Raspberry Pi se dispara en bolsa. Y es por algo que nadie se imaginaba hace tres años

Raspberry Pi es la firma de referencia en el mundo de los miniordenadores, siendo responsable de algunas de las placas más capaces y asequibles que existen en el mercado. Desde hace años, entusiastas de todo el mundo recaen en este hardware para impulsar proyectos tanto personales como profesionales, valiéndose de esa relación entre calidad y desempeño. Sin embargo, en los últimos meses Raspberry Pi también se volvió noticia por un desempeño bursátil que tomó a todos por sorpresa.

A mediados de febrero pasado, Raspberry Pi se disparó en la Bolsa de Londres. Llegó a trepar hasta un 70 % por encima de su mínimo de principios de febrero, aunque finalmente cedió buena parte de las ganancias unos pocos días más tarde. Para ser más precisos con el dato, el 4 de febrero la acción de Raspberry Pi valía 257,20 peniques esterlinos o GBX, mientras que el 24 de febrero alcanzó los 444,40 GBX. Al momento de redacción de este artículo, el 30 de marzo, se ha estabilizado en torno a los 290 GBX.

El rally alcista de Raspberry Pi se inició tras conocerse que el CEO de la empresa, Eben Upton, había comprado acciones por varios miles de libras esterlinas. Esto ayudó a que se multiplicaran las especulaciones respecto de posibles anuncios o novedades vinculadas con los miniPC de la compañía. Sin embargo, también hubo otros motivos detrás de esta situación, y fueron bastante peculiares.

Los motivos detrás del rally alcista de Raspberry Pi

Los motivos detrás del rally alcista de Raspberry Pi

A pesar de no tener el hardware más potente, los Raspberry Pi destacan por ofrecer muy buenas prestaciones a cambio de un precio asequible. Hoy en día, la versión más económica del Raspberry Pi 5 se consigue en España por apenas 61 euros con impuestos incluidos. Esto permite su implementación en una importante variedad de proyectos, incluso aquellos vinculados con la creación y ejecución de aplicaciones de inteligencia artificial. Sin ir más lejos, en enero pasado la firma presentó AI HAT+ 2, una placa que puede ejecutar modelos de lenguaje directamente desde el miniordenador y sin requerir acceso a Internet.

Lejos está un Raspberry Pi de reemplazar a un servidor de inteligencia artificial. No obstante, el furor por los agentes de IA tipo OpenClaw tuvo su derrame sobre Raspberry Pi, lo que incrementó el interés por su hardware. Un punto clave fue el lanzamiento de PicoClaw, una alternativa de código abierto que se puede ejecutar en prácticamente cualquier componente. Como necesita menos de 10 MB de RAM y se inicia en solo un segundo, es ideal para dispositivos al estilo Raspberry Pi.

Proyectos de este tipo han tenido un impacto lógico en firmas como Raspberry Pi. Aunque también es una realidad que la abrupta subida en su cotización bursátil tuvo un cierto componente irónico. Como indican Reuters y The Times, Raspberry Pi se disparó en un momento en el que comenzaron a viralizarse publicaciones de entusiastas llamando a invertir en la compañía para generar una narrativa de que el hardware era una alternativa extremadamente barata a otros productos muy buscados para tareas de IA (los Mac mini, por ejemplo).

La fuerte subida de la acción de Raspberry Pi tuvo condimentos de meme stock. Es decir, subió de forma exagerada en un lapso de tiempo muy breve, impulsada en parte por una campaña en redes sociales. Esto no le quita importancia a Raspberry Pi como tal ni a los avances técnicos que ha logrado en el mercado de ordenadores miniatura, pero sí la ha colocado en un espacio de atención seguramente indeseada.

Un frenesí que duró poco

El frenesí por Raspberry Pi no duró demasiado. Como mencionamos previamente, la compañía cedió buena parte de las ganancias apenas unos días después del rally alcista. Esto no significa que algunos accionistas no hayan ganado dinero «fácil» gracias a esta situación. Pero lejos ha estado de ser una situación capaz de impactar más ampliamente en el mercado tecnológico y financiero global. Estamos hablando de que en su pico bursátil la acción llegó a valer unas 4,44 libras esterlinas. Es decir, algo menos de 6 dólares según el cambio del 24 de febrero.

Aun así, el caso es llamativo y deja la puerta abierta a que pueda repetirse en el futuro. Después de todo, la miniaturización de modelos de IA con proyectos de código abierto es una tarea que genera gran interés entre los entusiastas. De modo que Raspberry Pi y otros desarrolladores de miniordenadores pueden llegar a ver una demanda creciente de sus productos en el tiempo. Será interesante ver cómo reacciona el mercado en el futuro: si es más cauteloso o si se deja influenciar otra vez por el hype de redes sociales.


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