La impresión 3D como nuevo paradigma social

La exposición 3D. Imprimiendo el mundo de Fundación Telefónica recoge, entre otras piezas, Project EGG la primera obra de arte colaborativa realizada con impresoras 3D domésticas.

Hasta el 22 de octubre la Fundación Telefónica acoge en su sede la exposición 3D. Imprimir el mundo, un recorrido por las posibilidades que esta tecnología aporta a la sociedad. En qué consiste la impresión en tres dimensiones, qué capacidad tiene en los procesos productivos o hasta dónde puede llegar el uso de las impresoras 3D son algunas de las cuestiones que se abordan en la exposición.

Comisariada por Carmen Besalega y Héctor Serrano -especialistas en arquitectura y diseño– la exposición muestra la tecnología 3D en ámbitos tan diversos como la moda, la medicina, la arquitectura o incluso la gastronomía. Se compone de cerca de 100 obras que pertenecen a 87 autores, y cuyo objetivo es “poner en relieve una tecnología que empieza a formar parte de nuestras vidas”, según ha explicado Besalega.

Por su parte, Héctor Serrano ha explicado el porqué de las piezas elegidas para la muestra: “El criterio no ha sido sólo estético, sino que se han escogido piezas que representan al conjunto de la sociedad y que tienen alguna singularidad”.

El comisario destacó las piezas pertenecientes al área de la medicina, la colección de moda impresa en 3D, y los avances en el sector aeronáutico. Como muestra de todas las posibilidades de esta revolución, en la presentación de la exposición se interpretó una pieza de Bach con una réplica de un Stradivarius impreso en 3D.

Con esta nueva tecnología el consumidor se convierte en productor, lo que supone un desafío al modelo productivo actual. Desde cómo diseñamos, fabricamos o hacemos llegar los productos, hasta la protección de la propiedad intelectual. Algunos hablan ya de la cuarta revolución, ya que la impresión en 3D permite crear objetos únicos y personalizados, cuestionando así las economías de escala y la producción masiva.

Esta tecnología abre un mundo de posibilidades, “permite re-materializar el mundo que ahora es inmaterial por la revolución digital. Es la forma de combinar ambos mundos”, ha declarado Salvador Pérez Crespo, responsable de Telefónica Digital.

La revolución 3D en cuatro pasos

La exposición está organizada en cuatro grandes bloques temáticos: Del bit al átomo; Por el espejo retrovisor; La huella tridimensional; y Un paso más allá.

La primera parte del recorrido consiste en una introducción que explica qué es la impresión 3D, los métodos que existen para imprimir y la variedad de materiales. Se expone también un decálogo para entender cuáles son los principios básicos de esta tecnología, como, por ejemplo, que la complejidad de la pieza no eleva el coste de producción, o que los residuos se reducen notablemente en comparación con la producción convencional.

La huella tridimensional es el bloque más extenso de la exposición. En él se muestran algunos ejemplos de las aplicaciones de la tecnología. Llama la atención el proyecto Not Impossible, el primer laboratorio y escuela-taller de prótesis de impresión 3D; la primera colección de ropa hecha 100% con una impresora 3D de la diseñadora israelí Danit Peleg; o los componentes biónicos creados para Airbus que permiten que las piezas de sus aviones sean más ligeras y que, por lo tanto, el consumo sea más reducido.

Otra de las obras más destacadas es Project EGG del holandés Michiel Van der Kley, la mayor obra de arte impresa en 3D hasta hoy. Se trata de una obra colaborativa compuesta por 4.760 piezas únicas y diferentes que forman una estructura con forma de huevo. Cada una de las piezas que componen la estructura han sido fabricadas por las impresoras domésticas de cientos de personas que se han querido sumar al proyecto. “Al plantear el proyecto pensé ¿qué es lo que puedo construir con tecnología 3D y no de otra forma?”, ha declarado el autor. A raíz de esta idea, propuso simular la forma de una piedra, ya que pensó que “todo el mundo tendría la posibilidad de imprimir algo así”. Una vez recogidas todas las piezas, le llevó un año montar la estructura entera.

Por último, en el bloque final se plantea a modo de epílogo las predicciones y expectativas generadas en torno a esta tecnología. A través de elementos audiovisuales, podemos escuchar las entrevistas de filósofos, diseñadores, bioingenieros o expertos en robótica, mostrando una mirada más amplia del fenómeno que supone esta tecnología.

RELACIONADOS