Niños innovadores

Niños innovadores

Hablamos frecuentemente del estado de nuestras universidades en España con respecto a la preparación frente a los retos del mercado laboral, pero ¿no deberíamos empezar antes? Hoy día reconocemos que antes de los 10 años se forman muchísimas de las habilidades que forjan a los deportistas; o la capacidad de bilingüismo absoluto; ¿no aplica lo mismo a nuestras cualidades profesionales?

He tenido la ocasión de tener a mis 3 hijos en Inglaterra durante 3 años, e impregnarme del planteamiento que al menos su colegio aquí (y evitaré caer en la generalización) tiene al enfrentarse a la formación. Es posible que éste sea el primer post de una serie de ellos sobre este asunto, y he querido empezar por las manualidades tecnológicas.

Casi todos hemos realizado en el cole algún artefacto que podamos calificar de tecnológico. Para el caso de estudio, estoy pensando en un coche móvil que pueda aguantar el peso de un huevo. Y estoy pensando en 1º de Primaria (6-7 años). En España habitualmente se realiza siguiendo el diseño del profesor (en el mejor de los casos; si no, copiado de algún libro), usando una serie de materiales estándar y llevando un ritmo sincronizado de toda la clase para mayor comodidad. El resultado, una bonita serie de vehículos fáciles de calificar y que hacen las delicias de los padres cuando recogen a los niños a la salida de clase.

Pero veamos cómo se realiza el mismo ejercicio en UK:

  • Cada niño tiene que investigar un poco sobre los requisitos para el trabajo a realizar, sobre distintos materiales, etc.
  • Cada niño elige los materiales que quiere.
  • Cada niño elige el diseño que quiere, y no me refiero a colores, sino a cosas como la distancia entre ejes, por ejemplo.
  • Cada niño tiene que diseñar un plan de trabajo y organizarse, qué hacer primero, qué después. Este plan incluye una lista de objetivos (checklist) a alcanzar.
  • Cada niño explica a la clase sus elecciones, y se realimentan las buenas ideas.
  • Cada niño tiene que probar su vehículo lanzándolo por una ligera pendiente.
  • Cada niño tiene que hacer un informe final de evaluación, sobre qué mejoraría del proceso, qué materiales cambiaría, qué haría distinto, y cuánto de la checklist y en qué medida se ha cumplido.

No terminaré con la pregunta retórica de dónde se van a producir niños más innovadores, pero sí con la pregunta de: ¿Cuáles son las barreras para seguir este proceso en las aulas españolas?

 

Foto de portada Galería de dvdgmz

Sobre el autor

Javier Lorente

Soy Teleco cuasi reconvertido (aunque siempre quedará algo) y Telefónico. Experto en aplicaciones e internet móvil, lo que me ha llevado unos años a Reino Unido entre otras cosas. Curioso de las curiosidades tecnológicas. Enamorado de la comunicación personal y social, y del rol que la tecnología puede jugar. Más artículos del autor »
  • Eduardo Méndez

    Gracias por el artículo Javier.

    El método educativo es muy revelador. Al fin y al cabo, sigue el principio (no sé quien lo formuló) de que cada vez que añadimos un sentido (oido: escuchar y explicar, vista: observar, tacto: construir…) en la educación, la asimilación del contenido se multiplica.

  • Azucena Arráns

    Las dificultades para desarrollar este tipo de trabajo en la escuela son dos. La primera un programa muy sobrecargado y excesivamente marcado desde el estado. La segunda los dichosos controles gubernamentales, que presionan a los profesores para que a su vez presionen a sus alumnos, preparándoles más para el examen que para la vida. Por último, la mentalidad de gran parte del profesorado español, que se limita a repetir lo que le enseñaron sus maestros, dejando los saberes pedagógicos guardados en sus apuntes de la universidad. Si queréis saber más de métodos de educación alternativa, lo tenéis en http://www.educacionprohibida.com/

  • http://www.madrideducacion.es Pedro Albarracín

    En madrideducacion.es pensamos igualmente que en el cómo se aprende, y desde los primeros años, está el cambio de modelo educativo.

    En procedimientos cotidianos, como el que describes, está el secreto de la competitividad de una sociedad. No tiene sentido empezar con esto en la universidad. En esta línea hemos hecho aportaciones a la Nueva Ley de Educación que os invitamos a leer y a comentar. http://madrideducacion.es/blog/category/ley-de-educacion/

    Los “niños innovadores” merecen mucho más un lugar en la futura educación española.

