Tecnología para una televisión 100% accesible

La televisión ha sido tradicionalmente un elemento vertebrador de las familias. En torno a ella padres e hijos han compartido momentos de ocio muy gratos. Pero para la familia de David no ha sido así. Hasta ahora.

La televisión ha sido tradicionalmente un elemento vertebrador de las familias. En torno a ella padres e hijos han compartido momentos de ocio muy gratos. Pero para la familia de David no ha sido así. Hasta ahora.

David es sordo. Ver una película en casa suponía tener que pedirle a alguien oyente que fuera traduciéndole los diálogos y sonidos que iban apareciendo en la pantalla. O acceder a un subtitulado, que en muchas ocasiones no recogía toda la información sonora que él precisaba.

Contenidos accesibles para todos

Así que David siempre estuvo obsesionado con la idea de conseguir que la programación televisiva tuviera en cuenta la realidad de las personas sordas y de sus familias. Y en ese empeño un día recibió una llamada de Movistar+ con una propuesta imposible de rechazar: coordinar un equipo de trabajo que se encargara de traducir el catálogo de películas y series de su plataforma a lengua de signos.

Hasta ese momento la escasa oferta que existía eran traducciones hechas por un intérprete, que recogían una información mínima. Pero la propuesta de Movistar+ 5S iba un paso más allá: se trataba de ofrecer una traducción integral que recogiera la máxima información posible de lo que sucedía en la pantalla. Una traducción hecha por y para este colectivo.

El acceso a la cultura y al ocio es un derecho fundamental. La televisión se convierte en una herramienta potencialmente extraordinaria para la accesibilidad

“Cuando comenzamos a elaborar el proyecto, nuestra máxima era que los sordos pudieran disfrutar de los contenidos cuando quisieran, donde quisieran y en su propia lengua”, nos comenta David Sánchez, coordinador de la producción en lengua de signos española de la Fundación CNSE.

“Hay dos cosas que se pueden dar al mismo tiempo, prosigue David: audio y sonido de ambiente, y se pueden trabajar conjuntamente. Eso en una traducción oral no se puede hacer. Por eso hay que preparar la traducción con detalle, porque son lenguas diferentes. Una es oral; la otra, visual. Antiguamente lo poquito que había en traducción de lengua de signos consistía en un intérprete que trasladaba una información mínima, y eso los sordos no lo querían. Los subtítulos a su vez no son literales. Los sonidos de ambientes no se recogen. Ahora con esta traducción minuciosa tenemos toda la información sonora”, concluye.

Entretenimiento en todos los sentidos

Movistar+ es la primera TV privada del mundo que ofrece contenidos accesibles. Con Movistar+ 5S, permite a personas sordas o ciegas acceder a contenidos prémium vía lengua de signos, audiodescripción y subtitulado. Nació como una aplicación pensada para la accesibilidad de personas con discapacidad sensorial y actualmente, las personas sordas ya tienen también la oportunidad de ver la traducción simultánea a lengua de signos y subtitulado en la propia pantalla de televisión, un avance cualitativo que les permite disfrutar de todos los contenidos en una sola pantalla: cuando comienza la película, comienza automáticamente la accesibilidad. Y Movistar+ continúa trabajando en la accesibilidad de la propia plataforma.

Daniel Montalvo es un apasionado de los contenidos multimedia. Le encanta “Breaking bad”. Cuando se formaba un corrillo en la oficina para comentar la serie, muchas veces tenía que pedir a algún compañero que le contara qué había pasado en algunas escenas porque no las había entendido. Sobre todo, en las escenas de acción, repletas de ruidos. Con la aplicación de Movistar+ 5S esto ya no sucede. Daniel es invidente y la audiodescripción le permite no perderse ningún detalle de lo que sucede en pantalla. Ilunion es la encargada de realizar las audiodescripciones de las películas y series del catálogo. La clave de la audiodescripción radica en describir, en los huecos que deja libre el diálogo de los personajes, lo que está ocurriendo, de forma que permita el seguimiento de la trama pero sin desvelar nada de lo que va a suceder, y respetando el momento en el que el director de la película decide presentar a los protagonistas.

