Las estrategias más populares de reskilling para empresas

Cada día se aprende algo nuevo. Y en el mundo empresarial, esto es una necesidad para seguir avanzando y hacer frente a la feroz competencia. De ahí la importancia de formar a los empleados constantemente y de usar estrategias formativas como el reskilling en empresas. Una manera de mejorar lo que ya tenemos y de avanzarnos al futuro a través del conocimiento.

En inglés, reskilling se puede traducir como reciclaje. En concreto, reciclaje laboral. Consiste en formar a la plantilla o trabajadores en vez de buscar nuevos talentos fuera de ella. Ambas soluciones son igual de válidas. Pero si ya cuentas con un buen equipo, solo necesitas formarlo en las últimas tendencias, tecnologías y estrategias para que dé lo mejor de sí. Y en un contexto como el actual, la formación de los empleados es una gran baza para diferenciarse de los demás.

El reskilling en empresas sirve para que sus miembros adquieran nuevas habilidades. Uniendo sus habilidades pasadas y presentes con las que aprendan mediante formación interna, serán capaces de afrontar mejor los retos a los que se enfrenta cualquiera empresa hoy en día. La pregunta es, ¿qué estrategias seguir para poner en marcha un plan de reskilling?

Cursos y formación tradicional

Algo a lo que muchas empresas están acostumbradas es a la celebración de cursos con cierta asiduidad. La frecuencia y enfoque de los cursos varía en función del departamento y perfil de empleados que lo reciben. Pero es un hábito que las empresas han ido adquiriendo. Además, en ocasiones sirve como aliciente para que el empleado esté más a gusto, ya que la formación interna supone un atractivo más para estar en una u otra empresa.

La formación tradicional es la estrategia más habitual para el reskilling en empresas. Normalmente de manera intensiva y dedicando unos pocos días durante toda la jornada. Y dentro de las instalaciones propias de la empresa o en instalaciones que permitan realizar la formación de manera cómoda y sin verse interrumpida por el ajetreo diario.

Otra ventaja de este tipo de formación es que se traduce en certificados y acreditaciones oficiales que adquiere cada empleado y que le da más valor dentro del organigrama de la empresa y de cara a seguir desempeñando sus tareas con eficacia.

El reskilling en empresas se puede lograr de muchas maneras

Formación online o eLearning

Gracias a la tecnología, la formación tradicional ha vivido grandes cambios y ha logrado tirar abajo barreras espacio temporales. La formación online o eLearning va ganando adeptos gracias a su versatilidad. Algo que en determinadas empresas resulta de vital importancia ante jornadas laborales que exigen dedicación y atención constantes.

A través del eLearning, las empresas pueden satisfacer las necesidades y demandas de reskilling de sus empleados sin que tengan que desplazarse o dedicar unos horarios fijos. El eLearning permite adaptar la formación a los horarios del formado. Y, además, permite que éste realice el curso desde la oficina o desde otra ubicación aunque el formador esté a kilómetros de distancia. Esto facilita mucho las cosas cuando la formación es para un grupo de empleados repartidos por la geografía y/o con agendas difíciles de conciliar.

Mentorías o coaching

El coaching o capacitación empresarial es otra estrategia cada vez más frecuente. Se trata de una manera de ofrecer reskilling en empresas de una manera más personalizada. En vez de ofrecer un curso o formación donde el tema a tratar es el protagonista, el coaching apuesta por centrarse en los empleados. Ver qué necesitan y darles las herramientas para lograrlo.

De manera individual o en grupos, el coaching para empresas es una alternativa para que los empleados adquieran nuevos conocimientos o, especialmente, habilidades para desempeñar su conocimiento. Y es que, a diferencia de la formación tradicional y/o del eLearning, el coaching se centra en aspectos como la autoestima o las relaciones interpersonales de los empleados.

Otra ventaja del coaching es que el empleado participa activamente en las actividades y propuestas del coach, de manera que su implicación se convierte en motivación para adquirir las habilidades y metodologías impartidas durante la mentoría. Que puede ser fuera o dentro de la propia empresa, al igual que otro tipo de formaciones o actividades formativas.

El reskilling en empresas es una de las mejores inversiones

Formación entre compañeros

Aprender de otros dentro de la propia empresa es algo que ha ocurrido siempre de manera natural. Dentro de un mismo departamento, diferentes perfiles profesionales con distintos conocimientos y habilidades pueden servir a otros compañeros como influencia o apoyo para aprender más allá de su currículum o para incorporar nuevas metodologías.

Enfocados en el reskilling en empresas, un compañero puede hacer de formador para otros compañeros que han cambiado de perfil profesional o que requieren incorporar nuevos conocimientos. Por ejemplo, para incorporar una nueva herramienta a la empresa.

En este sentido, que alguien ya conocido realice las tareas de formación tiene varias ventajas. Por un lado, la familiaridad ayuda a que la formación sea más personal. Además, permite enfocar el reskilling a las necesidades de los empleados y de la empresa. Es decir, ofrecer soluciones concretas y adaptadas a las propias necesidades más allá de una formación genérica y menos aprovechable.

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