Gafas PRIMA para hacer frente la degeneración macular

Estas gafas prometen devolver la vista: así es PRIMA, la tecnología del cofundador de Neuralink

La vista es uno de los sentidos que más valoramos junto al oído. Y aunque, hoy en día, muchos padecemos las consecuencias de la vida moderna, unas en apariencia sencillas gafas nos permiten ver con toda normalidad. Pero más allá de la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o la presbicia, hay dolencias que necesitan intervención quirúrgica. Y otras, de momento, no tienen una cura definitiva, como la degeneración macular asociada a la edad, por sus siglas DMAE. Sin embargo, una startup tecnológica propone una solución en forma de gafas. Se llaman gafas PRIMA o, simplemente, PRIMA.

La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad ocular que daña la mácula, es decir, la parte central de la retina, responsable de una visión nítida y detallada. Si la mácula se deteriora, la persona pierde progresivamente la visión central y solo mantiene la visión periférica. Según datos de la farmacéutica Roche, el 9% de la población mundial sufrirá esta enfermedad a partir de los 65 años. Y, aunque hay varias terapias para hacerle frente, sobre todo a nivel de prevención, no hay una solución efectiva una vez se ha desarrollado.

Una posible manera de combatir esta enfermedad ocular, o al menos devolver la vista a quienes la padecen, es la solución tecnológica que proponen desde Science Corporation, una empresa especializada en tecnología aplicada a la salud y que tiene sus sedes repartidas entre California y Francia. La cara visible de esta startup es Max Hodak, fundador y CEO de la startup y conocido por haber creado junto a Elon Musk la compañía Neuralink, conocida por sus implantes cerebrales.

PRIMA, gafas y un implante

Bajo el nombre de PRIMA nos encontramos con una tecnología que quiere devolver la vista a pacientes de degeneración macular. Este sistema está compuesto por dos elementos. El que más llama la atención consiste en unas gafas con cámara, en apariencia similar a las que se están comercializando hoy en día. Pero estas gafas están diseñadas para complementar y trabajar en equipo con un implante retinal, que es la parte revolucionaria del proyecto.

Implante retinal PRIMA para combatir la degeneración macular

Tal y como explican sus responsables, el implante PRIMA consta de 378 píxeles alimentados con luz que convierten la luz enviada por las gafas a señales que estimulan las células de la retina. Para hacer esto posible, las gafas PRIMA integran una cámara frontal y un proyector enfocado al ojo que hace de intermediario entre lo que tenemos delante y el implante, insertado previamente en la retina del paciente. El resultado: combatir la degeneración macular devolviendo la visión frontal al paciente. Eso sí. Por seguridad, el implante se activa después de cuatro o seis semanas, cuando el ojo ha cicatrizado. Y el paciente debe seguir un programa intensivo de rehabilitación.

Al tener sede y financiación en Estados Unidos, principalmente, en su página web avisa que se trata de un dispositivo de investigación. Y que todavía no está disponible comercialmente fuera de la Unión Europea y el Área Económica Europea. Según indican, en Europa esta tecnología está aprobada, aunque habrá que esperar a su distribución directa o especializada. Según sus responsables, las gafas PRIMA están indicadas para tratar a adultos con discapacidad visual grave con atrofia geográfica debido a la DMAE seca, que es uno de los dos tipos de degeneración macular que existen actualmente. Y para obtener más información, ofrecen esta vía de comunicación.

Un largo camino para combatir la degeneración macular

Para hacer posible PRIMA, un equipo de científicos, cirujanos e ingenieros ha colaborado durante más de dos décadas con un mismo fin. Las gafas y el implante PRIMA son posibles gracias a las investigaciones iniciadas por Daniel Palanker en la Universidad de Stanford. Y, posteriormente, desarrolladas por la compañía francesa Pixium Vision, especializada en bioelectrónica y tecnología de interfaces cerebro-máquina. 

Creada en 2011 en París, Francia, Pixium Vision estuvo colaborando con la Universidad de Stanford en California, el Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona, el Instituto de la Visión de París, el Moorfields Eye Hospital de Londres, el Hospital Universitario de Bonn y la UPMC de Pittsburgh.

Implante y gafas PRIMA para recuperar la vista perdida por degeneración macular

En 2021, Max Hodak decidió marcharse de Neuralink, la empresa que había creado junto a Elon Musk y que presidía el propio Hodak. Y fundó otra compañía, Science Corporation. Tres años más tarde, en 2024, compró Pixium Vision y su proyecto de implante y gafas PRIMA. De ahí que compartan sedes en California y Francia. Y en estos dos últimos años, el proyecto ha mejorado el dispositivo. También ha completado los ensayos clínicos y, en el mes de julio de 2026, ha conseguido la aprobación regulatoria de la Unión Europea.

Según las pruebas realizadas a 38 personas tratadas en 17 centros de cinco países europeos. Todos con pérdida muy grave de visión central por atrofia geográfica. Los resultados, publicados en The New England Journal of Medicine, indican que el 80% de los pacientes han mostrado una mejora clínicamente significativa de la agudeza visual a los 12 meses de empezar a usar este dispositivo. Y por mejora entendemos recuperar la capacidad de leer. En concreto, pudieron leer, al menos, diez letras en una prueba de agudeza visual. Y más del 84% consiguió reconocer letras, números y palabras.


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