Cargador inalámbrico coche

No uses el cargador inalámbrico de tu coche si no tiene esto

La carga inalámbrica es una de las funciones más útiles que un fabricante puede incluir en sus smartphones, sobre todo por la comodidad que ofrece. Si tienes una base de carga en tu escritorio, solo tienes que colocar tu dispositivo compatible para que empiece a cargarse. Así de fácil, sin cables de por medio. Además, la carga inalámbrica ya está estandarizada. De hecho, todos los móviles más recientes de Apple la incluyen y los modelos de gama alta de fabricantes como Samsung, Xiaomi, Nothing o Google también la integran. Incluso es habitual encontrar cargadores inalámbricos en el coche.

Usar el cargador inalámbrico de tu coche puede parecer, a priori, todo ventajas. Llegas, colocas el móvil, arrancas y, mientras conduces, el cargador va suministrando batería suficiente. Es especialmente útil en viajes largos, donde el móvil consume batería al estar conectado al Bluetooth, CarPlay o Android Auto. Sin embargo, en algunos casos el cargador inalámbrico de tu coche también supone un riesgo. De hecho, no es para nada recomendable usarlo si tu vehículo no tiene esto.

Muchos cargadores inalámbricos integrados en los coches no cuentan con una rejilla de ventilación conectada al aire acondicionado. Aunque esto pueda parecer innecesario, es un elemento sumamente importante para evitar que tu móvil acabe dañado.

La rejilla de ventilación, el componente más importante en el cargador inalámbrico de tu coche

Cargador inalámbrico coche
Un cargador inalámbrico en un coche con rejilla de bentilación.

¿El motivo? Los cargadores inalámbricos transfieren la energía mediante inducción electromagnética. Esto provoca mayores pérdidas en forma de calor y, por ende, hace que el móvil se caliente más de lo habitual. Incluso más que cargando el dispositivo con cable. A esto debemos sumarle la temperatura del interior del vehículo, que en algunos casos suele ser considerablemente más alta que, por ejemplo, la que podemos tener en nuestras casas. Aunque es normal que la temperatura del móvil aumente ligeramente durante la carga, mantener ese calor durante más tiempo puede deteriorar la batería con mayor rapidez.

Lo que hacen las rejillas de ventilación en los cargadores inalámbricos es disipar el calor mediante el flujo de aire frío que sale del propio conducto de ventilación. Eso evita que los componentes internos de tu móvil alcancen temperaturas excesivas. A su vez garantiza el buen funcionamiento de la carga, dado que en algunos modelos esta se interrumpe si detecta que el dispositivo se ha calentado en exceso.

Por tanto, si el cargador inalámbrico de tu coche no tiene rejilla de ventilación, lo más recomendable es cargar tu móvil a través de un cable o evitar colocarlo en la base. No obstante, hay momentos en los que sí puede ser seguro cargar el dispositivo de esta manera, como por la noche, donde la temperatura es inferior, en épocas más frías, como en invierno.

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