El irresistible encanto de los datos abiertos

Escrito por , 24 de septiembre de 2013 a las 19:30
El irresistible encanto de los datos abiertos
Innovación

El irresistible encanto de los datos abiertos

Escrito por , 24 de septiembre de 2013 a las 19:30

Cada vez más empresas exploran las posibilidades de los datos abiertos. Te contamos los beneficios y las dificultades que puede suponer este sistema.

[Artículo escrito junto a Richard Benjamins]

Los datos abiertos (Open Data en inglés) responden a la idea que ciertos datos deben ser libremente accesibles en formato digital para que cualquiera pueda utilizarlos, procesándolos y (re)publicándolos sin derecho de copia, patentes o cualquier otro mecanismo que restrinja su uso. Los objetivos que se persiguen son similares a los de otros movimientos pro “apertura” como el software de código abierto, el hardware abierto o el acceso abierto (Open Access and Open Science).

La idea de que ciertos datos deben ser de “libre acceso” está teniendo por el momento mayor repercusión en los gobiernos, administraciones públicas y, en general, en aquellas actividades donde los datos son el resultado de actividades financiadas públicamente, como es el caso de la investigación científica. A finales de 2011, 28 naciones tenían Portales donde se publican datos, generalmente de tipo estadístico, sobre temas de relevancia social como salud, criminalidad, educación, tráfico, etc. Capgemini estima que la contribución directa de los datos abiertos a la economía de la Unión Europea alcanzó los 32.000 millones de euros en 2010, y está creciendo a un ritmo del 7%.

En junio de 2013, el G8 aprobó una recomendación sobre datos abiertos que podría dar un significativo impulso al movimiento. El G8 respalda el concepto de “abierto por defecto” (open by default), al igual que ya están haciendo algunos gobiernos, reconociendo el papel central que los datos abiertos tienen en la transparencia de la acción de gobierno, y como estímulo al crecimiento y la innovación en productos y servicios basados en datos. Pero, ¿de qué tipo de servicios estamos hablando?

Los datos abiertos constituyen una fuente de información muy relevante para las empresas. Los departamentos de inteligencia de negocio se han centrado tradicionalmente en explotar datos específicos de los productos, servicios y procesos de la propia compañía. Enriquecer los datos internos con datos abiertos puede ofrecer una perspectiva más amplia y precisa de clientes y mercados. Un ejemplo evidente es el uso de los datos de redes sociales. Twitter ofrece sus datos a través de un API público que permite el procesado de los “tweets” para hacer minería de opinión: conocer en tiempo real que percepción tiene la gente sobre un tema concreto.

datos abiertos

La disponibilidad de datos abiertos puede ayudar a resolver muchos de los grandes retos sociales a los que hacemos frente hoy en día: reducir el consumo de energía y los niveles de polución, optimizar el tráfico, mejorar la atención sanitaria, etc. El concepto de infra-estructuras inteligentes o ciudades inteligentes (Smart Cities), no es más que la combinación de la capacidad de monitorizar por medio de sensores y actuar sobre las infraestructuras, junto con la utilización de los datos generados para optimizar procesos y diseñar nuevas soluciones más racionales, o más “inteligentes” (Smart) en casi cualquier ámbito que nos podamos imaginar.

El concepto de ciudad inteligente tiene sin duda un enorme potencial, pero creemos que todavía no se aprecia suficientemente la importancia que los datos abiertos tienen para su consecución. El auténtico potencial de los datos abiertos sólo se alcanzará en un “ecosistema” de datos, donde organismos públicos, empresas, desarrolladores de aplicaciones y consumidores puedan ofrecer y consumir todo tipo de servicios digitales. La creación de un ecosistema está íntimamente ligada a la disponibilidad de una plataforma que permita recoger, almacenar e integrar datos procedentes de fuentes dispares, procesar datos de manera masiva (Big Data) y permitir el acceso de terceros por medio de API’s garantizando la privacidad, seguridad y protección de los datos.

Los dos grandes ecosistemas de aplicaciones móviles del momento, se configuran en torno a las plataformas de Apple (iOS) y Google (Android); y el “Cloud” público de Amazon (AWS) podría llegar a convertirse en el mayor ecosistema de servicios digitales. Sin embargo, los datos permanecen mayoritariamente encerrados en las aplicaciones que los crean, por la sencilla razón de que una buena parte de internet se mueve por medio de la publicidad que se nutre de esos datos.

Ciertamente los datos abiertos no tienen por qué ser gratuitos. Muchas empresas disponen de auténticos tesoros aún por explotar: los datos de su actividad comercial que nadie más tiene. Estos datos pueden resultar increíblemente valiosos si se hacen públicos de una manera ordenada y rentable para la sociedad en su conjunto. La disponibilidad de la tecnología necesaria para hacerlo hace que cada vez más empresas estén explorando las posibilidades que abrir sus datos puede traer. Hay empresas que, como los gobiernos, podrían “donar” sus datos para causas relevantes de interés social, y hay ya numerosas empresas nuevas (start-ups) que están explorando todo este amplio abanico de posibilidades.

Hay numerosos factores críticos que explican la dificultad para la creación de un ecosistema de datos: la capacidad de atraer tipos y volúmenes de datos que resulten sufrientemente atractivos, alcanzar en un tiempo breve una masa crítica de desarrolladores y startups, mantener una relación privilegiada con los principales actores en el espacio de la protección de datos: reguladores, agencias de protección de datos, asociaciones de consumidores, etc. Pero, sin duda, el factor más relevante es la necesidad de “inventar” un nuevo contrato social que regule la producción, protección, consumo y monetización de los datos.

El espacio de los datos abiertos en sin duda un espacio sumamente atractivo. Sin embargo, aún no existe ninguna plataforma que reúna las condiciones necesarias para impulsar un ecosistema de datos. ¿Quién ocupará ese lugar? ¿Volverán a ser los proveedores de internet y servicios digitales americanos?  ¿Está Europa preparada para jugar un papel y retomar el liderazgo tecnológico que ha perdido en internet?

Si estás interesado en este tema, pronto podrás ver algunas de las iniciativas sobre este tema que estamos llevando a cabo en Telefónica.

Imágenes: justgrimes via Compfight cc; opensourceway via Compfight cc

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