Tesla Roadster

Tu coche recopila datos sobre cómo conduces y los comparte con terceros

En el mundo en el que vivimos, todo puede tener un valor. Incluso aquello que despreciamos o a lo que no dedicamos atención. Más allá del dinero o del poder, elementos intangibles como el tiempo o los datos tienen mucho valor. Es algo que hemos descubierto en las últimas décadas. Las empresas de Internet ofrecen productos y servicios de manera gratuita a cambio de nuestros datos. Y otras muchas se han sumado a ello. Para cualquier cosa que hagas necesitas registrarte y, por tanto, compartir tus datos. Pero no solo ocurre en Internet. Un estudio reciente ha destapado que fabricantes de automóviles se dedican a compartir datos de tu coche conectado con empresas externas como anunciantes.

La segunda década del siglo XX se bautizó como era de la información. La revolución digital hizo posible democratizar el acceso a conocimiento, datos e información desde cualquier rincón del planeta donde hubiera un punto de acceso a Internet. Hoy, las cosas han cambiado mucho, y gran parte de ese contenido está oculto o protegido. Pero esa es otra historia. 

En cualquier caso, vivimos una nueva era en la que los datos son una mercancía preciada. Todas las empresas, se dediquen a lo que se dediquen, se toman muy en serio la recopilación de datos de sus clientes. Y esa información puede usarse para mejorar un servicio o producto o, directamente, para ser vendida al mejor postor. Y cuando hablamos de datos personales o sensibles, la polémica es inevitable.

Qué dice el estudio sobre compartir datos de tu coche

Varios medios se han hecho eco de un estudio que ha analizado 21 automóviles de 19 fabricantes y marcas, así como 30 aplicaciones empleadas por esos vehículos en sus pantallas inteligentes. Y el resultado llama mucho la atención por algo que ya hemos visto con anterioridad y que, en realidad, vivimos a diario. Esas aplicaciones recopilan datos. Y en vez de limitar su uso a la mejora del vehículo, de la conducción o de la experiencia de usuario, han ido a parar a empresas de publicidad para crear perfiles de usuario. Sin el consentimiento expreso de quienes han generado esos datos.

Este análisis, en colaboración entre investigadores de la Northeastern University de Boston (Massachusetts, Estados Unidos), el Auto Test Center de Connecticut y Consumer Reports, probó modelos de coches de 2022 a 2025. Los más modernos del mercado. Y también aplicaciones que sirven como complemento de estos vehículos. En concreto, analizaron el volumen de datos transmitido en distintas situaciones, como conducción, estacionamiento o uso de las apps. 

Compartir datos de tu coche
Fuente: Brand Factory Telefónica

Y el resultado es que tanto coches como aplicaciones contactaron con dominios de Internet de terceras empresas, algunas de ellas asociadas a publicidad, seguimiento y medición. En concreto, 19 de los 21 vehículos analizados contactaron, al menos una vez, con este tipo de empresas, vía Wi-Fi. Y 7 de las 30 aplicaciones analizadas enviaron “identificadores sensibles a terceras partes asociadas con publicidad y seguimiento”. Es decir, información personal del conductor, identificadores del vehículo, ubicaciones geográficas precisas… 

Sobre los automóviles del estudio, se trata de marcas tan conocidas como General Motors, Honda, Nissan, Tesla o Stellantis. Y esta última, a su vez, es propietaria de otras marcas como Chrysler, Dodge, Fiat o Jeep. Lo mismo ocurre con Volvo y Ford, que también aparecen en el estudio y que pertenecen a Geely. Y respecto a las aplicaciones, son de las principales empresas tecnológicas: Amazon, Google, Meta, Microsoft, Pinterest, Reddit, Snap (propietaria de Snapchat) y Yahoo.

El peligro de no controlar los datos que generas

Vivimos en una época de exposición constante en medios de comunicación y redes sociales. Pero, al mismo tiempo, muchas personas están concienciadas y luchan por mantener su privacidad a salvo. Algo complicado en un contexto en el que nos vemos obligados a compartir datos personales constantemente. Si ya es preocupante que esos datos se filtren a terceros por ataques de cibercriminales, peor aún es que las empresas que deberían custodiar esos datos las vendan a terceros sin pedirnos permiso.

