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Acer i-Seed, las semillas robóticas que revolucionarán la industria agrícola

La tecnología tiene un papel fundamental en nuestras vidas y en todos los ámbitos laborales que nos podamos imaginar, desde la medicina hasta la agricultura. En esta última, la llamada ‘agritech’ tiene un rol muy importante a la hora de mejorar el rendimiento de los cultivos. La innovación más reciente, en lo que al estudio del clima de las cosechas respecta, son las llamadas Acer i-Seed. 

A continuación, te explicaremos cómo estas semillas robóticas usarán la temperatura para facilitar el trabajo de los agricultores

El estudio del clima mediante tecnología

La agricultura depende directamente del clima, el cual debe ser estudiado con antelación para que los cultivos no se vean afectados por factores ambientales como la humedad, la temperatura o, incluso, la contaminación

Para conseguir minimizar el impacto de los acontecimientos climáticos, investigadores del Instituto Italiano de Tecnología y del Instituto Leibniz de Nuevos Materiales de Alemania han presentado una solución de bajo coste que se adapta a la naturaleza sin modificarla

¿Qué son las Acer i-Seed?

Son pequeñas semillas tecnológicas que vigilan las condiciones climáticas de las plantaciones agrícolas y favorecen el cultivo. Su aspecto es muy similar al de las semillas de arce, que están compuestas por la propia semilla y por un ala que les permite esparcirse a grandes distancias por el suelo una vez se desprenden de las ramas. 

Están compuestas por material biocompatible y compostable. Esto permite que vigilen sin contaminar y teniendo un menor impacto en el medioambiente -si se compara con otras herramientas tecnológicas empleadas para llevar a cabo estas labores-.  

Medición temperatura Acer i-Seed
Fuente: EcoInventos

¿Cómo funcionan? 

Imitando la acción de las semillas del arce al caer y esparcirse por el suelo, las Acer i-Seed sobrevuelan el aire en un dron que las lanza sobre el terreno que se quiere estudiar. El ala permite que éstas hagan movimientos giratorios y se dispersen ayudándose del viento, con el fin de que no caigan todas en el mismo lugar. Una vez las semillas robóticas aterrizan, el dron saca una fotografía de todas ellas para detectar la luz fluorescente que emiten.

El objetivo de estos dispositivos es que determinen la temperatura del suelo sobre el que se encuentran para, posteriormente, emitir dichos datos al dron. Pero ¿cómo sabe el dron detectar la temperatura mediante las semillas? Muy fácil. Las i-seeds están compuestas por partículas de lantánidos que cambian de color e intensidad dependiendo de la temperatura del suelo. Gracias a estos cambios de la fotoluminiscencia, el dron lee estos detalles mientras sobrevuela el lugar. 

La información obtenida mediante las semillas fluorescentes posibilita monitorear la temperatura del suelo y otros factores desde diferentes lugares. Los científicos ya han realizado pruebas con las i-Seed, mostrando que funcionan correctamente.

Otros métodos agrícolas creados mediante tecnología

El aumento de las cosechas ha provocado que se empleen nuevas tecnologías agrícolas que favorecen la optimización y automatización de las actividades propias del campo. Sin embargo, no todas ellas son accesibles para los agricultores debido a su elevado coste. Algunos ejemplos de estos aparatos tecnológicos que sólo algunos privilegiados pueden tener son:

  • Los MiliMobile: pequeños robots que disponen de placas solares que captan la energía solar y controlan la humedad.
  • Los microfliers, chips voladores que analizan la contaminación ambiental, entre otras cosas.

Como se puede comprobar, la mayoría de estas herramientas imitan el aspecto de elementos de la naturaleza, ya sean semillas o incluso insectos. Crear réplicas de esto en tecnología robótica es esencial para generar avances innovadores con un menor efecto en el medio ambiente en lo que respecta al consumo de energía y la contaminación.

Sequía semillas fluorescentes
Fuente: Unsplash

El futuro de la tecnología en la agricultura 

A pesar de que los investigadores plantean el estudio de la temperatura con este nuevo invento, no descartan incorporar partículas fluorescentes sensibles -como las presentes en las i-Seeds- a otros parámetros ambientales, como en la medición de la humedad, del nivel de CO2 o de contaminantes.

Las ventajas de estos dispositivos son evidentes, aunque no debemos olvidarnos de los efectos negativos que éstos pueden tener en la naturaleza, como la contaminación del suelo y agua, una pérdida de la biodiversidad y la liberación de gases de efecto invernadero. 

También hay que tener en cuenta el escaso conocimiento tecnológico de muchos agricultores para controlar estas tecnologías, a parte del coste por la adquisición de las herramientas como del mantenimiento de la maquinaria, que suele ser muy elevado. Teniendo en cuenta estos motivos, las semillas Acer i-Seed son una buena solución debido a su escaso impacto medioambiental y su bajo coste, además de su fácil uso que puede ser comprendido por cualquier persona. 

Imagen de cabecera: Unsplash

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