HEV, PHEV y EREV: qué diferencias hay entre cada híbrido y cuál es mejor para cada uso

Hoy en día hay un amplio abanico de opciones a elegir cuando vas a comprar un coche. Uno de los factores más importantes tiene que ver con su tipo de motor. O, mejor dicho, con cómo alimentas ese motor. ¿Gasolina y diésel o eléctrico? Y para quienes no se deciden del todo a adoptar automóviles eléctricos, están los coches híbridos. Por sus siglas, HEV. Pero no todos son iguales. ¿Lo quieres de tipo HEV, PHEV o híbridos EREV?

Un motivo para decidirte por uno u otro, es decir, gasolina y diésel, eléctrico o híbrido, está en los descuentos que aplican los fabricantes, los concesionarios y las constantes subvenciones por parte del Gobierno de España. El más reciente es el Plan Auto+, que ofrece descuentos de hasta 4.500 euros para particulares si cumples una serie de requisitos. Entre ellos, que el vehículo sea eléctrico puro (BEV o FCEV) o híbrido (EREV o PHEV).

Así que, si todavía no estás familiarizado con los automóviles híbridos, también conocidos por las siglas HEV (Hybrid Electric Vehicle), a continuación le damos un repaso a las siglas que los identifican y diferencian entre sí. Para que cuando vayas al concesionario sepas qué te estás llevando a casa. Y, antes de elegir, sepas cuál te conviene más en tu situación personal si te decides por este tipo de automóviles, a camino entre el motor de combustión y el motor eléctrico.

HEV, vehículos eléctricos híbridos

Las siglas HEV engloban a todos los coches híbridos. O así era hasta la llegada de los enchufables. HEV significa vehículo eléctrico híbrido, en inglés Hybrid Electric Vehicle. Tal y como explica Hyundai en su web oficial, “funcionan con un sistema de conducción híbrida, donde se combinan los motores de combustión y eléctrico para favorecer el movimiento del vehículo”. Como dice la canción, lo mejor de dos mundos.

Los automóviles HEV son los híbridos convencionales no enchufables. Es decir, que el motor de combustión, que suele ser de gasolina, es el que suele trabajar la mayoría de las veces. Pero, como complemento, consta de un motor eléctrico alimentado por una batería de iones de litio que le da al vehículo más autonomía. La particularidad de esa batería es que no se puede enchufar o cargar directamente. En palabras de Renault, “se recarga con la energía acumulada en las frenadas y deceleraciones o con la que produce el motor de combustión”.

Si no hay cambios, los coches híbridos convencionales tienen etiqueta Eco de la DGT. En vez de recibir la etiqueta 0 emisiones azul para los “vehículos más eficientes”, es decir, los automóviles eléctricos de batería (BEV), los eléctricos de autonomía extendida o híbridos EREV o REEV y eléctricos híbridos enchufables (PHEV) con una autonomía de, al menos, 40 kilómetros. 

PHEV, eléctricos híbridos enchufables

Mientras que los híbridos HEV son lo más cercano al coche de combustión tradicional, el híbrido enchufable se acerca más al eléctrico puro o BEV, es decir, eléctrico de batería. Las siglas PHEV significan Plug-in Hybrid Electric Vehicle. Es decir, vehículo híbrido eléctrico enchufable. Su funcionamiento es similar a los automóviles HEV que hemos visto antes. Es decir, consta de un motor de combustión, alimentado por gasolina o diésel, y uno o más motores eléctricos alimentados por una o más baterías eléctricas. 

Los híbridos enchufables combinan lo mejor del combustible y el eléctrico

Y, a diferencia de los coches HEV, los PHEV se pueden conectar a un cargador o a la corriente eléctrica para cargar esas baterías. O, bien, dejar ese trabajo a las frenadas y deceleraciones del vehículo. Otra diferencia de los coches PHEV es que sus baterías son de mayor tamaño que las que encontramos en un HEV convencional, por lo que su autonomía suele superar los 40 kilómetros. Que es, precisamente, una de las razones por las que la Dirección General de Tráfico otorga la etiqueta 0 emisiones a esta categoría de híbrido.

Híbridos EREV, eléctricos de autonomía extendida

Siguiendo con los distintivos ambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT), la pegatina que premia la mayor eficiencia, de color azul, incluye los eléctricos de batería (BEV), los eléctricos híbridos enchufables (PHEV) con una autonomía de 40 kilómetros y, en tercer lugar, otra categoría de vehículo híbrido. Se trata de los híbridos EREV o eléctricos de autonomía extendida. Aunque también se los puede llamar REEV. En inglés, Extended Range Electric Vehicle. Se trata de un tipo de híbrido más evolucionado y que cambia los roles de los motores respecto a lo que hemos visto en los anteriores híbridos.