“Antes disponíamos de audiodescripciones para algunos contenidos”, cuenta Daniel, usuario de Movistar+ 5S. “Sin embargo, ver en el sofá con la familia o con amigos alguna serie o película con este sistema era francamente incómodo, para mí y para la gente con la que compartía”. Para una persona que ve, la audiodescripción es reiterativa porque cuenta lo que ya está viendo en la pantalla. Con Movistar+ 5S, Daniel escucha la audiodescripción con unos cascos desde su terminal y sus acompañantes disfrutan del contenido junto a él. “Para mí ver una película con alguien vidente es un ejercicio de integración. Un sentimiento de formar parte y de estar en el mismo contexto”, resalta.

Garantizar el acceso al ocio sin dejar a nadie atrás

En España hay más de 2 millones de personas con discapacidad sensorial que son demandantes de ocio adaptado a sus necesidades y requerimientos. El acceso a la cultura y al ocio es un derecho fundamental, y sin embargo no resulta nada fácil para ellas. La hija de David es oyente. Cuando, por ejemplo, van al cine a ver una película infantil, se encuentran con que estas nunca están subtituladas. “Acompaño a mi hija para que ella disfrute de la película, pero yo no me entero de nada”. Asimismo, nos cuenta, la oferta en cines para niños con hipoacusia es casi inexistente, sobre todo para los más pequeños, que no saben leer los subtítulos.

Para Daniel, de la misma manera, disfrutar en el cine de una audiodescripción supone tener que ir a una sala determinada, un día y a una hora concreta. Las barreras son sutiles, pero en muchos casos, infranqueables.

La televisión se convierte así en una herramienta potencialmente extraordinaria para la accesibilidad. Sin embargo, la oferta disponible en las distintas plataformas de televisión no es demasiado generosa para este colectivo. Según la legislación española (Ley 7/2010, de 31 de Marzo, General de la Comunicación Audiovisual) que regula la cobertura estatal, se establecen unas normas básicas en materia audiovisual. Por ejemplo, que las personas con discapacidad auditiva tienen el derecho a que la comunicación audiovisual televisiva, en abierto y cobertura estatal o autonómica, subtitule el 75% de los programas y cuente al menos con dos horas a la semana de interpretación con lengua de signos. O que las personas con discapacidad visual tienen el derecho a que la comunicación audiovisual televisiva cuente al menos con dos horas audio descritas a la semana. Sin embargo, dos horas semanales se antojan insuficientes, además de no dar la oportunidad de elegir los contenidos que se desean disfrutar.

“En Movistar+ 5S tenemos un catálogo muy amplio; podemos encontrar desde documentales, películas de estrenos, series… Podemos disfrutar del catálogo durante el tiempo que se quiera y en el momento que se desee. Lo más importante es que cualquier persona tiene derecho a poder disfrutar de una película. Poder tener acceso a una televisión de pago en igualdad de condiciones. Las personas sordas hasta ahora no podían hacerlo. Ahora pueden disfrutar de este contenido y además en su propia lengua, la lengua de signos”, sentencia David.

Trabajando por la igualdad

Movistar+ 5S nació con la clara vocación de facilitar el acceso al ocio a las personas con discapacidad sensorial. Pero, además, desde su nacimiento posibilitó que un equipo multidisciplinar de personas sordas pudiera desarrollar todo su talento en la producción de estos contenidos accesibles. En el proceso de traducción del catálogo de películas y series a lengua de signos trabajan actualmente cinco personas con discapacidad auditiva, que se integran en un equipo mucho más amplio de personas oyentes, con las que colaboran estrechamente en el asesoramiento lingüístico para que la traducción sea de la máxima calidad.

En el proceso de traducción del catálogo de contenidos a lengua de signos trabajan actualmente cinco personas sordas, que se integran en un equipo mucho más amplio

En el camino de acceso al mercado laboral las personas sordas continúan encontrándose con un muro infranqueable: el de los prejuicios de la sociedad oyente. El colectivo es uno de los más castigados por el desempleo. El Observatorio de Discapacidad y Mercado de Trabajo en España cifra en 11.000 el número de personas sordas desempleadas. A ello hay que añadir que suelen ocupar puestos de trabajo en el sector secundario y terciario (sobre todo servicios auxiliares, limpieza…).

“Actualmente las personas sordas no encuentran una satisfacción en sus puestos de trabajo. Generalmente los puestos de trabajo que les ofrecen son labores encaminadas a desarrollar trabajos manuales. Eso conlleva que no puedan ascender y que las retribuciones sean muy bajas”, apunta David. “En mi caso, por ejemplo, en anteriores trabajos yo aportaba ideas, algunas me las cogían pero a la mayoría me decían que no porque era una persona sorda. Siempre trabajaba en trabajos monótonos. Aquí, sin embargo, puedo tomar mis propias decisiones, y hemos podido elaborar unas pautas para hacer una traducción de calidad. Digamos que aquí no hemos tenido los problemas que hemos tenido en otras empresas. Aquí podemos tener una variedad de trabajos que podemos desempeñar”.

