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Reconocimiento facial en videojuegos: ¿qué hay detrás de esta herramienta?

Imaginemos un futuro cercano donde los videojuegos realizan el reconocimiento facial de nuestro rostro antes de permitirnos jugar. Una cámara escanea nuestras facciones, las procesa una IA y decide si podemos acceder al juego. Suena a ciencia ficción, pero está más cerca de ser realidad de lo que parece.

Recientemente, la Junta de Clasificación de Software de Entretenimiento (ESRB) propuso utilizar estos sistemas para verificar las edades de los jugadores. Es decir, tienen como fin restringir el acceso a contenidos inapropiados para menores y así aumentar su protección online.

¿En qué consiste la propuesta de reconocimiento facial en videojuegos?

La ESRB plantea que los desarrolladores de videojuegos integren tecnología de reconocimiento facial en sus títulos. Si el sistema considera que el jugador es menor de 18 años, bloquearía el acceso a juegos clasificados para adultos por contener violencia extrema, sexo o lenguaje de alto calibre. De esta forma, se reforzaría la protección de niños y adolescentes.

¿Cuál es el objetivo de la ESRB?

El principal objetivo es impedir que los menores accedan a videojuegos potencialmente dañinos o inapropiados para su edad. Actualmente, la clasificación por edades se basa únicamente en el contenido, pero con este sistema biométrico se comprobará de manera efectiva la edad real del usuario antes de jugar.

¿Cómo funciona el reconocimiento facial en la práctica?

Cuando un jugador inicie un videojuego, deberá tomarse una selfie con la cámara de su dispositivo. Esta a su vez será procesada por software de reconocimiento facial de la empresa llamada Yoti. Esta compañía ostenta una amplia base de datos de rostros humanos para entrenar algoritmos de inteligencia artificial para estimar edades.

Es de esta manera como el sistema analiza la geometría del rostro. Igualmente, el tamaño de los rasgos y su proporción para calcular la edad aproximada del jugador. En efecto, solo acepta fotos tomadas en el momento, no imágenes preexistentes. De esta manera logra evitar engaños usando fotos de adultos.

Tras este análisis, que tarda menos de un segundo, el software decidiría si el jugador es mayor de edad y desbloquea el juego. O en el caso contrario determinará que es menor al tiempo que genera un control de acceso.

La ESRB asegura que no almacenará los datos biométricos

En el documento presentado a la Comisión Federal de Comercio (FTC), la junta enfatiza que el sistema de reconocimiento facial no retendría las fotografías de los usuarios. Tampoco ninguna información personal luego de estimar la edad.

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Imagen de Unsplah.

Asimismo, la organización se compromete a no emplear esos datos para desarrollar modelos de inteligencia artificial. De la misma manera, declara que evitará que sean usados para labores de marketing. Su fin último es el de confirmar la identidad de una persona, calculando la edad aproximada del jugador.

Reconocimiento facial: vigilancia biométrica

Algunos grupos defensores de derechos digitales lanzan una alerta temprana sobre la adopción de estos sistemas biométricos. En efecto, por parte de la industria del gaming sentaría un precedente preocupante de vigilancia.

Estos activistas temen que esta tecnología se expanda más allá de los videojuegos. De esta manera terminaría llegando a otras áreas de Internet, erosionando gradualmente el derecho a la privacidad de los usuarios. Incluso, se podría dar el caso en el cual sean recopilados sus datos biométricos sin un consentimiento plenamente informado.

Legislación exige verificación de edad para videojuegos y sites de adultos

Cabe destacar que en los últimos años se ha incrementado la presión legal para exigir sistemas de verificación de edad. Algo que sucede tanto en videojuegos como en sitios web pornográficos. Esto aumenta los incentivos para que la industria del gaming considere adoptar soluciones biométricas, a pesar de sus riesgos potenciales.

Para finalizar, todavía hay mucho por hacer antes de implementar este tipo de herramientas. Por ejemplo, la propuesta de la ESRB ha avivado un debate de múltiples aristas que involucra cuestiones de ética, privacidad, sesgo algorítmico y protección de la niñez online.

En este sentido, estudios recientes demuestran que los algoritmos de IA todavía tienen problemas significativos de precisión con mujeres y personas de ciertas minorías étnicas. Una discusión compleja en cuanto a los sistemas de reconocimiento facial que se deben abordar con responsabilidad.

Imagen de cabecera de Unsplash.

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