Qué son los tokenomics y cómo van a revolucionar la Web3 

Tanto si eres una persona interesada en la economía de activos digitales como si es tu primer contacto con las criptomonedas, seguro que has escuchado alguna vez los conceptos de blockchain, NFTs, bitcoin, token y descentralización, aunque no sepas muy bien lo que son. 

Está claro que en un post de cinco minutos no podemos a abrir la caja de Pandora de la revolución digital. Pero al menos vamos a intentar que cuando termines de leerlo puedas ser capaz de entender un poco de dónde venimos y a donde vamos con todo esto de los activos digitales. 

En el punto de partida: qué es tokenomics 

Los tokenomics (la tokenómica en castellano) es la economía de los tokens. ¿Cómo te quedas? Si algo aprendimos del análisis morfológico es que nos ayuda a dividir las palabras en unidades de sentido más pequeñas; así que partiendo de la unión de economía más tokens, hemos podido llegar todos a esta conclusión. Pero en un análisis más profundo, los tokenomics engloban el conjunto de transacciones, interacciones y regulaciones que se establecen con los activos digitales (o tokens) en un ecosistema digital. Estos activos digitales no tienen por qué ser solo las típicas criptomonedas, sino que realmente puede ser cualquier activo que traslades a este mundo digital: una canción, una obra de arte, un libro, una moneda… ¡hasta una parcela de terreno

Este tipo de economía pretende comportarse de forma muy similar a la economía tradicional que ya conoces. Un sistema donde las personas administran una serie de activos con base a la oferta y la demanda de los mismos, respaldado por una política monetaria planificada que le pueda otorgar una estabilidad a largo plazo. 

Y si estos activos otorgan el poder de transacción a las personas, ¿de qué manera se consigue que un tokenomics funcione sin el respaldo de gobiernos o entidades bancarias? Pues gracias a la tecnología blockchain o de cadena de bloques. Esta funciona como registro interconectado para almacenar todas las transacciones que se realizan con estos tokens, de forma cifrada, segura y transparente. Así se permite que siempre que haya una transacción con tokens, quede una huella digital irreversible o resguardo inmutable al que poder acudir siempre que queramos verificar su autenticidad. Rápido y sencillo, ¿verdad? 

Las criptomonedas y los NFTS en la Web3 

Lo que definen a la mayoría de las criptomonedas es que cuentan con programas de emisión preestablecidos. Es decir, son finitas. En el caso del Bitcoin, se estima que solo llegarán a producirse 21 millones de criptomonedas. Hay otras criptos, como la Dogecoin, que tiene un suministro de tokens ilimitado. Esta dicotomía entre producir de forma ilimitada o con un tope determinado solo tiene un objetivo: estabilizar el precio de la moneda. Se pretende así convertirla en un activo útil y atractivo para la gente, aunque haya visiones confrontadas al respecto. Se estima que existen cerca de 10.000 monedas virtuales a día de hoy, pero la cifra no deja de subir. 

¿Y que podemos comprar con criptomonedas? Pues activos digitales, como tokens fungibles (iguales entre sí, como otras criptomonedas) y no fungibles (únicos, indivisibles y escasos). Estos últimos, los NFTs, son los activos que más llaman la atención cuando se habla de tokenomics. Actúan como bienes de mercado, con un valor que varía en función del interés y la relevancia del momento. Ya sea una obra digital o una skin para un videojuego, estos NFTs tienen un valor que tiende a aumentar con el tiempo gracias a su carácter exclusivo. Todos estos activos se guardan directamente en la wallet de los compradores. Una especie de monedero virtual donde nuestros productos digitales quedan protegidos mediante una serie de contraseñas que siempre debemos mantener a buen recaudo. 

Poco a poco, estos activos buscan convertirse en el elemento representativo más importante de la Web3. Así podremos consumir y crear contenido como en la Web 2.0, pero con la posibilidad de hacerlo sin depender de grandes compañías centralizadoras de datos. Es decir, emplear los servicios de la red de forma descentralizada y privada, otorgándole por primera vez el poder a los usuarios sin pasar previamente por la regulación de entidades.  

Por ahora es un escenario utópico, pero ya hay iniciativas como la Web3 Foundation que se han marcado por objetivo devolver a Internet a su concepto más primigenio. Un entorno abierto, libre y descentralizado, donde no hay lugar para las jerarquías de poder. 

Hazte todo un experto en el evento del año 

Si quieres conocer más sobre los tokenomics y los activos digitales en la Web3, el próximo jueves 29 de septiembre se celebrará el Telefónica Metaverse Day, el primer evento de Telefónica sobre metaverso, web3 y otras tecnologías emergentes. Síguelo en persona, a través de streaming o en la plataforma de AltSpaceVR. ¡No te olvides de reservar tu plaza cuanto antes! 

¡Te esperamos al otro lado de la puerta! 

RELACIONADOS