China crea el Tianhe-3, el ordenador más potente del mundo

El Tianhe-3 realiza un trillón de cálculos en un segundo, lo que permitiría encontrar respuestas a grandes enigmas de la medicina, las fuerzas de la naturaleza, o la defensa de un país.

Retened esta unidad de medida, nuestro siguiente protagonista se mide en esto: el flops. Esta sigla, proveniente del inglés floating point operations per second, en español no resulta mucho más clara: operación de coma flotante por segundo.

El flops es muy utilizado como referencia en las computadoras modernas (aunque smartphones y consolas también se miden ya en flops), y sigue la habitual escala de kiloflops, megaflops, gigaflops, teraflops… siendo la unidad más alta el yotaflop.

Según IBM, una coma flotante “es un método de codificar números reales dentro de los límites de precisión finita de los ordenadores disponibles hoy en día”, lo que facilita el manejo de grandes números. Estos números, de coma o de punto flotante, son muy utilizados en ciencias.

Tianhe, Vía Láctea en chino

Pues bien, el exaflop es la capacidad con la que han logrado dotar a un superordenador, el Tianhe-3. Si la Vía Láctea se mueve a 2 millones de kilómetros/hora, esta computadora no se queda corta, y es que Tianhe significa Vía Láctea en chino.

Y decíamos que va a ser el protagonista porque el Tianhe-3 es 200 veces más potente que el Tianhe-1, la computadora más rápida del mundo en 2010. Dicho de otra manera, mientras que un ordenador normal puede realizar 100 millones de cálculos en un segundo, el Tianhe-3 hace 1 trillón/segundo.

Los grandes artífices de este adelanto han sido los chinos. Pero no contentos con haber creado la computadora más potente, la han lanzado antes de tiempo. Efectivamente, estaba planeada para 2020, pero ya está lista.

China se adelanta así a Estados Unidos, que también trabajaba en un proyecto de un superordenador, el Exascale Computing Project.

En la carrera de los superordenadores, China va en primer lugar, seguidos por Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Francia y Alemania.

Aplicaciones del Tianhe-3

Y tanta potencia, ¿qué utilidades tiene? Al ser capaz de operar con esas astronómicas cifras, con la supercomputadora se podrá trabajar en la resolución de problemas de áreas como medicina, química, o fuerzas naturales, como ya os contamos en otra ocasión.

La predicción de terremotos y otros desastres naturales, a través del análisis de datos de la corteza terrestre, es uno de los problemas que el superordenador podría resolver más pronto que tarde. O bien el funcionamiento del plegamiento de las proteínas (conocido como uno de los “grandes desafíos”), cuya ausencia da lugar a enfermedades como la fibrosis quística o el alzhéimer. O la simulación de pruebas delicadas, como las nucleares. De hecho, Estados Unidos abandonó sus pruebas nucleares en 1992, realizándolas desde entonces sobre simulaciones hechas por supercomputadoras.

A día de hoy, China gana la carrera de los superordenadores, pero muchos son los países que no quieren quedarse a la zaga, y sobre todo, no quieren depender de la tecnología estadounidense, teniendo en cuenta las aplicaciones que estas computadoras presentan.

Japón, Rusia y Europa trabajan en sus propios supercomputadores libres de chips hechos en Estados Unidos. La carrera armamentística ahora se traslada al PC y se mide en flops.

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