Nadie sabe qué es LadyBird, pero está retando a Google y Apple para cambiar Internet y su navegación (y lo está consiguiendo)

Es muy probable que no sepas quién es Andreas Kling, Ladybird y, si no eres muy geek, seguramente ni siquiera sabes qué es Chromium. Te puede sonar porque es parecido a Google Chrome y, de hecho, están muy relacionados entre sí. Pero, ¿por qué es importante ese nombre, el proyecto Ladybird y una de las bases de navegación más complejas y utilizadas del mundo? Pues bien, a pesar de que es una propuesta fantasma para la mayoría de mortales, en GitHub se está urdiendo un plan para acabar con el dominio de Google y Apple en lo que comúnmente conocemos como Internet.

¿Qué es exactamente Ladybird? A modo de resumen, un navegador para visitar cualquier página de Internet. En esencia, un programa como lo pueden ser Google Chrome, Safari, Firefox, Opera, Edge y muchos de los cientos de navegadores web que existen en el mercado. Pero claro, no vendría a cambiar nada si fuese igual que todos, y es ahí donde está la clave.

Ladybird es un navegador creado desde cero. No su diseño o su ecosistema, todo. De hecho, la magia está en que no está basado en nada de lo que conocemos actualmente: no es Chromium, no es WebKit y no es Gecko (Firefox). Y, si no tienes mucho conocimiento sobre tecnología, esto puede parecer un proyecto más, pero la realidad es que se trata de uno de los retos más difíciles de la era moderna. Y no exageramos lo más mínimo.

Ladybird

¿Realmente es tan complicado hacer un navegador web desde cero?

Sí. De hecho, es una de las cosas más difíciles a las que se puede enfrentar una gran compañía tecnológica en estos momentos. Y es que, para visualizar un poco mejor este hito, debes saber que el 99% de los navegadores actuales (Opera, Edge, Brave, Samsung Internet, etc.) están basados en Chromium. El 1% restante son Firefox con su propio motor (Gecko) y Safari basado en WebKit, un motor del que, todo sea dicho, salió el propio Chromium. Ladybird es la cuarta opción en discordia.

Firefox se considera el único navegador independiente del momento. En su día desarrolló un motor propio que funcionó, pero que no para de perder cuota de mercado desde hace más de 10 años. En la actualidad, a Internet se le han sumado muchas cosas y la ecuación es ahora tan compleja que Microsoft y Opera se dieron por vencidas intentando crear su propia base de navegación.

¿Por qué es tan difícil? El motor de un navegador web actual es una de las piezas de software más complejas de la era moderna. Debe analizar HTML, ejecutar JavaScript, implementar CSS, manejar criptografía, decodificar imágenes, reproducir vídeo y gestionar memoria mientras lucha por mantener intacta la barrera de privacidad y seguridad entre tu PC e Internet. Hacer esto desde cero es algo que nadie ha conseguido en más de una década.

Ladybird quiere (y está consiguiendo) acabar con la sequía

Que sea muy difícil no significa que sea imposible, y es justo lo que pensó Andreas Kling cuando comenzó a crear Ladybird. En 2022 dio un giro importante y vital: se convirtió en un proyecto independiente gestionado por la organización sin ánimo de lucro Ladybird Browser Initiative, quien volcó todo en GitHub para que la comunidad empezase a aportar ideas y horas de trabajo.

Actualmente, hay más de 1.200 colaboradores y el proyecto se financia con donaciones de la comunidad, entre las que destaca un gran aporte del cofundador de GitHub. Todo para convertir a Ladybird en un navegador open source creado desde cero y con un objetivo bastante claro: acabar con el dominio actual de Chromium.

Desde cero es desde CERO. Cada línea de código, el motor de navegación, la integración con JavaScript, la criptografía… todo está siendo desarrollado por primera vez, de forma altruista y dejando cada cadena de texto en un repositorio público para que hasta el menos dado en tecnología pueda comprobar cómo ha sido diseñada cada parte. No hay nada que haya sido reutilizado de otros navegadores.

Y algo así, que aparentemente es absurdamente difícil, está saliendo bien. Ladybird tiene más de 60.000 estrellas en GitHub y actualmente cuenta con una versión pre-alpha funcionando desde hace varios meses.

