Los planes de Google para convertir a Gemini en la IA más potente y capaz del mundo parecen haberse encontrado con obstáculos más difíciles de sortear de lo que se pensaba. La firma de Mountain View continúa lanzando modelos de inteligencia artificial nuevos con bastante asiduidad. Sin embargo, todavía no ha logrado dar un golpe sobre la mesa con el mismo impacto que Anthropic y OpenAI sí han conseguido con alternativas como Claude Fable/Mythos 5.1 y GPT-6 Astra, respectivamente.
Lo curioso es que Google tuvo su momento de esplendor con Gemini de la mano de Nano Banana y su variante Pro, pero OpenAI y otras empresas ya se han puesto al día con sus IA para generar imágenes. Y si bien Omni posiciona a Google con una herramienta interesante para crear y editar vídeos, la irrupción (y rápida evolución) de modelos chinos como Seedance ha complicado el panorama para los californianos. En especial, cuando el uso intensivo de sus herramientas requiere del pago de los planes más caros de Google AI.
¿Significa esto que Google ya perdió la batalla con Gemini? No, nada más lejos de la realidad. Pero lo que sí ha quedado en evidencia este año es que la corporación que lidera Sundar Pichai no está pudiendo competir con sus rivales respecto del ritmo de lanzamientos de modelos insignia. Mientras Anthropic, OpenAI y otros han pisado el acelerador con el estreno de nuevas IA de vanguardia, como las ya citadas Fable/Mythos y Astra, Google se ha limitado a introducir nuevas versiones de Gemini Flash, sin entregar novedades de su modelo Pro.
Google no puede seguirle el ritmo a sus rivales con las versiones más potentes de Gemini

Lo último se ha convertido en motivo de preocupación (y también de críticas) por parte de los usuarios. Google lanzó Gemini 3.1 Pro en febrero, para competir con Claude Opus 4.6 y GPT-5.2, y desde entonces no ofreció más actualizaciones dentro de esta línea. En julio informó que Gemini 3.5 Pro estaba en etapa de pruebas con sus socios, pero desde entonces no se anunció más al respecto. Y en simultáneo se han sucedido varios lanzamientos de la familia Flash, incluyendo Gemini 3.7 y 3.8.
De la mano de Gemini Flash, Google ha demostrado que puede ofrecer modelos eficientes y versátiles. Las IA desarrolladas en Mountain View funcionan bastante bien incluso en tareas como la programación y la ciberseguridad. Además, cuentan con una integración envidiable con los productos de la empresa, como el buscador de Google, Gmail, Docs, Drive y, por supuesto, la app de Gemini. Sin embargo, están lejos de ofrecer un rendimiento que sea punta de lanza en la industria.
De la mano de Claude Fable 5.1, Anthropic ya ofrece acceso a las capacidades de Mythos (con sus lógicas limitaciones de seguridad) en productos muy populares como Claude Code y Cowork. Mientras que GPT-6 Astra ha desbloqueado un nuevo nivel de inteligencia y capacidades tanto en ChatGPT como en Codex. Tanto los de Dario Amodei como OpenAI destacan las capacidades de sus modelos más avanzados en tareas científicas como el diseño molecular y la biología computacional. Mientras que Google y los equipos detrás de Gemini parecen estar observando estos avances desde un costado.
Ojo, que esto no quiere decir que DeepMind no esté trabajando en IA más avanzadas. El laboratorio continúa desarrollando modelos y características que se integran con productos y servicios de Google, o que se implementan como habilidades de Antigravity. Pero son esfuerzos que se sienten inconexos entre sí y cuya llegada al público general termina no consiguiendo el mismo impacto que sí obtienen sus rivales.
El cambio de directiva de DeepMind

Google anunció cambios en la directiva de DeepMind a principios de agosto. El más importante fue la salida de Demis Hassabis como CEO y la asunción de Koray Kavukcuoglu como nuevo jefe de la subsidiaria. Lo llamativo es que cuando se comunicó, Google infló el pecho con los avances de Gemini Flash y no mencionó las variantes Pro. También se mencionó que la nueva conducción de la empresa se enfocaría en Gemini 4 y próximos modelos de frontera, sin especificar más.
Es ilógico pensar que Google haya tirado la toalla con las versiones más avanzadas de Gemini. Sin embargo, la empresa parece aún estar unos peldaños por debajo de sus competidores más importantes. Y con la diferencia que ya parecen haber logrado Anthropic y OpenAI, parece difícil que la tendencia se revierta en lo inmediato. No olvidemos que los principales laboratorios de IA, incluyendo los que lideran Amodei y Sam Altman, hoy están empujando por una suerte de freno a los desarrollos de vanguardia para evitar que los modelos se descarrilen y se vuelvan demasiado peligrosos para la humanidad.
Esto puede ser un arma de doble filo para Google y Gemini. Por un lado, si sus rivales sacan el pie del acelerador con el desarrollo de nuevas IA punta de lanza, quizá pueda ponerse al día. Pero por el otro, si no puede incrementar el ritmo de trabajo sobre nuevos modelos más potentes, la brecha podría no reducirse. Sea como sea, hoy Google parece no tener entre manos un momento «Mythos» o «Astra» de la mano de Gemini. Será interesante ver si tiene un as bajo la manga que le permita tomar por sorpresa tanto al público como a sus rivales.
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