  • Javier Lorente

    Gracias por vuestros comentarios! No pretendo abanderarme como un experto en educación porque no lo soy, y sé que el debate de la calidad de Educación es continuo y complejo. Sólo intento reflejar desde mi experiencia cosas que me han llamado la atención. He tenido la suerte de estudiar yo mismo de adolescente en el sistema francés, y si tuviera que definir de una única forma cada sistema, diría que el español está más enfocado en la adquisición de conocimientos, el inglés en la experiencia y el francés en la “razón”.

    Todo es importante, pero posiblemente en nuestro mundo hiperconectado los conocimientos sean más accesibles o adquiribles que las habilidades que puede dar la experiencia. Y esto como comentáis no es fácil en un sistema demasiado estandarizado. Para mí el problema no es la estandarización del proceso educativo, sino querer estandarizar el resultado de dicho proceso. Es esto lo que limita la creatividad al pretender que todos los alumnos salgan con las mismas capacidades y aptitudes.

  • http://www.publicpolicy.telefonica.com/blogs/ Eduardo Serra

    Hola, Javier:

    Estoy totalmente de acuerdo con tu post. La innovación es un requisito esencial para la competitividad y coincido también en que deberíamos preparar a los jóvenes para el mercado laboral mucho antes de su paso por la universidad (si es que la universidad los prepara). Un proyecto interesante en este ámbito en el que participan, como voluntarios, empleados de Telefónica es el “Global Enterprise Project”. Este proyecto es una iniciativa pan-europea que promueve un mejor entendimiento de la globalización y el emprendimiento, así como las claves para tener éxito en la economía global, entre adolescentes de 15 a 18 años. En el blog de Public Policy de Telefónica escribimos un post sobre este proyecto que puede resultaros interesante. Aquí os lo dejo:
    http://www.publicpolicy.telefonica.com/blogs/blog/2011/12/22/innovation-and-education-the-road-to-competitiveness/
    ¡Esperamos vuestros comentarios!

  • Mayte Martín

    Hola Javier;
    Me ha parecido muy interesante tu post. En cuanto a tu pregunta a cuales son las barreras para seguir un proceso similar en las aulas españolas puedo darte varios ejemplos claros. Resido en un barrio de Madrid de clase media-alta y con un nivel cultural alto, donde me consta que la mayor parte de los padres se interesan activamente por la educación de sus hijos. En cualquiera de los 6 colegios públicos o concertados que hay en mi barrio el mínimo de alumnos por clase es de 25. En concreto este próximo curso en la clase de mi hijo serán 27 niños.
    Este colegio en concreto ha determinado muy a pesar del profesorado abandonar la metodologia de “Proyectos” con la que trabajaban desde la fundación del colegio, combiandola por “Proyectos” pero con libro de editorial por lo que se cargan totalmente el espíritu del método. La razón; la imposibilidad de trabajar con un grupo tan grande en la línea que tu planteas en tu artículo.
    ¿Te imaginas atender una actividad como la que planteas con 27 niños en un aula?
    Los recortes en educación han sido la causa directa del aumento de la ratio en las aulas. El aumento de la ratio en las aulas conlleva inevitablemente la pérdida de calidad en la educación de nuestros hijos.
    Yo personalmente intentaré suplir las deficiencias con extraescolares fuera del centro y talleres, porque dentro del sistema educativo establecido hoy por hoy solo veo pasos atrás.

  • http://www.alfonsogadea.com/ Alfonso Gadea (@gadeaalfonso)

    Muchas gracias por el ejemplo, Javier. Considero que tuve muy buena educación escolar pero este caso me ha impactado, ¡es revelador!

    Sin duda tenemos que dar un enfoque más práctico a nuestra educación. ¿Qué sentido tiene si no?

    Puedo imaginarme a los niños que han participado en ese ejercicio dirigiendo un proyecto profesional, por cuenta propia o ajena.

    ¡Esperamos al próximo!

  • Javier Lorente

    Gracias por los nuevos comentarios! Comentaré el punto de Mayte del número de niños. Es cierto que eso no ayuda, pero creo que no es la causa raíz. Yo creo que el contenido curricular es demasiado extenso y rígido, dejando poco margen a la creatividad de los colegios. La industria de los libros de texto es el segundo problema más grave. Mis hijos no tenían libros. Ni uno sólo. El estado inglés marca un contenido curricular que todos los colegios tienen que conseguir, pero es reducido. Cada colegio puede completar con otro tipo de formación o seguir el método que quiera para llegar a él. Esto hace que la educación tenga mayor dispersión, pero creo que a veces confundimos igualdad de oportunidades (punto de partida) con igualdad de resultados (punto de llegada), e igualamos en estos últimos. Creo que es un error…