absorbe CO2

¿Qué sabemos del hidrógeno renovable?

El hidrógeno renovable o hidrógeno verde es aquel que se produce a partir de energías renovables y/o bajas en emisiones de CO2. Y se diferencia del hidrógeno gris, que es el más habitual, y que se obtiene a partir del reformado al vapor del gas natural. Pero aunque es minoría, poco a poco su producción va en aumento ya que se empieza a considerar una fuente de energía alternativa a tener en cuenta en sectores industriales y productivos altamente contaminantes.

En la actualidad, hay diferentes métodos para obtener el llamado hidrógeno verde. Y es que aunque está presente en gran parte de la materia, siempre está acompañado de otros elementos químicos como el oxígeno, para formar agua, o el carbono, para formar compuestos orgánicos. Y una vez generado, puede emplearse como sustituto del gas natural en la industria, en el transporte de vehículos terrestres, aviones y/o trenes y para la calefacción de hogares.

Una alternativa que ha ganado adeptos rápidamente por sus bajas emisiones de CO2 en comparación a los combustibles fósiles. Empresas españolas como Acciona, Repsol o Iberdrola apuestan por su generación y uso. E incluso hay un proyecto por parte del Ministerio para la transición ecológica del Gobierno de España para facilitar su implementación y que está dotado en más de 16.300 millones de euros.

¿Cómo se crea hidrógeno verde?

Decíamos que el hidrógeno está presente en casi todas partes. Es uno de los elementos químicos más habituales. Y también tiene muchos usos. Por un lado, se puede emplear como combustible. Pero supone tan solo un 10% de su consumo mundial. El otro 90% se emplea principalmente en industrias como la fabricación de vidrio, la industria farmacéutica, en la agricultura para el control de plagas, para fabricar otros compuestos como el amoniaco o el etanol, para soldaduras, para tratar metales, para procesar alimentos, para refinar petróleo… La lista es prácticamente interminable.

Pero hay que tener en cuenta que no todo el hidrógeno es verde o renovable. Para ponerle ese adjetivo, el hidrógeno debe generarse mediante energías renovables bajas en emisiones o empleando métodos que no generen emisiones de CO2. Por ejemplo, mediante la electrólisis del agua, a partir de energía solar o eólica, se puede generar hidrógeno verde descomponiendo el agua en oxígeno e hidrógeno.

Curiosamente, para generar energía a partir de ese hidrógeno, se utilizan pilas de combustible en las que el oxígeno del aire se une al hidrógeno. La reacción produce electricidad y agua o vapor de agua como único residuo. Es decir, que el hidrógeno verde puede generarse mediante fuentes sostenibles y emplearse como generador de energía también sostenible.

En España hay varios proyectos para generar hidrógeno renovable
Instalaciones de Hidrogenera en Aragón

¿Para qué sirve el hidrógeno renovable?

Al igual que el hidrógeno, su equivalente generado mediante fuentes renovables se utiliza como materia prima y/o como fuente de energía. Es decir, que es un combustible y también un material para fabricar otros compuestos o para distintos usos en agricultura y distintos sectores industriales.

En el ámbito doméstico, el hidrógeno renovable o hidrógeno verde puede ser una alternativa al gas natural, ya que se podría emplear tanto para cocinar como para calentar o calefactar viviendas en periodos de frío y bajas temperaturas. Además, con el hidrógeno se podría generar electricidad para uso doméstico e industrial.

Otro uso del hidrógeno, como combustible, sería ideal para mover desde automóviles privados a camiones, trenes, aviones, barcos y, en general, cualquier medio de transporte que utilice un motor compatible. Precisamente, en sectores como el transporte marítimo o la aviación, principales consumidores de combustibles fósiles, reducirían considerablemente sus emisiones de carbono tanto en el transporte de mercancías como en el de personas.

Y, finalmente, el hidrógeno renovable tiene las mismas aplicaciones que el hidrógeno generado por métodos convencionales. Es una materia prima imprescindible en sectores como la industria química, la metalurgia, la alimentación o la petroquímica.

El hidrógeno renovable se puede almacenar para su uso posterior
En el Parque Eólico Experimental de Sotavento, en Galicia, han experimentado con almacenamiento de energía con hidrógeno

Ventajas e inconvenientes de esta alternativa baja en emisiones

El hidrógeno renovable o hidrógeno verde tiene muchas ventajas. De ahí que cada vez surjan más defensores para usarlo como sustituto a medio y largo plazo a combustibles fósiles y a otras materias con las que almacenar o generar energía.

  • El hidrógeno verde, al crear electricidad, solo genera agua como residuo.
  • Es un recurso disponible en la naturaleza. Solo hay que separarlo del oxígeno.
  • Se puede almacenar para su uso futuro. Normalmente en tanques presurizados.
  • Se puede transportar: bien en tanques o mediante tuberías como las usadas con gas natural.
  • Genera mucha energía con poca cantidad de hidrógeno.

Pero, obviamente, no todo son ventajas. Si el uso del hidrógeno verde no está tan extendido, se debe a varias causas que deberán ser solventadas por nuevas tecnologías.

  • Es más caro de producir que el hidrógeno gris.
  • Su uso requiere una gran inversión en infraestructuras y otras adaptaciones.
  • Su almacenamiento requiere altas presiones a bajas temperaturas, lo que emplea energía.
  • El hidrógeno es volátil e inflamable, por lo que exige una seguridad elevada.

En resumen, el hidrógeno renovable ya empieza a ser visto como una alternativa al gas natural y a otros combustibles fósiles. Especialmente en sectores productivos, de transporte e industriales que hacen un elevado uso de éstos y que están obligados a reducir sus emisiones de carbono. Su implementación requerirá de grandes inversiones, pero a medida que su coste beneficio supere a los combustibles actuales y a la generación de energía mediante carbón o gas, se irá haciendo un sitio como una fuente de energía más limpia.

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