VPN en casa

Cómo montar tu propia VPN gratis, en casa y en pocos pasos

Seas o no usuario habitual de Internet, algo que suele ser habitual hoy en día, habrás oído hablar de la tecnología VPN. Y, seguramente, te habrás topado con publicidad de proveedores de servicios VPN en Internet, prensa y televisión. Si hace unas décadas, la herramienta de seguridad principal era el antivirus, y luego vino el cortafuegos, actualmente las aplicaciones VPN son las más recomendadas para navegar por la red de forma segura y privada. Y las hay para todos los gustos. Incluso puedes montar tu propia VPN en casa.

Internet ha pasado de ser una tecnología al alcance de unos pocos a convertirse en algo imprescindible para conectar países, empresas y personas. Nos guste o no, prácticamente todo lo que hacemos a diario tiene algún reflejo en la red: compras, gestiones burocráticas, búsqueda de información, comunicarte con otros… Y esto implica que Internet sea también un espacio en el que la delincuencia intenta sacar provecho. Por ese, y otros motivos, la tecnología VPN se ha vuelto tan popular. Y necesaria.

Aunque puedes vivir sin una VPN, la Internet actual nos obliga a muchos a tener esta herramienta en nuestro ordenador, tableta o teléfono móvil. Ya sea por motivos de seguridad o de privacidad. Por ejemplo, porque no puedes acceder a determinadas páginas web, aunque sean del todo legales, desde donde resides. O, simplemente, porque te preocupa acceder a una web poco segura. O no quieres que te rastreen sin permiso, en tu navegador o desde cualquier app. Toda precaución es poca. A continuación, te contamos qué es una VPN, para qué sirve, cómo puedes poner en marcha tu propia VPN en casa fácilmente y qué ventajas e inconvenientes tiene frente a una VPN tradicional con servidores externos.

Qué es una VPN y para qué sirve

VPN es el acrónimo de Virtual Private Network, es decir, red privada virtual. Es una herramienta que sirve para conectarte a Internet empleando un servidor intermedio entre la red exterior y tu dispositivo de conexión. Sus funciones principales son mejorar tu privacidad y proteger tu conexión.

Las herramientas VPN se han popularizado en los últimos años debido a los cambios que ha experimentado Internet. Sin entrar en el alarmismo, hoy en día dependemos mucho de plataformas, servicios y aplicaciones conectadas. Y esto atrae a criminales y delincuentes en busca de dinero, mediante el robo de datos bancarios o personales. Así que una de las muchas soluciones que se recomiendan, junto a los antivirus, cortafuegos, gestores de contraseñas y cifrado de las conexiones, es acceder a Internet a través de VPN.

VPN en casa
Fuente: ChatGPT

Una VPN no garantiza el anonimato, ya que hay otras maneras de identificarte a ti o a tu dispositivo de conexión (ordenador, tableta, televisor, teléfono…). Pero sí ayuda a ponerlo más difícil a esas herramientas de identificación y seguimiento. 

Por lo demás, hoy en día existen multitud de proveedores de servicios VPN que te ofrecen su infraestructura de servidores repartidos por todo el mundo. Los hay gratuitos y de pago. El modelo habitual es el gratuito, con ciertas limitaciones, con opción a suscripción de pago para obtener todos los beneficios. Y su funcionamiento consiste en instalar una aplicación en cada dispositivo a proteger. Pero hay una solución alternativa que consiste en crear tu propio servidor y tener una VPN en casa. 

Ventajas e inconvenientes de una VPN en casa

Configurar una VPN en casa tiene sus pros y sus contras. En el apartado de ventajas, te permite cifrar el tráfico entre tus dispositivos conectados. Esto aumenta la seguridad de tu conexión, protegiéndote de cualquiera que quiera interceptarla o acceder a esos dispositivos sin permiso. 

Otra razón para que tu VPN sea doméstica consiste en acceder a tus dispositivos de casa desde fuera con más garantías. Muy útil, por ejemplo, si tienes un NAS y quieres evitar ataques externos que lastren o entorpezcan su rendimiento. 

Y, en tercer lugar, una VPN doméstica es gratuita. Si descontamos consumo eléctrico y el coste de la conexión a Internet, claro está. Tú pones el servidor, así que no tienes que pagar a un proveedor externo.

Pero también tiene sus inconvenientes. Por ejemplo, como la conexión ya no es directa y, además, se cifra, puede reducirse la velocidad. Algo imperceptible en los tiempos de la fibra óptica y la banda ancha, pero que hay que remarcar.

