Cientos de farolas de Londres se convierten en puntos de carga para coches eléctricos

Escrito por , 3 de abril de 2020 a las 12:30
Cientos de farolas de Londres se convierten en puntos de carga para coches eléctricos
Futuro

Cientos de farolas de Londres se convierten en puntos de carga para coches eléctricos

Escrito por , 3 de abril de 2020 a las 12:30

La transformación de farolas en puntos de carga avanza. En Londres se convertirán cientos de ellas para formar una red de abastecimiento para coches eléctricos.

La ciudad de Londres se ha tomado en serio la llegada del motor alternativo a la combustión interna. Allí se han dado cuenta de que los coches eléctricos solo despegarán si cuentan con una nutrida red de carga. Desplegar toda esta infraestructura es costoso. Sin embargo, hay elementos urbanos que se pueden aprovechar. Por eso la capital británica convertirá cientos de farolas en puntos de carga.

Aprovechar el alumbrado eléctrico de las calles para crear puntos de carga se antoja una solución eficiente. El cableado ya está ahí, incluso existe un elemento de mobiliario urbano, como es el poste de la farola, que permite un acceso fácil a la red eléctrica.

De ahí que Siemens y la empresa Ubitricity se hayan puesto manos a la obra. Entre ambas han llevado a cabo más de 1.300 transformaciones de farolas en puntos de carga. Lo han hecho en el conocido distrito financiero de la City. Y el movimiento completa otras iniciativas similares en diferentes partes de la ciudad. La zona de Westminster, habitualmente saturada de tráfico y de polución, también se ha esforzado por desplegar puntos de carga.

No es la primera vez que en Londres se convierten farolas en puntos de carga. La empresa Ubitricity trabaja en este ámbito desde hace tiempo. Por su iniciativa se ha empezado hace años a realizar este aprovechamiento del alumbrado público.

farolas en puntos de carga

El despliegue entre Ubitricity y Siemens va más allá, pues se posiciona en una escala masiva. Las 1.300 farolas convertidas son pocas en comparación con el tamaño de la ciudad, pero son una base sólida a partir de la cual se puede ir a más.

Sembrar las ciudades de puntos eléctricos

La capital de Reino Unido tiene un problema de polución desde hace décadas. No por nada se establecieron limitaciones al tráfico privado. Pero no ha sido suficiente. Los coches eléctricos se muestran como una solución a esta contaminación del aire. Desde luego los humos de los tubos de escape se evitarán. Si bien, el siguiente paso es que la electricidad que usen estos vehículos sea de fuentes renovables. Algo a lo que también se ha comprometido Siemens.

Este movimiento de la compañía alemana se ve acompañado de otras iniciativas a nivel mundial. Es de destacar el caso de BMW, otra empresa germana, que también tiene un proyecto para convertir farolas en puntos de carga. Al mismo tiempo, en diferentes países y regiones, la proliferación de estaciones eléctricas crece a marchas forzadas. Japón es un buen ejemplo de ello. En 2016 ya contaba con más puntos de carga que gasolineras.

La transformación del coche

Más allá de la movilidad a través de coches eléctricos que se ha venido imponiendo en los últimos años en todo el mundo, el coche del futuro cuenta también con conectividad propia.

Con  Movistar Car, el coche conectado es más seguro e inteligente. Basta con disponer de un coche que tenga el protocolo del puerto OBD II, contratar este servicio y descargar la app de Movistar Car para tener, al alcance de la mano, Wifi en el vehículo, atención de emergencia en caso de impacto, tu coche siempre localizado, GPS, alertas de mantenimiento y ofertas, entre otros. Se trata de una solución ya disponible en España que ofrece una forma inteligente de sacar partido al vehículo personal gracias a las nuevas opciones de conectividad.”

Imágenes: Ubitricity

anterior artículo

Cómo hacer yoga desde casa con la App #SeguimosConectados en Movistar+

Cómo hacer yoga desde casa con la App #SeguimosConectados en Movistar+
siguiente artículo

Cuando el carbón pasó de ser la energía fósil más barata a la más cara

Cuando el carbón pasó de ser la energía fósil más barata a la más cara