KOI-314c y Kepler-78b, planetas «gemelos» de la Tierra

KOI-314c y Kepler 78b, planetas con condiciones similares a las de la Tierra más allá de nuestro Sistema Solar

Un equipo internacional de científicos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (EEUU) ha descubierto recientemente el primer planeta con una masa similar a la de la Tierra. No obstante, KOI-314c, que es el nombre que recibe por el momento, tiene un diámetro un 60% superior al de nuestro planeta y está envuelto por una atmósfera con alta concentración de hidrógeno y helio de cientos de millas de espesor. Además, con una temperatura de más de 100°C tampoco es adecuado para permitir la vida como la conocemos en la Tierra.

Este descubrimiento fue presentado ayer por David Kipping en el marco del 223º encuentro de la Sociedad Americana de Astronomía. Según las conclusiones del equipo, KOI-314c orbita alrededor de una estrella enana roja que se encuentra a unos 200 años luz de distancia y completa su vuelta en 23 días.

Hasta ahora el planeta más similar a la Tierra que se conocía era Kepler-78b, un exoplaneta que no sólo tiene un tamaño algo superior al nuestro, sino que posee también las mismas proporciones de hierro y roca, lo que hace pensar que podría ser un planeta potencialmente habitable y por lo que ha recibido la consideración de “gemelo de la Tierra”.

Kepler-78b, fue descubierto por científicos de la NASA hace alrededor de un año y se encuentra a unos 400 años luz de distancia en la constelación de Cygnus. Fue visto por el telescopio Kepler (ahora averiado), cuya misión es buscar pruebas de la existencia de planetas similares a la Tierra fuera de nuestro Sistema Solar en base a que bloquean parte de la luz que emiten sus soles al girar alrededor de los mismos.

Dos grupos independientes de astrónomos han trabajado en la medición y análisis de sus componentes para determinar su densidad, gravedad, peso, composición, etc. Alguna de las conclusiones a las que han llegado acerca de Kepler-78b es que tiene aproximadamente la misma densidad que la Tierra, con un 20% más de diámetro pero con una diferencia clave: las temperaturas en el exoplaneta oscilan entre los 1.500 y los 3.000 °C. Kepler-78b orbita a menos de 1.000 kilómetros de su sol y completa una vuelta en ocho horas y media. A esa temperatura y por la cercanía con respecto de su estrella es improbable que contenga agua en estado líquido.

Los científicos analizan ahora cómo este planeta ha llegado a donde se encuentra, puesto que por sus características podría sea fruto de una colisión con otra estrella, aunque por ahora se estudian distintas hipótesis. Provenga de donde provenga, tanto Kepler 78b como KOI-314c nos llevan a pensar en la posibilidad de que haya más planetas gemelos de la Tierra esperando a ser descubiertos.

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