Big Data con teléfonos baratos, clave en los países emergentes

Escrito por , 17 de febrero de 2014 a las 12:00
Big Data con teléfonos baratos, clave en los países emergentes
Tecnología

Big Data con teléfonos baratos, clave en los países emergentes

Escrito por , 17 de febrero de 2014 a las 12:00

Los teléfonos baratos pueden ser fundamentales para mejorar el cuidado de la salud o los sistemas de transporte en algunos rincones del planeta. En Kenia o Costa de Marfil, el Big Data y la telefonía móvil se han aliado para lograr un impacto positivo en la sociedad.

La gestión, el uso y el almacenamiento de grandes cantidades de información, más conocida como Big Data, es una pieza clave para muchos ámbitos relacionados con la innovación tecnológica. La acumulación y utilización de datos en medicina, por ejemplo, podría acelerar algunos proyectos de investigación relacionados con el cáncer o el mal de Alzheimer.

Los estudios científicos, sin duda, han visto en el Big Data un aliado clave para mejorar su desarrollo y la obtención de resultados. Pero estas iniciativas de investigación también pueden apoyarse en la gestión y recopilación de información en los países emergentes, con el objetivo de mejorar los proyectos de prevención y salud pública.

Big Data y teléfonos baratos, una alianza clave en salud

Lo curioso es que en los países emergentes, el uso de teléfonos baratos parece ser fundamental para mejorar algunas investigaciones que requieren de ingentes cantidades de información. Por ejemplo, en estudios epidemiológicos que buscaban conocer el “camino” que siguen algunas enfermedades en países africanos, los científicos debían contar uno por uno a los individuos que se desplazaban en autobuses en estas regiones.

Big data

Naturalmente, estos estudios se ralentizaban mucho por las poco modernas técnicas de recogida de datos que se usaban. Sin embargo, la ciencia y la tecnología han vuelto a aliarse para avanzar más rápido. Con este objetivo, los científicos podrían monitorizar el desplazamiento de viajeros utilizando los datos de teléfonos baratos.

De esta manera, temas tan complejos como conocer dónde se origina un foco infeccioso y ver cómo se iba extendiendo por una determinada región eran ahora mucho más simples mediante el uso del Big Data. Gracias a los teléfonos baratos y a la información recopilada por los científicos, ahora somos capaces de diseñar modelos predictivos y mejorar la prevención y el tratamiento de una determinada enfermedad, como sucede en Kenia.

Mejorar el transporte público gracias al Big Data

Los avances logrados en investigación biomédica gracias al uso de teléfonos baratos puede extenderse también a otras iniciativas innovadoras. Por ejemplo, en Costa de Marfil se está intentando mejorar las líneas de transporte disponibles para los ciudadanos de esta región.

El uso de teléfonos baratos, “desprestigiados” en regiones occidentales por los continuos avances en nuevos modelos de smartphones, puede ser de gran ayuda en estos rincones del planeta. La tecnología móvil podría ser imprescindible para conocer qué vías de transporte han de ser mejoradas en estas regiones. La colaboración entre IBM y Orange ha permitido, por ejemplo, que en Costa de Marfil se use este Big Data para saber los desplazamientos de su ciudadanía.

Big Data

La innovación, sin duda, no consiste sólo en introducir nuevos avances tecnológicos en la sociedad. En cierta manera, dotar de nuevos usos a lo “ya conocido” puede ser de gran ayuda en algunas regiones del planeta, como en estos países emergentes. La combinación entre Big Data y telefonía móvil puede tener un impacto muy positivo en las sociedades de estas zonas, al mejorar el cuidado de su salud o sus sistemas de transporte.

Imágenes | Erik (HASH) Hersman (Flickr), Teach and Learn (Flickr), Mikro Logika (Wikimedia)

anterior artículo

Bioimpresión: imprimiendo árboles o cómo la Nasa quiere fabricar madera

Bioimpresión: imprimiendo árboles o cómo la Nasa quiere fabricar madera
siguiente artículo

Virtualización de red: un año de camino recorrido en estandarización

Virtualización de red: un año de camino recorrido en estandarización