicada. Incluso le dio nombre. Edison

Lo que prometía Elizabeth Holmes, pese a no tener formación médica ni experiencia en el sector de la salud o la biomedicina, era revolucionario. A partir de una pequeña punción en el dedo, algo rápido, indoloro y barato. Además, los resultados prometían ser rápidos y fiables. Y disponibles en cualquier sitio, fuera de costosos laboratorios, como farmacias o centros comerciales. Tenía todos los ingredientes para revolucionar la medicina haciéndola más accesible. En un país, como Estados Unidos, donde el sistema sanitario expulsa a millones de personas que no pueden permitirse un seguro médico.

Caso Theranos
Fuente: Annett Klingner (Pixabay)

Como era de esperar, Theranos atrajo el dinero de importantes inversores de la talla de Rupert Murdoch (magnate de la comunicación), Larry Ellison (fundador de Oracle) o la familia Walton (propietaria de Walmart). También logró convencer a políticos como Henry Kissinger (secretario de estado de Estados Unidos de Nixon y asesor de varios presidentes), George Shultz (secretario de estado de Estados Unidos de Reagan) o James Mattis (secretario de defensa de Donald Trump), entre otros.

En tan solo dos años, Theranos recaudó más de 700 millones de dólares. Y en su momento álgido logró una valoración estimada de 9.000 millones de dólares. Lo que se conoce como un unicornio. Y no uno cualquiera. Además, nadie podía sospechar que algo fuera mal en esta startup. Llegó a acuerdos con empresas como Walgreens para ofrecer pruebas de su producto en sus farmacias. Así, pues, ¿qué pasó para que ahora hablemos del caso Theranos?

Qué ocurrió con Theranos

Si hoy en día no contamos con dispositivos Edison en todas partes es porque lo que prometía ser una revolución no fue tal. Como en su día lo fue el Apple Watch y demás relojes y pulseras inteligentes con sensores biométricos, los inyectores de insulina o los tensiómetros de brazo digitales. Las pruebas de sangre caseras que prometió Elizabeth Holmes todavía no han llegado al mercado por varias razones.

La principal razón es obvia. Los dispositivos de Theranos no eran fiables. Y cuando hablamos de salud, un falso positivo o negativo resulta problemático. Si esto no fuera suficiente, la propia empresa lo sabía. Y para ello realizaba algunas de las pruebas utilizando máquinas convencionales de las que existen en el mercado profesional.

Lo peor de todo es que todo esto no se supo a tiempo porque Elizabeth Holmes se encargó de imponer un secretismo hermético en su empresa. Hasta el punto de que los propios empleados no sabían qué hacían sus compañeros. Todos trabajaban en grupos y compartimentos separados entre sí y debían firmar acuerdos de confidencialidad

Si hoy conocemos el caso Theranos es gracias a John Carreyrou, periodista de The Wall Street Journal, que empezó a investigar en 2015, cuando la startup ya daba que hablar y recibía inversiones millonarias. En octubre de ese mismo 2015, Carreyrou publicó el primer artículo destapando las controvertidas prácticas de la compañía. Obviamente, Holmes intentó desacreditar la investigación periodística, pero las autoridades empezaron a investigar y acabaron por confirmar lo que hasta entonces era un secreto dentro de Theranos.

Qué pasó con Elizabeth Holmes

El caso Theranos supuso el fin de la compañía en 2018. En tan solo cinco años pasó de ser una startup prometedora y revolucionaria a uno de los mayores fraudes de Silicon Valley. En cuanto las autoridades comprobaron que las sospechas eran ciertas, limitaron las autorizaciones de Theranos y revocaron algunas de ellas. Por descontado, los acuerdos con farmacias y centros comerciales se revocaron. Y, cómo no, los inversores no se quedaron callados. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos acusó a Elizabeth Holmes de fraude. Y, cómo no, hubo juicio.

Caso Theranos
Fuente: VBlock (Pixabay)

Holmes fue juzgada en California entre 2021 y 2022. El jurado la declaró culpable de cuatro delitos: tres cargos de fraude electrónico y un cargo de conspiración para cometer fraude electrónico. Curiosamente, fue absuelta de cargos tan clamorosos como el engaño a pacientes. Es decir, que el jurado consideró que Holmes había engañado a sus inversores pero no a los usuarios de su tecnología de análisis de sangre.

La condena llegó en noviembre de 2022. Por un lado, debía cumplir 11 años y tres meses de cárcel. Más tres años de libertad supervisada. También se condenó a Elizabeth Holmes y a su socio y pareja de entonces, Ramesh Balwani, a pagar conjuntamente 452 millones de dólares a las víctimas. 

Balwani, que es casi 20 años mayor que Holmes, había trabajado para Lotus Software y Microsoft. Más adelante ayudó a crear una empresa de desarrollo de software empresarial, CommerceBid, que fue comprada por otra empresa del sector. En el verano de 2000, Balwani se hizo millonario vendiendo sus acciones antes de que estallido de la burbuja puntocom. De vuelta a los estudios, conoció a Elizabeth Holmes en la Universidad de Stanford. Cuando se destapó el caso Theranos, Balwani era presidente y jefe de operaciones de la compañía. Y se le juzgó por separado de Holmes aunque también fue condenado.

Por qué se vuelve a hablar del caso Theranos

A septiembre de 2026, Elizabeth Holmes reside en la Prisión Federal de Camp Bryan, en Texas. Donde entró en mayo de 2023. Es un centro federal de mínima seguridad para mujeres. No hay una fecha fija de salida. En función de las reducciones de condena, se estima que saldrá de prisión en febrero de 2030. Otra fecha que también se da es el 30 de diciembre de 2031. Por su parte, Balwani saldrá de prisión en abril de 2034. Holmes presentó un recurso contra su condena en 2025. Pero fue rechazado. Y a principios de año solicitó a la Administración Trump que le conmutara la pena de prisión.

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Fuente: A24 (YouTube)

El caso Theranos tuvo mucha repercusión dentro y fuera de Estados Unidos porque supuso un varapalo para los inversores y, especialmente, para las autoridades de Estados Unidos, que no pudieron detectar a tiempo el fraude. En 2019, HBO estrenó un documental de casi dos horas titulado The Inventor: Out for Blood in Silicon Valley. Puedes verlo en la plataforma HBO Max

Pero si estamos hablando ahora del tema es porque la productora estadounidense A24 anunció su propio documental sobre el caso Theranos. Se titula You Can See Everything. Se ha rodado durante tres años y se estrenará en cines. El documental empezó a grabarse en secreto un mes antes de que Elizabeth Holmes entrara en prisión. 34 días para ser exactos. Ha sido codirigido por Lance Oppenheim y por Nathan Fielder. Este último entrevista a Holmes durante el documental. Y presentaron por sorpresa en el festival de cine de Telluride. Según la sinopsis, el documental sigue a Holmes durante estos últimos tres años.


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