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¿Qué son ChatGPT y GPT3 y para qué sirven?

El año pasado, la inteligencia artificial de OpenAI se volvía viral. Expertos y profanos en la materia descubrían que un programa de ordenador era capaz de crear imágenes, escribir textos, resumir documentos y un largo etcétera. Y lo mejor de todo es que sus escritos parecían humanos. Durante este año, esta IA ha recibido mejoras y ha aprendido. Su actual versión, GPT3 o GPT-3, pronto será sustituida por otra mejor, GPT4 o GPT-4. Pero, mientras esperamos, podemos entretenernos con su versión conversacional, ChatGPT.

OpenAI es una empresa dedicada a investigar sobre inteligencia artificial. Y han sabido darse a conocer. Si en 2021 todos hablaban de GPT porque generaba textos a partir de una simple petición, entre otras cosas que ha aprendido, en 2022 se ha dado a conocer ChatGPT, su versión en forma de chat para hablar contigo. Puedes preguntarle, pedirle cosas, plantearle cuestiones… Y recibirás respuestas que parecen humanas. La inteligencia artificial en su versión más práctica.

Tan popular se ha hecho ChatGPT que mientras escribo estas líneas, resulta imposible darse de alta en la página oficial para probar esta IA conversacional. Eso sí. Puedes apuntarte a una lista de espera para ser avisado en cuanto haya un hueco libre. Mientras, es posible seguir probando GPT-3 y sus versiones anteriores.

ChatGPT está basado en GPT-3 y responde a tus preguntas como un humano

La inteligencia artificial detrás de GPT3

GPT es el acrónimo de Generative Pre-trained Transformer, que podría traducirse por Transformador generativo preentrenado. Para entenderlo mejor, se trata de un modelo de lenguaje autorregresivo que emplea deep learning o aprendizaje profundo para imitar la manera de escribir del ser humano. Es decir, no se trata de juntar palabras al azar. A partir de una sugerencia, muestra una serie de palabras, frases y párrafos que, leídos, tienen sentido. 

El proyecto empezó en 2020 y, como comenté antes, en un año ya se dieron a conocer. Como curiosidad, la base de datos que hace funcionar esta inteligencia artificial consta de miles de millones de entradas. O en espacio de almacenamiento, más de 800 GB. Contenido que utiliza para aprender a escribir. 

Hoy, GPT3 o GPT-3 es capaz de responder preguntas, resumir textos, crear sus propios escritos, corregir fragmentos, crear poesías o letras de canciones… Y un largo etcétera. En este enlace podemos ver ejemplos de funciones para las que esta IA está preparada. Y lo mejor de todo es que podemos hablar con ella en inglés, en español y en otros idiomas. Hasta tiene funciones de traducción. 

Por lo demás, cualquiera puede jugar con GPT-3 a través de su aplicación pública y gratuita. Funciona desde el navegador y no hay que descargar nada. Solo registrarte indicando para qué quieres usarla. Y si estás interesado en esta IA a nivel comercial, puedes contratar sus servicios. A cambio, podrás generar textos de más longitud, tener un historial de actividad, etc. Incluso es posible usar la API de GPT3 para crear programas y aplicaciones independientes.

ChatGPT escribe como un humano pero detrás trabaja la IA de GPT-3

ChatGPT y sus muchas posibilidades

La manera de funcionar de GPT-3 ya era una especie de chat. Introducías una palabra, frase o pregunta y la IA respondía generando contenido hasta ciertos límites. Pero sus responsables han creado una versión en forma de chat con el nombre de ChatGPT. Así, GPT se convierte en un chatbot avanzado que responde a cualquier duda.

En redes sociales habrás oído hablar de ChatGPT. Y habrás visto ejemplos. Y comentarios. A favor y en contra. Hay quien considera a ChatGPT un sustituto a Google porque sirve para encontrar respuestas a búsquedas que solemos hacer en un buscador online. 

Otros dicen que se limita a responder con el contenido que forma parte de su base de datos. Vamos. Que de IA nada. Y es que resulta difícil diferenciar un chatbot al uso con respuestas por defecto, un programa de ordenador clásico, de una inteligencia artificial que realmente “piensa” qué tiene que responder con cada pregunta y por qué debe escribir esto y no aquello.

Por el momento, ChatGPT no va a sustituirnos. Permite obtener texto con sentido y, según qué temas le planteemos, responde de manera más o menos fiable. Pero hay quien ha probado con temas inventados y ha obtenido respuesta. Es decir, que todavía no es una buena alternativa a diccionarios y enciclopedias.

Si le preguntamos a GPT-3, nos dice que “ChatGPT es una herramienta de chatbot basada en el aprendizaje automático de lenguaje natural que permite a los desarrolladores crear bots de conversación inteligentes para la web, los móviles y los dispositivos de voz. Esta herramienta utiliza la tecnología GPT-3 de OpenAI para entender mejor el lenguaje humano y responder a preguntas y comandos de manera más natural”.

Es decir, que en el futuro más cercano podemos hablar con GPT3 o GPT-3 y sus versiones sucesivas sin saberlo cuando quieras resolver dudas con tu banco, tu comercio online de cabecera o, quién sabe, para resolver problemas con Hacienda u otra administración pública. Y mientras, podemos seguir jugando con ChatGPT a ver qué responde a nuestras preguntas. La IA aprenderá de nuestras preguntas y nosotros, tal vez, aprenderemos de sus respuestas.

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