El pasado 10 de julio de 2026, Apple se presentó en un tribunal federal de California para interponer acciones legales contra OpenAI, la empresa propiedad de Sam Altman. Y, a pesar de lo que muchos piensan, este entramado jurídico que no ha hecho más que empezar no tiene nada que ver con la IA. De hecho, la demanda de Apple y OpenAI está directamente relacionada con el hardware. La compañía de la manzana cree firmemente que la empresa de Altman está utilizando sus secretos, procesos de fabricación e información para desarrollar un producto de OpenAI que lleva tiempo cocinándose.
OpenAI ha rechazado de plano la acusación, y aunque el proceso está en sus fases iniciales, muchos expertos ya adelantan que podría ser uno de los enfrentamientos legales más importantes de la industria tecnológica. Un caso curioso, y que llega después de que ambas compañías hayan colaborado activamente en el ámbito de la inteligencia artificial con proyectos tan ambiciosos como el intento de una nueva Siri y varias funciones de Apple Intelligence.
¿De qué acusa la demanda de Apple a OpenAI?
Apple comenta que OpenAI ha llevado a cabo una estrategia de fichajes directamente relacionada con Apple para conseguir información, secretos comerciales, contactos con proveedores y procesos de fabricación. ¿Cómo? Fichando a varios exempleados de Apple que actualmente trabajan en la compañía de Sam Altman. Según la empresa de la manzana, la contratación de varios empleados no habría sido fruto de la coincidencia, sino con intenciones muy bien organizadas para robar cierta información.

La demanda de Apple se centra en dos actuales trabajadores de OpenAI: Tang Tan y Chang Liu, dos ex-Apple que estuvieron con puestos de muchísima relevancia en su división de hardware. Según la demandante, ambos cuentan con información privilegiada, secretos comerciales con proveedores e información sobre procesos de fabricación que OpenAI estaría utilizando para desarrollar su dispositivo de hardware.
¿De qué se le acusa a OpenAI? La demanda de Apple es bastante clara, y en sus tomos se habla de diseños aún no anunciados, procesos de fabricación, información clave sobre proveedores y técnicas de construcción. Según Apple, estos datos estarían en conocimiento de los dos empleados y estarían siendo utilizados para conseguir un mejor producto por parte de OpenAI.
Por su parte, OpenAI ha querido responder a la demanda de Apple negando dichas acusaciones: «No tenemos ningún interés en los secretos comerciales de otras empresas».
¿Qué hardware está desarrollando OpenAI?
Las filtraciones de los últimos meses apuntan a un dispositivo de hardware que tiene el objetivo de sustituir a los móviles. Un pequeño gadget que el usuario puede llevar todo el día consigo y que tendría acceso a la IA más avanzada de OpenAI para contestar preguntas y obtener contexto a través de micrófonos y cámaras. Y, si bien no es concepto completamente nuevo, que sea la compañía IA más importante del mundo la encargada de lanzarlo podría suscitar el interés que no han generado otros gadgets del estilo.

La demanda de Apple, por su parte, quiere frenar el desarrollo de este dispositivo, que OpenAI no puede hacer competencia desleal en base a sus secretos comerciales y, además, conseguir una compensación económica. Todo, intensificando la situación con otra jugada: tras presentar la acusación, envió cartas a 40 empleados de OpenAI que estuvieron en Apple para que no borren toda la información cruzada que podrían tener sobre datos propiedad de la compañía del iPhone.
Por ahora, no hay demasiada información extra sobre la situación de la demanda, aunque sí hay suficientes datos para que Apple vuelva al foco, de nuevo, de las guerras legales de la industria.
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