carreteras solares

Desarrollan carreteras solares capaces de abastecer a todo un país

El proyecto Solar Roadways ha creado paneles de cristal que integran placas solares, cuyo destino sería cubrir las carreteras y generar energía limpia.

El proyecto de Solar Roadways es ambicioso, nada menos que cubrir Estados Unidos de carreteras solares. Con esta infraestructura calculan que el país, cuyo consumo energético es enorme, no necesitaría otra fuente de abastecimiento de energía. El revestimiento de las vías conseguiría lo que no han conseguido décadas de investigación en renovables ni conflictos internacionales: la independencia energética. Pero vamos por partes, aún queda mucho por hacer. La iniciativa la han desarrollado principalmente Scotte y Julie Brusaw, que comenzaron con los diseños en 2006 y que han recibido la ayuda de colaboradores voluntarios.

Ante todo Solar Roadways necesita financiación, y ha acudido al sitio de crowdfunding Indiegogo con el fin de reunir un millón de dólares, la cantidad mínima que sus creadores estiman imprescindible para impulsar el proyecto. Contratación de ingenieros para realizar los últimos ajustes, expertos que les ayuden a utilizar más material reciclado para la construcción de sus paneles (actualmente están hechos con un 10% de cristal reciclado) y la expansión que requiere toda tecnología para prosperar son los objetivos de esta campaña.

carreteras solares

Un millón de dólares es mucho para lo que tradicionalmente se pide en las campañas de crowdfunding, pero si se compara con la ambición de Solar Roadways no parece tanto. Los creadores han diseñado paneles hexagonales con luces LED y pequeñas celdas solares en su interior. Su instalación se puede dar en carreteras y calles, así como en parkings y cualquier tipo de superficie que se encuentre pavimentada.

Estos paneles generan energía solar, que por supuesto utilizan para funcionar autónomamente pero que también acumulan, con lo que las carreteras solares podrían servir para abastecer a edificios cercanos. La energía restante se podría introducir en la red eléctrica general para su posterior distribución. El equipo ha calculado que en Estados Unidos hay alrededor de 50.000 kilómetros cuadrados de superficies aprovechables por Solar Roadways. Instalado el sistema en esta base la energía que se produciría sería tres veces superior a la que hoy día necesita el país. Ni qué decir tiene, la reducción de las emisiones de gases sería extraordinaria.

Los prototipos de paneles hexagonales, hechos de cristal, se han probado exhaustivamente y están preparados para soportar incluso a los camiones más pesados. Las carreteras solares tendrían asimismo la capacidad de fundir la nieve o el hielo sobre su superficie en invierno. Otro de los grandes beneficios sería la carga de vehículos eléctricos, que incluso podría darse en movimiento gracias a paneles de inducción.

Los paneles son capaces también de captar un poco de energía de las luces de los coches durante la noche. Es precisamente en condiciones nocturnas cuando los LED que integran esta tecnología cobran sentido, pues su iluminación se puede utilizar para señalizar las vías.

Imágenes Indiegogo

Sobre el autor

Pablo G. Bejerano

Periodista especializado en nuevas tecnologías. Interesado en todo lo que tenga que ver con Internet y sus posibilidades para cambiar la vida de las personas. Más artículos del autor »
  • melasuda

    Cada pocos meses sale un estudio de estos, proponiendo llenar las carreteras de placas solares, los tejados de aerogeneradores o las costas de centrales mareomotrices, y prometiendo la “independencia energética”. Después pasan los años, cientos de inversores ponen/pierden pasta, no se llega a nada y si te he visto no me acuerdo.

    Si tan prometedores son estos proyectos, ¿por qué nadie los lleva a cabo? Y no será por falta de países sobraos de dinero con ganas de independizarse del petróleo; tampoco será por falta de ingenieros y científicos con talento. Los que proponen estas cosas y los que ponen su dinero ahí, ¿no se han parado a pensar que tal vez existen impedimentos físicos, termodinámicos y materiales que no están teniendo en cuenta? ¿No se paran a pensar que también hay que almacenar y transportar la energía y eso es muy costoso? ¿Y la tasa de retorno energético, qué pasa que nadie se molesta en calcularla? ¿Habrá materiales de sobra para estos inmensos proyectos, y por cierto, cuanto cuestan esos materiales?

    Algunos se emperran en pretender sustituir unas fuentes muy densas de energías fósiles que las producimos constantemente y la almacenamos sin pérdidas, por una suerte de “mix renovable”, que sólo podemos producir cuando a la madre naturaleza le viene en gana de forma muy escasa y encima tenemos que almacenar con pérdidas para los momentos que no hay sol ni viento; semejante cambio de paradigma económico es un reto tecnológico de tal magnitud, que a muchos supuestos “investigadores” les queda grande la cosa; otros investigadores más sensatos, en cambio, opinan que sólo reduciendo el consumo energético podremos “malvivir” con renovables, aunque claro esta opinión es políticamente incorrecta y nunca saldrá en los “blogs de ciencia”.