Tejidos inteligentes

Tejidos inteligentes para sobrevivir al clima del futuro 

Escoger un material para nuestras prendas es crucial para poder soportar los climas más fríos del invierno o los más calurosos del verano: la lana es una buena opción para aquellas temporadas con temperaturas bajas. El lino, por ejemplo, es perfecto para poder soportar los más de 30 grados que hemos tenido en algunas ciudades durante los meses de julio y agosto.

Pero, ¿sabías que hay otro tipo de tejidos diseñados para sobrevivir al clima? Son, en cierto modo, tejidos inteligentes, compuestos con fibras que permiten transpirar, termoregular o, incluso, eliminar sustancias que pueden quedarse adheridas a la ropa durante el día a día. 

Un tejido inteligente, en concreto, está diseñado específicamente para que pueda ser capaz de adaptarse a cualquier situación o, incluso, alterarse por si mismo para responder a las necesidades de nuestro organismo. Si, por ejemplo, hace calor, el tejido debe ser capaz de transpirar y evitar que la persona que lleva puesta esa prenda sude en exceso. 

Hay, de hecho, tres tipos de tejidos inteligentes. Son los siguientes. 

  • Pasivos: diseñados para responder a factores externos, como gérmenes, luz ultravioleta, etc., y e evitar, por tanto, que estos puedan dañarnos a nosotros. 
  • Activos: diseñados para responder a factores internos, como nuestra temperatura corporal, sudor, etc. 
  • Ultrainteligentes: son capaces de percibir y los factores externos que pueden producir cambios, como la temperatura, y adaptarse a ellos de forma automática. Imaginemos, por ejemplo, un tejido que puede adaptarse tanto a temperaturas bajas, como a temperaturas más típicas del verano. 

Tejidos con termorregulación

Gore-Tex

Uno de los tejidos inteligentes más populares, y los que nos ayudarán a sobrevivir al clima del futuro, son aquellos con termorregulación. Es decir, los que se adaptan dependiendo de la temperatura. Estos, de hecho, existen en la actualidad, y es probable que incluso esté en algunas de tus prendas cotidianas.  

Es probable que hayas oído hablar de Gore-Tex, diseñados para temperaturas elevadas y para aguantar climas adversos, como el viento o la nieve. Esta tejido, en concreto, cuenta con diferentes membranas impermeables para evitar que el agua, el frío o el viento traspasen al interior. A su vez, es transpirable, lo que hace que el sudor sí pueda pasar al exterior. Podemos encontrar el Gore-Tex en prendas como chaquetas de montaña, pantalones o, incluso, calzado. 

Hay otra clases de tejidos inteligentes y, concretamente, termorreguladores, que no son tan populares como el Gore-Tex, pero que también cumplen su función: adaptarse a la temperatura exterior para evitar que el usuario pase frío en condiciones donde la temperatura es muy baja, o calor cuando lo lleva puesto a niveles fríos, pero no tan drásticos. Este tipo de tejidos es posible encontrarlo en tiendas de ropa habituales a un precio algo más económico que las prendas Gore-Tex.

Tejidos tecnológicos, un paso más allá

Tejidos inteligentes | Futuro

Dentro de los tejidos inteligentes también podemos hablar de los tejidos tecnológicos. Tal vez su objetivo no es ayudar con las futuras temperaturas anormales a causa del cambio climático, pero sí hacer a los usuarios la vida más fácil

Un gran ejemplo de estos tejidos inteligentes o tecnológicos son los que Google y marcas como Levi’s están desarrollando. La llamada tecnología Jacquard, en concreto, reúne la tela y el estilo tradicional de la firma de ropa con componentes adicionales para poder controlar la reproducción mediante gestos en la propia prenda. 

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