Otro inconveniente es que te obliga a dedicar un dispositivo a modo de servidor VPN. Puede ser tu ordenador principal, un ordenador que tenías abandonado, un miniPC, un dispositivo tipo Raspberry o un NAS. Y, aunque consumen poco, debes tenerlo encendido todo el día. Además, el proceso puede ser complicado. Con una VPN tradicional, solo tienes que instalar una app y listo. Con una VPN en casa, debes configurar el servidor.

Tu propia VPN doméstica con Tailscale

Para facilitar las cosas, vamos a elegir Tailscale como aplicación para instalar tu propia VPN en casa. Por varias razones. Es fácil de instalar y de configurar. Es gratuita para uso personal. Y utiliza el protocolo WireGuard, que junto a OpenVPN, es de los que emplean la práctica mayoría de proveedores de VPN. Con las ventajas de que no tendrás que configurar WireGuard a mano.

Tailscale es lo que se conoce como VPN de malla, en inglés mesh, lo que significa que crea una red privada cifrada entre tus dispositivos. Que ellos llaman tailnet. Y, aunque tienes la posibilidad, no necesitas utilizar un servidor externo a modo de intermediario. Por otro lado, tiene otras ventajas, como que no tienes que abrir puertos de tu router para que funcione. Y puedes acceder a tus dispositivos desde casa y desde cualquier otro lugar conectado. 

VPN en casa con Tailscale

Para empezar con Tailscale tan solo necesitas lo siguiente:

  • Una cuenta Tailscale gratuita que puedes crear con tu cuenta de Google, Microsoft, Apple o GitHub.
  • Un dispositivo conectado y encendido todo el día: PC, miniPC, NAS, Raspberry Pi…
  • Instalar la app servidor en tu PC, miniPC, NAS o Raspberry e iniciar sesión con esa cuenta.
  • Instalar la app cliente en los demás dispositivos que quieres conectar. 
  • E iniciar sesión con la misma cuenta de Tailscale.

Entre sus muchas ventajas, Tailscale tiene aplicaciones oficiales para la mayoría de plataformas. Es decir, Windows, macOS, Linux, Android, iOS y, además, tiene app en los principales NAS: Synology, QNAP, Unraid y TrueNAS.

Por defecto, Tailscale crea una red segura para conectar tus dispositivos. Tuyos o de tus amigos, familiares o contactos. Pero, ¿qué ocurre con Internet? Si quieres que Tailscale sea una VPN en casa y fuera de ella, intermediando entre tú e Internet, necesitas configurar un nodo de salida o exit node en inglés.

Tu VPN en casa y en Internet con Tailscale

Ya hemos conectado dos o más dispositivos entre sí mediante una conexión segura. Tu VPN en casa ya está en marcha. Pero no del todo. Una de las ventajas de las VPN es que filtran la conexión entre tus dispositivos e Internet. Y, para ello, necesitas usar un nodo de salida o exit node. Es decir, asignar a un dispositivo conectado esa labor. Ese dispositivo puede estar en tu propia casa. Es más, puede ser el ordenador que hace de servidor principal. Pero si buscas una IP de fuera de tu país, como las VPN tradicionales, entonces necesitarás un dispositivo externo. 

VPN en casa con Tailscale

Configurar un dispositivo como nodo de salida es fácil:

  1. Instalas el cliente de Tailscale.
  2. Vas a la configuración y buscas la opción de Exit Node.
  3. Activas la opción Run as exit node.
  4. Luego vas a la sección Machines de la consola de administrador.
  5. Desde el enlace irás directamente.
  6. En el apartado Exit Node busca el menú desplegable y elige Edit exit node.
  7. Marca la opción Use as exit node y haz clic en Save o Guardar.

Una vez activado, deberás conectar tus dispositivos a ese nodo de salida para que haga de servidor VPN en casa. Para ello, ve al menú de Tailscale, busca la opción Exit nodes y selecciona el nodo que has configurado previamente. Debería aparecer en la lista. Es posible que tu dispositivo o la propia app te pidan permitir acceso a la red local.

Si necesitas sí o sí conectarte a Internet como si lo hicieras desde otro país o territorio, en ese caso puedes utilizar nodos de salida de terceros. Mullvad tiene un acuerdo con Tailscale para proporcionarle servidores VPN compatibles. Pero esto tiene un precio. En concreto, 5 USD al mes por 5 dispositivos. Básicamente, tendrás que descargar el add-on o complemento de Mullvad desde la consola de administrador de Tailscale. Desde ahí podrás realizar la compra. Una vez activado, deberás dar permiso a tus dispositivos desde los ajustes del complemento. Y, para terminar, elegir Mullvad en el apartado Use exit node de cada dispositivo. Encontrarás más información en este enlace y en este tutorial oficial.


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