médicos
  • 21 abril, 2016
  • 3 min

Un chico tetrapléjico consigue mover las manos gracias a un implante cerebral

Un equipo de científicos crea un sistema innovador integrado por un bypass, un ordenador y una manga de estimulación muscular. Gracias a un chip implantado en el cerebro, un joven tetrapléjico ha conseguido reactivar el movimiento de su mano.

IanBurkhart, un chico de 24 años nacido en Ohio, consigue tocar la guitarra eléctrica simulada por un ordenador con su mano derecha. Hasta aquí todo parece normal, si no fuera porque Ian es tetrapléjico por un accidente de buceo desde que tenía 19 años. Desde ese momento quedó paralizado de cuello para abajo por las graves lesiones sufridas en el accidente.

Cirujanos, ingenieros, neurólogos, y fisioterapeutas del Instituto Battelle Memorial y del Centro Médico Wexner han creado NeuroLife, un sistema integrado por el pulso de un bypass que consigue conectar la corteza motora del cerebro hasta la extremidad del brazo, experimentado por primera vez en un ser humano. El descubrimiento ha permitido a Ian realizar diversas actividades cotidianas, como aprender a tocar la guitarra o pasar una tarjeta de crédito por una banda magnética.

Como publica Nature, el equipo de científicos ha trabajado 10 años en este sistema innovador. Lo primero fue descifrar las señales cerebrales que dan inicio al movimiento, gracias al implante de micro-electrodos en la corteza motora del cerebro. Lo sucesivo ha sido la traducción de estas señales en el movimiento coordinado de un brazo robotizado, que la propia mente podía ordenar con solo un pensamiento, gracias a un ordenador. Al final, todos los impulsos eléctricos estaban conectados a los músculos del brazo, hasta ese momento paralizados.

Se crea un chip capaz de simular una médula espinal artificial

Este nuevo dispositivo supone un paso más hacia el objetivo de estimular los movimientos de pacientes con parálisis. El dispositivo desarrollado es un chip conectado a una serie de electrodos de alta definición que, pasando por un ordenador, consiguen llegar a la manga de estimulación. Implantado el chip en su corteza motora desde abril de 2014, se ha demostrado que puede llegar a funcionar correctamente con meses de entrenamiento. Hace 15 meses el paciente ya podía realizar acciones, como abrir y cerrar el puño, pero ahora es capaz de hacer movimientos mucho más sofisticados.

“Es increíble todo lo que ahora consigue hacer: puede agarrar una botella y volverla a poner en su sitio después de haber vertido el contenido en un vaso, y lo más importante es que controla cada fase del proceso”, asegura Nick Anetta, responsable de la parte tecnológica del proyecto.

Aspectos en los que profundizar

Ian ha sido solo el primer paciente de los que participarán en el estudio del Centro Médico Wexner de Ohio. Tal y como cuentan los autores del experimento, aún queda refinar mucho la codificación de las señales neuronales que se activan cuando Ian piensa en realizar un movimiento y su posterior transmisión a los músculos.

En este contexto, el equipo de científicos tiene que luchar contra el tiempo. Los datos del estudio indican que el chip implantado en la corteza de Ian ya solo registra el 60 % de la información contra el 100% registrado cuando fue implantado. Los investigadores sostienen que aún queda mucho trabajo por hacer antes de que el sistema logre una significativa independencia móvil.

Para Ian este proceso ha supuesto una independencia parcial, pero para el resto de pacientes puede suponer mucho más. A pesar de que son necesarias mejoras de esta tecnología, este experimento supone un avance para la tecnología de la neuroprotésis, dedicada a personas que conviven con los efectos de la parálisis.

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