IA de Adobe

Pensaban que la IA hundiría a Adobe. Pero nadie esperaba que ocurriera lo contrario

Al igual que la gran mayoría de las tecnológicas, Adobe ha dado un importante vuelco hacia las herramientas impulsadas por la IA generativa. En los últimos años, la suite creativa de la empresa ha incorporado una gran cantidad de funciones y características que sacan provecho de esta tecnología. Gracias a Firefly, su propia plataforma de modelos de inteligencia artificial, Adobe ha generado un catálogo de utilidades para la generación y edición de imágenes, vídeo y audio que es realmente envidiable.

De esta manera, Adobe demostró que, a diferencia de lo que muchos pensaban, la IA no la hundió, sino todo lo contrario. Hoy en día, la compañía es una de las que mejor lo está haciendo en el campo de las herramientas generativas, ofreciendo soluciones que realmente añaden valor a las aplicaciones que forman parte de Creative Cloud.

Una parte importante de este éxito reside en que Adobe nunca se dejó llevar por las presunciones más catastróficas sobre el impacto de la IA. Si bien no fueron pocas las predicciones que sostenían que las herramientas de inteligencia artificial generativa volverían obsoleto a Photoshop o Premiere Pro, la realidad demostró ser bastante diferente. El gran acierto de la compañía fue abrazar este tipo de utilidades e integrarlas en su software, en lugar de combatirlas.

Adobe se lanzó de lleno al mundo de las herramientas impulsadas con IA generativa en 2023, con el estreno de Firefly. La compañía lanzó sus propios modelos de lenguaje, en un principio especializados en la generación de imágenes a partir de texto. Pero la apuesta de la compañía no buscaba ofrecer una mera alternativa a Dall-E, de OpenAI, que por entonces acaparaba gran parte de la atención, o a Midjourney. Desde un primer momento, la empresa dejó en claro que su idea era mucho más amplia y que también abarcaba la posibilidad de generar audio y vídeo, vectores, objetos tridimensionales, pinceles y hasta gradientes de color.

La apuesta de Adobe por Firefly, su propia IA

La apuesta de Adobe por Firefly, su propia IA

Con el correr del tiempo, Adobe comenzó a cumplir esa promesa al ampliar la disponibilidad de herramientas de IA en sus aplicaciones. Photoshop, Premiere Pro, Illustrator, Lightroom y Express, por solo mencionar algunas, comenzaron a introducir todo tipo de funciones que permitían añadir, editar, eliminar, reimaginar y mejorar elementos, simplificando la tarea de los usuarios. Pero no se limitaron a incorporar soluciones basadas en lenguaje natural, como la generación de objetos a partir de una instrucción de texto. También se implementaron funciones prácticas como el borrado generativo, el escalado de imágenes y demás. Más aquí en el tiempo se lanzaron características para crear música, traducir vídeos o generar efectos de sonido, por solo mencionar algunas. Asimismo, comenzó a explorar alternativas agénticas que permiten usar sus apps desde chatbots como Claude y ChatGPT.

Otro aspecto positivo de Adobe es que no limitó el funcionamiento de sus características de IA a los modelos Firefly. La compañía ha sabido aliarse con los principales jugadores de la industria de la inteligencia artificial para integrar sus respectivas tecnologías, tanto en sus aplicaciones como en la plataforma web que estrenó en 2025 tras el lanzamiento de Firefly 5. Esto significa que los usuarios pueden optar por modelos alternativos para completar ciertas tareas, sin consideran que con ellos van a obtener mejores resultados que con los de Adobe.

De modo que, por ejemplo, la generación y edición de imágenes se puede concretar a través de Nano Banana Pro (Google), GPT-Image 2 (OpenAI), Flux.2 Pro (Black Forest Labs) o Runway Gen-4 (Runway), por citar algunos. Con el vídeo sucede lo mismo. Si crees que la IA de Adobe no se adapta a lo que necesitas, puedes usar Veo (Google), SeeDance (ByteDance) u otras. Esto otorga versatilidad y un margen de maniobra crucial para creativos y profesionales.

El enfoque por una IA «limpia»

Si algo destaca de la estrategia de Adobe en el ámbito de la IA generativa es su empuje por modelos «limpios». Esto significa que, a diferencia de muchas alternativas en el campo de la inteligencia artficial, Firefly no se entrena sin autorización con materiales protegidos con derechos de autor. Esto da tranquilidad a los usuarios de que no están apropiándose indebidamente del trabajo o el contenido de otros.

Desde que Firefly debutó en 2023, Adobe entrena su IA con materiales de Adobe Stock y contenidos de licencia abierta y/o dominio público. Asimismo, los clientes de Creative Cloud tienen la posibilidad de etiquetar sus trabajos para que no se usen para entrenar los modelos de la compañía. Pero la historia no concluye aquí. Adobe también asumió un compromiso importante al brindar respaldo legal a quienes generen contenidos con sus modelos Firefly.

¿Esto qué significa? Que si te demandan por violar derechos de autor con contenido comercial generado con su IA, Adobe asume la responsabilidad legal y los costes asociados. Aquí radica un elemento diferenciador que sin lugar a dudas coloca a la compañía por encima de sus rivales y de cualquier alternativa de uso gratuito.

Adobe está lejos de ser perfecta y muchos critican el precio de Creative Cloude y las prácticas en torno a su suscripción. Aun así, el blindaje legal por el uso de su inteligencia artificial para crear contenidos comerciales seguros es un plus bastante valioso. No por nada, la empresa reportó ingresos récord durante el trimestre fiscal que finalizó el pasado 29 de mayo (6.620 millones de dólares). Además, triplicó los ingresos recurrentes anuales de IA, que superaron los 500 millones de dólares. Y como si fuera poco, cada vez más empresas usan las herramientas de Firefly.

No todo es color de rosas para Adobe, a pesar de la IA

Si bien la estrategia de Adobe en el campo de la IA es muy positiva, ese éxito no se ha replicado en su desempeño bursátil. La acción de la compañía ha mostrado una caída considerable en los últimos años. Pese al repunte que experimentó en 2024, que llegaron a ubicarla por encima de los 600 dólares, Adobe ha bajado de forma consistente. El punto más flaco fue en junio pasado, cuando llegó a cotizar por debajo de los 200 dólares.

En la comparación interanual a la fecha, la acción de Adobe ha caído alrededor de un 30 %. Aunque el dato más preocupante es al ver el desempeño de los últimos 5 años, donde perdió más del 62 % de su valor. Los motivos detrás de esta caída son varios, pero la inteligencia artificial también juega su parte en esta historia. Por más que la adopción e implementación de la IA generativa por parte de Adobe sea buena a nivel de producto, existe todavía escepticismo sobre el impacto o el valor de la tecnología hacia el futuro.

A esto hay que sumarle que la compañía viene de sufrir dos partidas importantes a nivel ejecutivo. En marzo pasado, Shantanu Narayen, CEO de Adobe desde finales de 2007, anunció su salida del cargo tan pronto como se nombre a su reemplazo. En tanto que en junio se dio a conocer la partida de Dan Durn, el jefe de finanzas. Pese a ello, Adobe anunció un aumento en sus pronósticos anuales de ingresos y ganancias.

Hoy Adobe se encuentra en un momento de incertidumbre como compañía, aunque su estrategia de IA ha demostrado no ser catastrófica como se vaticinaba. Un escenario sin dudas peculiar para la firma líder del campo del software para creativos y profesionales.


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