Los expertos suelen recomendar vigilar qué datos compartimos en Internet, redes sociales, en nuestros teléfonos móviles y otros dispositivos. A esto hay que añadir dispositivos más recientes como relojes y pulseras inteligentes, que monitorizan datos personales sobre nuestros hábitos de movilidad, salud o alimentación. Y qué decir de los dispositivos de hogar inteligente. O incluso los electrodomésticos conectados. Si no son seguros pueden ser utilizados para obtener información de nosotros. O, incluso si lo son, pueden compartir datos para publicidad personalizada u otros menesteres.

Así que era inevitable que, tarde o temprano, la digitalización de los automóviles acabase generando este tipo de problema. Los coches actuales integran varios ordenadores, sensores y toda clase de elementos tecnológicos que, aunque nos facilitan la conducción, también sirven para monitorizarnos. Y los datos generados son muy valiosos. No solo para anunciantes. También para aseguradoras y cualquier empresa que pueda sacar rédito de ellos.

Compartir datos de automóviles como negocio

Tal y como explica el artículo de Consumer Reports, responsable del estudio, la información que comparten los automóviles analizados tiene valor para toda clase de empresas. “Esa información puede facilitar que las empresas vinculen el comportamiento de conducción con perfiles de datos personales creados por corredores de datos y vendedores. Dichos perfiles se venden rutinariamente a bancos, aseguradoras, compañías farmacéuticas, prestamistas y minoristas, que pueden usarlos para términos de préstamo personalizados y ofertas de bancos y seguros filtrados”.

Según el informe del estudio, aunque la mayoría de fabricantes niegan la mayor, las medidas empleadas para evitar el compartir datos de tu coche no son del todo efectivas. Y, por otro lado, se amparan en que al registrarte e iniciar sesión por primera vez en las aplicaciones instaladas o integradas en el automóvil, aceptas unos términos y condiciones que incluyen el permiso para recopilar, guardar y compartir esos datos. Algo que ocurre en teléfonos móviles y demás dispositivos conectados.

Compartir datos de tu coche

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, en caso de no aceptar esos términos, es imposible utilizar esas aplicaciones. Y en los automóviles actuales, algunas de las características no funcionan si el usuario no sigue el proceso de registro y aceptación. Como ejemplo, si un conductor de Tesla se niega a aceptar el compartir los datos generados durante la conducción, el vehículo avisa de que el vehículo puede limitar sus funciones, sufrir daños graves o, directamente, quedar inoperativo.

Y lo peor de todo es que no es la primera vez que tenemos noticia de esto. En 2025, en Estados Unidos, trascendió la noticia de que fabricantes como General Motors, Honda, Hyundai, Kia, Subaru, Mitsubishi y otros se dedicaban a compartir datos de sus conductores: velocidad, frenadas, aceleraciones, trayectos… Datos que acabaron en manos de aseguradoras a través de intermediarios como LexisNexis o Verisk. 

Coches conectados y publicidad intrusiva

Aunque no está directamente relacionado con la difusión de datos de conducción, los coches conectados actuales están protagonizando situaciones que ya habíamos vivido en otro tipo de dispositivos. Actualmente, casi cualquier aparato que tengas en casa está conectado a Internet. En ocasiones, no funcionaría sin esa conexión. Y aprovechando esa dependencia, suceden cosas como que tu televisor puede espiarte, como se supo recientemente con los televisores LG. O que tu nevera deje de funcionar por un error de actualización, como sucedió con los frigoríficos inteligentes de Samsung. 

El BMW iX3 aparece en la película Spider-Man Brand New Day
Fuente: BMW

Sin embargo, todavía no estábamos acostumbrados a que esta nueva realidad se extendiera a los coches. Una herramienta en la que la seguridad es primordial. De ahí las regulaciones y normativas exigidas para su manejo. Pero con los coches conectados, hay una fina línea en la que puede ocurrir de todo. Por ejemplo, en julio de 2026 se viralizó que BMW había mostrado en sus automóviles una promoción de la película Spider-Man: Brand New Day en la pantalla central de varios de sus modelos. Una campaña anunciada en la propia página oficial de BMW mediante nota de prensa. La campaña estuvo activa entre el 27 de julio y el 10 de agosto en más de 70 países y afectó a vehículos BMW fabricados después de julio de 2020. 

Curiosamente, no es la primera vez que ocurre. En 2025, el grupo Stellantis ya había probado este tipo de publicidad en algunos de sus vehículos Jeep, RAM y Chrysler. En concreto, mostró ventanas emergentes promocionando productos y servicios, incluidos anuncios de garantías ampliadas y promociones para comprar otro vehículo Y lo peor es que esos mensajes ocupaban toda la pantalla.


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