Ladybird

Las tres claves que pueden hacer triunfar a Ladybird

Como decimos, el proyecto no es muy conocido a nivel general, pero sí se trata de una idea muy seguida por los más entendidos en programación y tecnología. No solo por lo que pretenden hacer, sino por su nivel de complejidad. Ahora bien, ¿por qué es realmente diferente Ladybird? Hay tres claves fundamentales que sus colaboradores están siguiendo al pie de la letra.

Independencia total. Su propio motor, sistemas de criptografía y ejecución de JavaScript hacen que no tenga que colaborar con ninguna de las compañías actuales que pretenden sacar tajada de su competencia. Puede parecer que Opera es una mala noticia para Google, pero realmente basa su uso en Chromium, por lo que está limitado a lo que, en parte, la gran G quiera.

Sin monetización. Ladybird nació con otro gran propósito: nada de anuncios integrados en el navegador y nada de acuerdos con buscadores de terceros. Es decir, sin someterse a nadie, sin tener que adecuarse a ninguna política de grandes compañías y sin mostrarle publicidad a los usuarios que lo utilizan. Que algo tan complicado sea gratis es la clave para que esté siendo un proyecto tan seguido por la comunidad.

Open source. La tercera clave está en el desarrollo a código abierto. Nadie tiene el control de nada, no hay secretos ni algoritmos secretos con los que intentar sacarle partido a la navegación de los usuarios. El código es público y cualquiera podrá cogerlo y utilizarlo a su antojo cuando esté terminado.

Ladybird

La seguridad y la privacidad van por delante

¿Por qué querrías desarrollar algo tan complejo desde cero cuando tienes la opción de trabajar sobre base Chromium y hacer algo bastante bueno? Pues bien, una de las claves de Ladybird está en la privacidad y la seguridad de todos los procesos que realiza como navegador. Ha sido diseñado de tal forma que toda acción se ejecuta de forma independiente. Y, de nuevo, todo es todo.

Cada pestaña se ejecuta en su propio sandbox, lo que significa que no pueden colaborar entre ellas y, por lo tanto, evita que una web pueda acceder al resto de acciones. La decodificación, la conexión de red y todo lo que te imagines se ejecuta por separado, haciendo que cualquier parte que pretenda atacar una web maliciosa no pueda acceder ni al resto del navegador ni a tu sistema.

Es algo que Ladybird hace posible gracias a su diseño: está creado por capas independientes escritas desde cero para trabajar de esta manera, algo que sería imposible con WebKit o Chromium, las dos únicas alternativas que tiene una compañía o una comunidad para lanzar un navegador «propio» en 2026.

¿Cómo va Ladybird? ¿Es una idea o un proyecto con capacidad para convertirse en la mayor competencia de Google Chrome, Safari y Firefox?

Pues lo cierto es que el proyecto va viento en popa. La comunidad está más activa que nunca en GitHub, cuentan con una buena financiación y actualmente tienen una pre-alpha sobre la que siguen trabajando. De hecho, la versión alpha que dará acceso al público, podría llegar en algún momento de 2026, la beta en 2027 y se estima que en 2028 podría darse el lanzamiento oficial de Ladybird.

¿Es realmente competente? Pues aquí es donde está la magia de todo el proyecto. A pesar de ser una pre-alpha, la versión actual de Ladybird ha conseguido unos números asombrosos en los benchmarks que ha pasado. En los test web, por ejemplo, se ha colocado como el cuarto mejor navegador del mundo cuando se habla de compatibilidad. Y, cuando se habla de rendimiento ejecutando JavaScript también está ofreciendo métricas que se comparan directamente con los mejores del sector.

Ahora bien, no está todo listo: al proyecto le queda mucho trabajo en diseño, UX, compatibilidad con webs importantes y un ecosistema de extensiones que podría tardar en llegar.


Si te ha gustado este artículo y quieres recibir más contenido sobre innovación y tecnología directamente en tu correo, suscríbete a nuestra newsletter y mantente siempre actualizado. No somos de los que llenan tu bandeja, solo compartimos los lunes.

RELACIONADOS