La inteligencia artificial toma conciencia ambiental calculando su propia huella de carbono

Los últimos avances tecnológicos de la mano de la inteligencia artificial no dejan de sorprendernos debido a todas las posibilidades que ofrece y a todas las materias que es capaz de abarcar. Sin embargo, una de sus características menos positivas es que para su entrenamiento y funcionamiento se requieren grandes cantidades de energía, siendo toda una incógnita el tamaño de su huella de carbono.

La start-up que revoluciona la medición de la huella de carbono de la IA

La start-up de inteligencia artificial (IA), Hugging Face, ha estado trabajando en una nueva inteligencia artificial capaz de calcular la huella de carbono de esta tecnología con una mayor precisión, estimando las emisiones producidas durante todo el ciclo de uso y no solo durante el entrenamiento.

Los expertos piden a aquellas empresas que se encargan del desarrollo de nuevas IA, una mejor evaluación del impacto ambiental de estas. Es por ello, que la nueva inteligencia artificial que está desarrollando Hugging Face podría ser la solución perfecta para estimar la huella de carbono que se produce en el desarrollo de esta tecnología.

La startup Hugging Face ha sido pionera en este campo al llevar a cabo el primer intento del sector tecnológico de estimar la huella de carbono total de un modelo de lenguaje basado en la inteligencia artificial. La empresa ha demostrado que es posible reducir la huella de carbono de los modelos de lenguaje sin comprometer su rendimiento o su precisión.

¿Cómo calcula la IA su propia huella de carbono?

La huella de carbono total de un modelo de lenguaje se calcula a partir de diferentes técnicas y herramientas. En general, el proceso implica la recopilación de datos de diferentes fuentes y la aplicación de algoritmos y modelos de cálculo para determinar el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero producidos durante el ciclo de vida de la inteligencia artificial.

En el caso de la startup Hugging Face, se utilizó una metodología que combinaba diferentes enfoques, como la medición directa de la energía consumida durante el entrenamiento y la inferencia del modelo de lenguaje, la estimación del impacto ambiental de los componentes electrónicos y la disposición final del equipo.

Para la medición directa de la energía consumida, se utilizó un medidor de energía eléctrica en los servidores de la empresa donde se alojaba el modelo de lenguaje, lo que permitió registrar la cantidad de energía consumida durante el entrenamiento. Luego, se aplicaron factores de conversión para estimar la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero producidos por la generación de energía eléctrica en el país donde se encontraban los servidores.

huella de carbono
Imagen de Brand Factory.

El gran avance de la IA que impulsa la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa

El significativo progreso de que la inteligencia artificial sea capaz de calcular su propia huella de carbono presenta numerosas ventajas:

  • Cuando una empresa o una organización sabe exactamente cuánto CO2 está emitiendo su modelo de inteligencia artificial, puede establecer objetivos y medidas de reducción específicos para reducir su impacto ambiental. Al tener una medición precisa de la huella de carbono, se pueden identificar las áreas donde se pueden hacer mejoras.
  • Conocer la huella de carbono de un modelo de IA permite tomar medidas para reducirla. Esto puede incluir la adopción de prácticas más sostenibles, la utilización de fuentes de energía renovable y la mejora de la eficiencia energética en el ciclo de vida de la IA.
  • La capacidad de calcular la huella de carbono de un modelo de IA también fomenta la transparencia en el sector tecnológico. Las empresas pueden compartir públicamente sus resultados y demostrar su compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa. También puede aumentar la conciencia ambiental de los desarrolladores y los usuarios de la tecnología.

Este avance en la tecnología de la inteligencia artificial es importante en un momento en que la sostenibilidad y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero son cruciales para el futuro del planeta. Ahora las empresas pueden tomar medidas para reducir el impacto ambiental de su IA al tener la capacidad de medir su propia huella de carbono.

Imagen de Brand Factory.

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