Los smartwatches contraatacan de la mano de Android Wear

Escrito por , 26 de marzo de 2014 a las 11:30
Los smartwatches contraatacan de la mano de Android Wear
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Los smartwatches contraatacan de la mano de Android Wear

Escrito por , 26 de marzo de 2014 a las 11:30
Mientras el Pebble se consolida con más de 400.000 unidades vendidas, Google busca unificar a los fabricantes con una versión de su sistema operativo para meterse de lleno en el mundo de los smartwatches

 

Son grandes, potentes, algunos cuentan con una cámara y micrófono, y son la perdición de todo amante de los gadgets electrónicos. Sin embargo, los relojes inteligentes no lograron satisfacer la expectativa generada, más allá de algunas excepciones como el Pebble, que nació del financiamiento colectivo de Kickstarter y que en 2013 vendió más de 400.000 unidades.

Los gigantes del mundo tecnológico insisten, cada uno con su propia receta y diferentes lanzamientos. Samsung presentó en septiembre el Galaxy Gear, y cinco meses más tarde renovó su línea con un nuevo modelo, en respuesta a algunas críticas recibidas.

Sony, con más experiencia, ya dispone de la segunda generación de su Smartwatch, como denominó a su reloj inteligente, aunque ni con ello logró imponer su presencia en este segmento.

Fue Google quien tomó la iniciativa de dar un nuevo impulso a estos dispositivos, vinculados a la tendencia denominada wearables technologies, al anunciar su plataforma Android Wear: bienvenidos a la ropa inteligente.

Android Wear es la versión modificada del popular sistema operativo móvil de Google, que inicialmente nació para los teléfonos y luego se extendió a las tabletas.

Cuando fue adoptado para el desarrollo de smartwatches, cada fabricante buscó implementarlo a su manera: Samsung sólo permitía que su reloj Galaxy Gear funcionara con los teléfonos de la compañía surcoreana, mientras que Sony admitía cualquier smartphone con Android.

Ante estas diferencias de criterio, la apuesta de Google busca ofrecer un entorno común para fabricantes y desarrolladores, con el fin de que los teléfonos y tabletas puedan interactuar con los relojes, pulseras y hasta zapatillas o raquetas que utilicen Android.

LG fue una de las primeras compañías que presentó su smartwatch: G Watch, un modelo con pantalla cuadrada, 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento interno. No obstante, el dispositivo que acaparó todas las miradas fue el Moto 360 de Motorola.

Ante tantos modelos con pantallas cuadradas, Motorola aprovechó en su Moto 360 una de las especificaciones de Android Wear: se pueden desarrollar relojes con pantallas redondas. Con este diseño, la compañía busca ofrecer una experiencia de uso más natural, amigable y adaptada al uso histórico de este tipo de accesorios.

Con un marco de acero y una malla de cuero, el Moto 360 será un accesorio considerado de lujo. Si bien su precio no fue detallado, se espera que tenga un costo similar o mayor a los 300 dólares, que es lo que vale un Galaxy Gear 2.

El anuncio del smartwatch de Motorola sirvió para conocer un poco más las prestaciones de Android Wear: una plataforma que funciona como una segunda pantalla de cualquier teléfono móvil, con una versión 4.3 de Android. Su función estará limitada a reflejar las notificaciones, alertas y los diversos avisos del asistente virtual Google Now, además de aceptar órdenes de voz.

Uno de los grandes desafíos del Moto 360 y el resto de los futuros dispositivos con Android Wear está en resolver la autonomía de uso de la batería, el talón de Aquiles que en los últimos años desvela a la industria.

Se supone que sus funciones quedarán cada vez más integradas y dependientes del teléfono móvil –es decir, sin vida propia-, esperando encontrar su lugar dentro del inmenso abanico de opciones electrónicas que poseen los consumidores.

¿Será Google el responsable del despegue definitivo del smartwatch? ¿O tal vez Apple guarde algún as bajo la manga? Por lo pronto, habrá que esperar al verano boreal para ver si esta y la nueva generación de relojes inteligentes logran encontrar su propio camino.

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