El pasado 17 de marzo, Meta anunció el cierre de Horizon Worlds, su metaverso de realidad virtual. Lanzado a finales de 2021, era uno de los pilares de la empresa de Mark Zuckerberg, que precisamente cambió su nombre de Facebook por Meta, de metaverso. Sin embargo, a los pocos días, el CTO de Meta, Andrew Bosworth, precisaba que el fin de Horizon Worlds no sería de inmediato. De momento, la plataforma seguía en pie. Pero es inevitable que, más pronto que tarde, desaparezca.
Tras reunir las principales redes sociales del momento a base de talonario, es decir, Facebook, Instagram y WhatsApp, la entonces conocida como Facebook, o Facebook, Inc., decidió cambiar su estrategia empresarial y enfocarse en el metaverso. La fiebre por el metaverso se extendió a todo el mundo. Gracias, en parte, al interés que suscitaba la integración de otras tecnologías en boca de todos, como las criptomonedas, los tokens o el blockchain.
Sin embargo, y como todos sabemos, llegó la inteligencia artificial. O, mejor dicho, la inteligencia artificial generativa. Una tecnología que acaparó el interés de todos. Es más. Hoy vivimos inmersos en ello. Y la actualidad tecnológica se centra básicamente en la IA. De ahí que los millones de dólares invertidos en el metaverso volaran hacia la inteligencia artificial. Las criptos, los tokens y el blockchain siguen su camino. Pero ya nadie habla del metaverso. La propia Meta, rebautizada en su honor, está inmersa en el desarrollo de Meta AI, su propio asistente inteligente. Y su hardware estrella, las gafas Ray-Ban Meta, destacan por el uso de inteligencia artificial más que por promocionar el metaverso.
De Facebook a Meta de metaverso
Todas las empresas pasan por varias fases. Primero, expansión. Así, Facebook empezó siendo el pasatiempo de un universitario de Harvard, Mark Zuckerberg. En un lejano 2003. Y creció hasta ser la red social más popular del momento. Y, aunque hoy ya nadie habla de ella, o si lo hacen es para mal, sigue siendo la más numerosa en usuarios. La segunda fase de las empresas es el pico. En el camino hacia ese pico, Facebook, a partir de 2005, se expandió a base de introducir Facebook en la vida de millones de personas. Y en sus teléfonos móviles. Además, con el dinero obtenido, fue capaz de comprar a la competencia. En 2011, adquiere Instagram por mil millones de euros. Y en 2014, compra WhatsApp por 17.000 millones de euros.

Ese mismo 2014, Facebook se hace con Oculus VR por 2.000 millones de dólares. Una empresa que fabricaba gafas de realidad virtual. Una tecnología asociada al videojuego, un sector en alza que ya entonces movía millones de dólares. Sin embargo, la idea de Zuckerberg, y de muchos otros, es convertir el metaverso en una evolución de las redes sociales. Combinando realidad virtual con transacciones digitales y otros elementos que ya existían previamente, se abren las puertas a un nuevo mercado que atrae el interés de los inversores.
Por eso Facebook cambia su nombre por Meta en 2021. O Meta Platforms, Inc., su nombre completo. Y, pese a que sus redes sociales siguen siendo las más pobladas de Internet, algo estancadas pero muy lucrativas, el interés y el dinero de Meta se dirigen hacia el metaverso. Por un lado, su hardware Oculus VR pasa a ser Meta Quest. Un dispositivo para jugar a juegos de realidad virtual, pero que también sirve para ver vídeos, escuchar música o pasear por Horizon Worlds, su metaverso lanzado también en 2021. Pero, cinco años después, el cierre de Horizon Worlds sobrevuela el horizonte.
Horizon Worlds, un nuevo mundo sin límites
Horizon Worlds fue un proyecto ambicioso desde el principio. Tal vez demasiado. La idea de un mundo virtual no era nueva. En el pasado, existieron Habbo (2000) o Second Life (2003), que unían el concepto de comunidad con el juego y los mundos virtuales. Y por aquel entonces, Roblox (2006) o Minecraft (2011) estaban en pleno despegue. Esta última fue comprada por Microsoft en 2014.
Los mundos virtuales volvían a estar de moda. Y su monetización auguraba un futuro prometedor. Tal vez fue ese entusiasmo el que lastró la mayoría de proyectos relacionados con el metaverso. El ansia inicial por monetizar desde el primer día algo que debía madurar con el tiempo. Y la falta de interés en un público que no terminaba de verle las ventajas a la realidad virtual, limitada a unos aparatos caros y limitados. Pero fue tal la inercia que incluso Apple se vio obligada a comercializar sus propias gafas de realidad virtual, las Vision Pro.
Inicialmente, Meta diseñó Horizon Worlds en exclusiva para su plataforma QuestVR. Es decir, para sus gafas o cascos Meta Quest. Pero menos de dos años después, en 2023, se vio obligada a lanzar una versión para iPhone y Android. Hoy, está disponible también para PC y Mac.
El cierre de Horizon Worlds
Como decía al principio, el pasado 17 de marzo, Meta comunicó a los usuarios de Horizon Worlds que este mundo virtual dejaría de contar con el soporte oficial en los cascos Meta Quest a partir del 15 de junio de este año. El metaverso de Meta seguiría en pie, pero solo en su versión web y para dispositivos móviles. Curiosamente, al cabo de unas horas, el CTO de Meta tuvo que desmentir, o mejor dicho, precisar, que ese anuncio no se haría realidad. Es decir, que Horizon Worlds sigue como está. Sin embargo, todo el mundo da por hecho que, tarde o temprano, este mundo virtual acabará por cerrar sus puertas. El cierre de Horizon Worlds es inevitable.

Según varias fuentes, la división de Meta encargada de Horizon Worlds, Reality Labs, ha invertido ya 73.000 millones de dólares. Hay quien lo redondea a 80.000 millones. Y, como hemos podido comprobar, el tan deseado éxito que auguraba el metaverso no ha llegado a hacerse realidad. Se estima que los ingresos anuales han sido de 2.200 millones de dólares. Y que la app se ha descargado 45 millones de veces en teléfonos móviles. Una cifra nada desdeñable, pero que contrasta con todo lo invertido. Solo en 2025, Reality Labs tuvo pérdidas operativas de 19.200 millones de dólares.
A esto hay que sumar que Meta se ha centrado en la inteligencia artificial, al igual que el resto de empresas tecnológicas. En 2025, se estima que Meta invirtió entre 60.000 y 65.000 millones de dólares en esta tecnología. Y en 2026, la previsión es de alcanzar una cifra que se mueve entre los 115 y los 135.000 millones de dólares. Hilando con el cierre de Horizon Worlds, en enero, Meta despidió a 1.000 empleados de Reality Labs. Y cerró varios estudios que trabajaban en juegos de realidad virtual para su plataforma.
En definitiva, el cierre de Horizon Worlds es cuestión de tiempo. Salvo que, de alguna manera, vuelva a generar más interés que el actual o sepa rentabilizar la inversión, algo complicado en el contexto actual. De momento, todo en Meta va dirigido hacia la inteligencia artificial.
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