Las redes sociales son las aplicaciones más utilizadas y con las que pasamos más tiempo. Nombres como Instagram, Facebook, TikTok, Snapchat y muchas otras se reparten nuestra atención, la de nuestros amigos, familiares, hijos y conocidos. No es de extrañar que, con frecuencia, surja alguna polémica sobre cómo las empresas detrás de las redes sociales idean nuevas maneras de monetizar lo que hacemos en ellas. O de encontrar soluciones que nos hacen sospechar de sus buenas intenciones. El enésimo ejemplo de Meta (antes Facebook) tiene que ver con sus filtros para detectar menores y su intención de incorporar análisis facial con IA.
En teoría, para crearte una cuenta en una red social tienes que ser mayor de edad. Y los menores de edad pueden formar parte de ellas si tienen 13 años o más. Aunque cada país tiene su propia legislación. España, por ejemplo, eleva esa edad a los 14 años. Y la intención es subir el límite a los 16 años. En cualquier caso, hace años que las quejas y exigencias de padres, madres, tutores, particulares y gobiernos hicieron que las empresas que gestionan las redes sociales implementasen medidas para evitar que un menor tenga acceso libre. Pero esas medidas no son perfectas. Y los controles parentales suelen ser fáciles de saltar. De ahí la intención de usar inteligencia artificial para mejorarlos.
El capítulo más reciente sobre el acceso de los menores a las redes sociales viene acompañado de su prohibición en Australia a menores de 16 años desde diciembre de 2025. Francia elevó la edad mínima. Dinamarca también prepara una prohibición a menores de 15 años. En España también se quieren prohibir las redes sociales a menores de 16 años. Y países como Grecia, Turquía, Portugal, Irlanda, Noruega y un largo etcétera también van encaminados a endurecer su legislación sobre redes sociales y menores. El problema está en cómo se aplican esas leyes y cómo nos aseguramos de que se cumplen sin pisar, por el camino, los derechos de los demás usuarios.
Análisis facial con IA para detectar menores
Decía que hace años que las redes sociales incorporan medidas para que los menores estén más protegidos que el resto de usuarios ante el comportamiento de ciertas personas. Aunque esas medidas sirven de bien poco si el menor falsea su edad o si sus padres o tutores no están al tanto del uso que hace de esas redes sociales. Este problema, unido a las presiones legislativas sobre prohibir estas aplicaciones a los menores de edad, ha llevado a empresas como Meta a tomar decisiones que, en vez de solucionar el problema, generan controversia.

La polémica de Meta está en que quiere mejorar su fallido filtro para detectar menores en sus redes sociales incorporando un sistema de análisis facial con IA. Con ese nuevo sistema, si un menor de 13 años quiere acceder a Instagram, Facebook o Messenger, su herramienta de reconocimiento facial detectará a ese menor. El anuncio se produjo el pasado 5 de mayo, y la intención de Meta es incorporar esta medida en la Unión Europea y Brasil. Una medida que ya está activada en Instagram para Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia.
El reconocimiento facial es una tecnología que muchos utilizamos a diario para desbloquear nuestros teléfonos móviles y tabletas. Y el uso de inteligencia artificial para mejorar el reconocimiento facial también se emplea ampliamente en videovigilancia pública en las calles de ciudades de medio mundo. Es decir, que no es algo nuevo. El problema está en aplicar esa tecnología a quienes quieran acceder a las redes sociales.
Según el comunicado de Meta, su sistema de vigilancia con IA analizará las fotografías y los videos publicados por los usuarios para detectar si su fisonomía corresponde a un menor de 13 años. También analizará el contenido publicado, biografía y comentarios en busca de pistas como “celebraciones de cumpleaños” o “menciones de cursos escolares”. Y si detecta que ese usuario es menor, bloqueará la cuenta. Algo que puede ocurrirle a cualquiera si el análisis facial con IA comete errores.
Una medida que causa más rechazo que alivio
Todos estamos de acuerdo en que hay que proteger a los más pequeños. Tanto en la calle como en Internet, pueden encontrarse con situaciones no aptas para su edad. O contactar con personas nada fiables. Es un tema tan delicado que suele provocar que las reacciones sean más viscerales que racionales. Y que se legisle en ese sentido. Sin tener en cuenta la opinión de los expertos. Por otro lado, ante temas tan controvertidos, es habitual que empresas y particulares aprovechen para beneficiarse con propuestas como la de Meta.
Analizar fotografías, videos, comentarios y biografía es, de por sí, reprochable. Lo haga una inteligencia artificial o un ser humano. Si ese análisis se hace sobre el contenido de nuestros hijos o menores a cargo, la polémica está servida. ¿Hasta qué punto es un sistema seguro y fiable? ¿El escaneo de imágenes será anónimo? ¿Se guardarán copias en los servidores de Meta para otros usos? ¿Aprovechará Meta este sistema para entrenar su inteligencia artificial además de para detectar menores? Y no solo eso. Si el análisis facial con IA se equivoca, puede bloquear tu cuenta. Y obligarte a verificar tu edad mostrando documentación que la acredite o mediante sistemas de reconocimiento facial externos.

La lista de polémicas asociadas a Meta es larga. Pero solo hay que irnos unos pocos meses en el tiempo para encontrar un caso que justifica la polémica y la preocupación. Hace un par de meses se supo que Meta utilizaba personas humanas para revisar los clips de vídeo que graban sus gafas inteligentes Ray-Ban Meta. Las revisiones con empleados son habituales para filtrar contenidos ilegales o reprochables en Instagram o Facebook. Pero esos contenidos son públicos. En cambio, los clips de vídeo de las gafas inteligentes eran, supuestamente, privados. Según los propios revisores subcontratados, llegaron a ver videos con “escenas íntimas, personas vistiéndose, en el baño o incluso relaciones sexuales”.
¿Se puede evitar esta medida si no estás de acuerdo?
Si tienes un menor de 13 años a tu cargo, partimos de la base de que no querrás que tenga su propia cuenta en Instagram o Facebook. A partir de los 13 o 14 años, pueden tener una cuenta supervisada por un adulto. Pero, en cualquier caso, la medida impulsada por Meta de realizar análisis facial con IA en busca de menores puede afectarle a cualquier usuario que haya publicado una foto o video acompañado de sus hijos, sobrinos, primos, etc. Así, pues, ¿qué ocurre si no estás de acuerdo en que Meta analice tus contenidos, aunque sea con inteligencia artificial?
Por el momento, la Unión Europea no ha dicho nada al respecto. La normativa es muy exigente. Y prohíbe o limita el uso de identificación biométrica y reconocimiento facial en espacios públicos. Por otro lado, en la protección a menores, exige transparencia, justificar el uso y minimizar el uso de datos cuando se procesan imágenes. Pero hasta que la UE diga algo sobre esta novedad, pueden pasar meses.
Como usuario, poco podemos hacer. Como vimos hace unos años, puedes pedirle a Meta que no utilice tus publicaciones de Instagram para entrenar a su IA. Pero eso no impide que escanee publicaciones de usuarios para detectar menores de edad. Así que solo hay soluciones intermedias, como tener un perfil privado o limitar la publicación de fotos y videos personales. También puede ayudar que la cuenta del menor esté asociada a una cuenta de adulto con los controles parentales activados. De esta manera, el usuario adulto puede validar la edad real del menor y evitar sospechas.
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