• 10 febrero, 2014
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Energía a partir de magma, un poco más cerca de ser una realidad

Científicos islandeses alcanzaron en una perforación experimental el magma almacenado bajo un volcán y lograron producir energía.

En Islandia llevan años aprovechando el calor del subsuelo para generar la energía necesaria con la que logran calentar el 90% de los hogares y producir un 30% de su electricidad. Aunque en España el uso de la energía geotérmica tiene un uso residual, en otros países de la Europa continental y del mundo, su aprovechamiento está más generalizado. Según la Asociación Internacional Geotermal, en el año 2010 se generó en todo el mundo 10.700 MW de electricidad.

Precisamente es en Islandia donde ha tenido lugar un interesante avance que podría ser el primer paso de una nueva fuente energética: el magma. A partir de una perforación en una planta geotérmica en el volcán Krafla los científicos encontraron inesperadamente, a una profundidad de sólo 2.100 metros, una cámara de magma con temperaturas de entre 900 y 1.000 °C.

La idea inicial de los científicos pertenecientes al Icelandic Deep Drilling Project (IDDP) era de excavar la superficie de la tierra hasta los 5.000 metros de profundidad para aprovechar al máximo el calor del manto del volcán. Desde el año 1977 existe una planta de energía geotérmica para tal fin de la que se obtienen 60 MW.

Energía a partir de magma Energía a partir de magma Energía a partir de magma

Tras la sorpresa inicial, los científicos decidieron no tapar la perforación y tratar de obtener energía a partir del inmenso calor del magma encontrado. El escenario a esa profundidad era de altísimo calor y presión, lo cual hacía complicada la labor de cualquier maquinaria que tratara de operar en esas condiciones. Los científicos lograron introducir agua en el interior del pozo y los vapores expulsados superaron los 450 °C, todo un récord si lo comparamos con otras plantas geotermales tradicionales cuya temperatura suele ser inferior a los 100 °C.

La energía finalmente producida por el IDDP-1 (como se ha llamado a este pozo) fue siete veces superior a la obtenida con los sistemas tradicionales. Pero lo más importante del experimento en el IDDP-1 es haber demostrado que se puede llegar a obtener energía a partir del magma, algo de lo que se dudaba hasta la fecha.

Energía a partir de magma. Nuevos retos, nuevas oportunidades

El objetivo de los científicos de la IDDP, sin embargo, va mucho más allá de lo logrado hasta ahora. Si se llegaran a realizar pozos más profundos con unas condiciones más extremas de presión y temperatura, podrían bombear agua en su interior que alcanzaría un estado supercrítico (ni líquido ni gaseoso). Las partículas de agua en este estado contienen mucha más energía, con lo que se podría llegar a multiplicar por 10 la producción energética del pozo.

Países con gran actividad volcánica como Islandia, El Salvador o Filipinas producen en torno a un tercio de su energía eléctrica gracias al calor del subsuelo. Sin embargo, de la energía obtenida del magma se podría incrementar esta cifra hasta alcanzar una alta independencia energética y la reducción drástica de su huella ecológica.

Lógicamente, los pozos como el IDDP, deben estar en las faldas de volcanes o calderas volcánicas y evitando siempre zonas pobladas. En la Península Ibérica sería complicado poder disponer de esta fuente de energía, pero en zonas de gran actividad volcánica como el sudeste asiático, Centroamérica o Islandia podría llegar a suponer un gran aporte en su factura energética.

Imágenes Wikipedia

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