RayBan Meta Audio: ¿hay realmente mercado para unas gafas sin cámara como estas?

El reciente anuncio de las RayBan Meta Audio, unas gafas inteligentes sin cámara, ha reinstalado un interesante debate respecto de qué tan útiles o atractivos son este tipo de dispositivos. El nuevo dispositivo permite escuchar música y pódcast sin requerir de auriculares y también incluye la opción de interactuar con la IA de la empresa de Mark Zuckerberg usando la voz. Sin embargo, pierde su característica más atractiva: la captura de fotos y vídeos para ofrecer una perspectiva real.

La decisión de Meta de lanzar unas gafas sin cámara puede resultar un tanto contradictoria. Después de todo, la posibilidad de compartir el material capturado con los anteojos a través de Instagram, Facebook o WhatsApp era lo que más llarmaba la atención del público. Las RayBan Meta convencionales se volvieron un producto realmente exitoso, logrando su explosión comercial en 2025 tras un inicio algo lento.

Solo durante el último año se vendieron más de 7 millones de unidades, el triple que en 2023 y 2024 combinados. Y las proyecciones a futuro son todavía más ambiciosas, pues los de Menlo Park aspiran a comercializar 10 millones para 2027. Sin embargo, no todo es color de rosa para las RayBan Meta y productos similares. En simultáneo con su éxito en ventas, se ha incrementado la reticencia de buena parte del público debido a varias polémicas de privacidad.

Las gafas inteligentes sin cámara quieren ganarse un lugar en el mercado de wearables

Es cierto que las gafas inteligentes sin cámara no son territorio completamente inexplorado. Sin embargo, son un tipo de dispositivo que hasta aquí no han ganado demasiada tracción. El caso más conocido es el de los Bose Frames, unos anteojos de sol con Bluetooth y un sistema de audio integrado que pretendían ser una alternativa real a los auriculares. El producto nunca despegó y se retiró del mercado a finales de 2023.

Con Meta dominando el mercado de gafas inteligentes sin pantalla gracias a su colaboración con RayBan (y en menor medida con Oakley), es lógico pensar que quiera expandir su catálogo y probar suerte en el segmento sin cámara. La explicación oficial de la compañía es que al suprimir la cámara se logra que el dispositivo sea más liviano y cómodo de usar, y que la batería dure más tiempo. Pero también es una realidad que productos como las RayBan Meta se han visto envueltos en situaciones polémicas que les han dado mala publicidad.

En los últimos tiempos se ha viralizado el término perv glasses (gafas de pervertidos) para catalogar a las RayBan Meta. El uso de estos wearables para grabar a otras personas a escondidas o sin solicitar su consentimiento se ha vuelto bastante problemático. En Instagram y TikTok se han multiplicado los vídeos que muestran bromas pesadas en sitios públicos o de gran concurrencia (cadenas de comida rápida, supermercados, etc.), o intentos de ligar o coquetear con mujeres en la vía pública. En muchos casos las situaciones no solo son de mal gusto, sino que rayan el acoso.

Y si bien las gafas inteligentes tienen una luz LED que advierte cuando se usa la cámara, el dispositivo se puede alterar sin demasiado problema. Si intentas bloquear físicamente el indicador, los anteojos no permiten que la cámara funcione. No obstante, existen métodos para quitar la luz y que el wearable continúe trabajando con total normalidad. La periodista Joanna Stern reveló la existencia de personas especializadas en dicha tarea con un negocio bastante lucrativo en Facebook Marketplace.

Preocupación por la privacidad

Meta ha tomado medidas para eliminar de Instagram el contenido de acoso que se genera con sus gafas inteligentes. Además, en los últimos meses ha implementado medidas que bloquean el dispositivo si detecta una intervención física para quitar el LED de notificación. Pero esto no resuelve la totalidad de sus problemas.

La compañía que lidera Mark Zuckerberg quedó envuelta en una polémica por presuntamente enviar vídeos capturados con sus gafas inteligentes a una empresa subcontratada de Kenia para que los revise. El material se analizaría y etiquetaría para entrenar los modelos de inteligencia artificial de la compañía. Los revisores habrían obtenido acceso a material de carácter sensible que incluiría desde el manejo de información financiera hasta situaciones sexuales.

En el Reino Unido, en tanto, pubs, restaurantes, salas de cine y otros sitios están prohibiendo el ingreso de personas con gafas RayBan Meta. Esto, para evitar la grabación sin consentimiento de lo que sucede dentro de los establecimientos, como también de las personas que trabajan o acuden allí. Así las cosas, tiene lógica pensar que el empuje por las gafas sin cámara busque apaciguar la tensión y brindar una alternativa que no genere rechazo de terceros hacia quienes las utilizan.

¿Merecen la pena?

Independientemente de los motivos, el empuje de Meta por unas gafas inteligentes sin cámara es bastante audaz. No solo porque los antecedentes con productos similares no son los mejores en cuanto a desempeño comercial, sino porque productos como las RayBan Meta Audio tienen que competir directamente con otro producto muy popular: los AirPods y otros auriculares inalámbricos. El catálogo de earbuds es verdaderamente amplio y tiene opciones para todos los bolsillos, con gran calidad de sonido, cancelación activa del ruido e integración con asistentes de inteligencia artificial.

Las gafas inteligentes sin cámara tendrán que probar que ofrecen una calidad de audio y una experiencia de uso superadora en todos los sentidos. Pero con un precio inicial de 349 dólares, las RayBan Meta Audio la tendrán difícil para demostrar que realmente merecen la pena. Y ojo, que Meta no es la única empresa que está apostando por este formato. Even Realities es otro fabricante que pretende ganarse un espacio en el mercado de las gafas inteligentes que brindan una experiencia sin cámara, pero es una alternativa todavía menor.

Lo que puede ayudar a gafas inteligentes sin cámara como las RayBan Meta Audio es que el interés por este formato de wearables es altísimo. Según un reciente reporte, los envíos de anteojos con IA durante el primer semestre de 2026 crecieron más del 260 %. Considerando que Meta controla el 94 % del mercado de las gafas sin pantalla, tal vez pueda transferir ese dominio al segmento sin cámara. Será interesante ver si da resultado y si se aplacan las polémicas. Aunque los modelos solo de audio también provocan inquietud por su capacidad de grabar conversaciones sin alertar a terceros.


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