Un trabajo creativo y cualificado

El trabajo de producción de una película en lengua de signos suele durar entre 4 y 5 días, según el género y la dificultad de la traducción. El proceso se divide en tres fases. En primer lugar se selecciona la película o la serie y se elige a la persona más adecuada para traducirla (signante). Una vez elegida se visiona la película para preparar la traducción. Esta parte es quizá la más compleja. Hay que tener en cuenta no sólo los diálogos de los personajes, sino cualquier sonido que aparezca en pantalla. “Por ejemplo, no es lo mismo indicar que se llama a la puerta con la palma de la mano o con los nudillos, porque el sonido es diferente. También hay que indicar cuántas veces se golpea, con qué velocidad… Todos son matices que ayudan a entender el contenido de la película”, nos explica David. La música es un elemento fundamental en el cine. Por ello también hay que transmitir en lengua de signos qué música acompaña a las imágenes, si es una música romántica, de intriga, de terror…

También es importante la definición de los personajes. En lengua de signos todas las personas tienen un signo que les caracteriza y por el que se les reconoce (sería el equivalente a su nombre en la lengua oral), y por tanto a los personajes de las películas hay que asignarles uno, en función de su personalidad, sus características físicas…David nos pone el ejemplo de la saga de “Star Wars”; el signo que se le asigna a cada personaje debe utilizarse siempre en el resto de los filmes de la serie. Esto aporta una uniformidad y una estética común a toda la traducción.

También es significativo reseñar que hay expresiones en la lengua oral que tienen una difícil transposición a lengua de signos. Por ejemplo, la expresión “me pitan los oídos”. Hay que inventar un signado específico para esa expresión, que no existe en lengua de signos. Y esto es un arduo trabajo de reflexión y de puesta en común de opiniones entre los miembros del equipo.

“La tecnología es la que posibilita a nivel técnico que la inclusión se produzca, pero si hay algo que posibilita más la inclusión es la voluntad humana”

Una vez elaborada la traducción de la película, se procede a grabar el signado en un plató. El signado no se graba en una única toma puesto que el intérprete requiere de descansos cada cierto tiempo.

Con la interpretación ya grabada, se pasa a la última fase, la edición de la película insertando al intérprete en pantalla. La película se reduce hasta ocupar un 85% de la imagen, porque es importante que el intérprete aparezca en un tamaño adecuado para poder entender perfectamente la traducción. Y se procura que el signante no esté siempre en pantalla, para que el espectador pueda recrearse en las imágenes cuando el guión lo permita, por ejemplo, si hay una música acompañando a una secuencia sin diálogo.

Una vez completado el proceso de edición en vídeo, el producto final se envía a Movistar+ para que se incorpore al catálogo de Movistar+ 5S.

“Nuestro trabajo está destinado a nuestro colectivo y está pensado para ellos, con lo cual es un trabajo muy emocional. Nos ha permitido demostrar nuestras capacidades, hacer cosas que en otras empresas no nos permitían. Con esto quiero decir que las personas sordas pueden hacer los mismos trabajos que el resto de la gente”, señala David.

Tecnología para un mundo más accesible

En las décadas de los 70 y 80 proliferaron las distopías que imaginaban una humanidad destruida por la tecnología. Con ese imaginario han crecido varias generaciones. Sin embargo, cuando hablamos de personas con discapacidad sensorial, la tecnología está jugando un papel decisivo en su autonomía y accesibilidad.

“A nosotros la tecnología nos cambia la vida 100% -comenta David-. Podemos tener videollamadas y comunicarnos por teléfono, por ejemplo. Nos ha ayudado mucho y más en este proyecto, que nos permite disfrutar de contenidos que antes teníamos vetados. Creemos que es un valor que debemos cuidar. Actualmente las personas sordas no sé qué haríamos sin la tecnología”. Daniel persevera en esa idea: “Gracias a la tecnología, yo puedo leer un periódico, no necesito que alguien me lo lea. Como reflexión final te diría que la tecnología es la que posibilita a nivel técnico que la inclusión se produzca, pero si hay algo que posibilita más la inclusión es la voluntad humana, en este caso la voluntad de Movistar+, que hace posible que tengamos una vida mejor”.