En esta ocasión, “se componen de un pequeño motor de combustión auxiliar que recarga la batería y da energía al motor. La principal diferencia con los HEV es que el motor de combustión no se emplea para desplazar el vehículo”. Es decir, que el motor principal no es el de combustión, como suele ser en los demás híbridos. El motor principal es el eléctrico, que se alimenta de la batería o baterías. Vendría a ser la versión de híbrido más cercana al automóvil eléctrico puro, aunque todavía conserva un motor de combustible para dotar de más autonomía cuando no es posible enchufar el coche a un cargador.

Aunque son el tipo de híbrido menos popular en Europa, ya hay en el mercado modelos a tener en cuenta. Aquí una lista de los híbridos EREV más mencionados este año:

  • Leapmotor C10 REEV
  • Leapmotor B10 REEV
  • Nissan X-Trail e-Power (2026)
  • Xpeng G5 EREV
  • Xpeng G6 EREV
  • Xpeng P7+ EREV
  • Li Auto serie L EREV (L6, L7, L8, L9)

Ventajas e inconvenientes de cada híbrido

Ahora que ya conoces los tres tipos de automóviles híbridos que te puedes encontrar en un concesionario, veamos las ventajas de cada uno de ellos. Todo dependerá del uso que vayas a darle, de la red de electrolineras que tengas cerca de ti, del dinero que quieras gastarte y otros factores.

Para empezar, las condiciones del Plan Auto+ no te ayudarán a decidirte por uno u otro. El motivo es que tanto los híbridos EREV como los enchufables PHEV reciben un 25% de la ayuda. En esta ocasión, sí podrías prescindir de un HEV no enchufable, que no aparece mencionado en las ayudas públicas a la compra de automóviles eléctricos e híbridos. En cuanto a precios de mercado, hay que tener en cuenta que los híbridos enchufables y de autonomía extendida son algo más caros que los híbridos convencionales, pero entre sí hay pocas diferencias.

Los híbridos EREV emplean el motor de combustible para cargar la batería del motor principal

Si te basas en las etiquetas ambientales de la DGT, como vimos antes, la etiqueta 0 emisiones azul, es decir, la que más ventajas ofrece, se puede colocar en eléctricos puros (BEV), híbridos de autonomía extendida (EREV o REEV) y enchufables (PHEV) con autonomía de 40 kilómetros. Si optas por un enchufable con autonomía inferior a esos 40 kilómetros o un híbrido no enchufable (HEV), tendrás derecho a una etiqueta Eco.

En cuanto a su mantenimiento, el híbrido convencional y, en menor grado, el enchufable, tienen un mantenimiento más similar al vehículo de combustible, aunque el desgaste de frenos es menor, según indica Repsol. Por su parte, el híbrido EREV tiene un mantenimiento similar al de un vehículo eléctrico. Pero, claro está, los tres tienen las ventajas e inconvenientes de ambos motores, combustión y eléctrico.  

Más ventajas y desventajas de híbridos HEV, PHEV y EREV

Sobre su alimentación, los tres permiten el uso de combustible. Sin embargo, tanto los PHEV como los híbridos EREV priorizan el enchufar el vehículo a un cargador o red eléctrica. Sobre su autonomía eléctrica, de menos a más, la autonomía de los HEV es menor. Le sigue la categoría PHEV enchufable con una autonomía actual de entre 40 y 80 kilómetros solo con batería. Y, finalmente, los EREV o REEV están diseñados para una autonomía mayormente eléctrica. Es decir, de entre 50 y 400 kilómetros. Aunque ya hay modelos que superan estas cifras, como el Leapmotor C10 REEV, que puede alcanzar los 950 kilómetros.

En resumen, el híbrido convencional (HEV) está recomendado para usar en ciudad y para quienes no quieren cambiar hábitos al enchufar o planificar cargar. Por contra, sigue dependiendo de combustibles fósiles. Su autonomía eléctrica es mínima. Por su parte, el híbrido enchufable (PHEV) también está pensado para ciudad y, en ocasiones, con trayectos 100% eléctricos. Al ser un híbrido más evolucionado, permite realizar viajes largos, ya que cuando se agota la batería, puedes seguir con combustión. Eso sí, requiere de más planificación al enchufar el vehículo y tener una infraestructura cercana en casa o en tu ciudad. 

Y, por último, los híbridos EREV de autonomía extendida son lo más cercano a la conducción eléctrica. Silencioso, conducción suave y, si te quedas sin batería, el motor de combustión cargará la batería para darle un extra de autonomía. Es muy eficiente en ciudad, aunque por ahora es la tecnología menos extendida en Europa de las tres mencionadas.


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