La desconocida historia de los coches autónomos

La historia de los coches autónomos es más larga de lo que se podía esperar. Al avance de los años 80 y 90 le preceden algunos inventos ingeniosos surgidos décadas atrás.

Cualquiera diría que la historia de los coches autónomos es algo todavía por escribir. Ni tan siquiera han empezado a andar por las calles, descontando algunas pruebas controladas que han llevado a cabo los fabricantes. De hecho, pasarán años hasta que veamos vehículos de este tipo circulando con normalidad. Pese a todo, el coche autopilotado se empezó a soñar –y a desarrollar primitivamente– hace mucho tiempo. En la década de los años 20 una pequeña empresa local de Milwaukee ya hizo una demostración de un coche sin conductor, controlado por radio.

“Un ‘coche de motor fantasma’ se aparecerá en las calles de Milwaukee hoy. Sin conductor; encenderá su propio motor, tirará de su embrague, girará su volante, tocará su claxon y quizás incluso replique al policía de la esquina”. Así comenzaba la noticia en el diario local ‘The Milwaukee Sentinel’ sobre la demostración que una pequeña empresa de esta ciudad del estado de Wisconsin iba a llevar a cabo el ocho de diciembre de 1926.

La responsable de la proeza fue Achen Motor. Por un anuncio en ‘The Milwaukee Journal’ en una edición de 1918 (copia digitalizada por Google), se sabe que fue distribuidora de coches y camiones de la White Company, un fabricante de automóviles de Cleveland. Aún sigue operativa, al menos según el índice de Bizapedia y a fecha de 11 de julio de 2012. Puede que la empresa no fuera más allá en sus propósitos, pero no hay que restarle mérito a lo que hizo en aquella época. El vehículo se controlaba desde otro que lo seguía y le enviaba órdenes a través de un sistema de radio, leídas mediante un receptor instalado en el primer coche.

historia de los coches autónomos

No se supo más del prototipo de Achen Motor. Pero más adelante, en la exposición Futurama de 1939, en la que se trataba de perfilar cómo sería la vida 20 años más tarde, apareció de nuevo la idea del coche sin conductor. El evento estaba patrocinado por General Motors, que dio cancha al diseñador Normal Bel Geddes para crear modelos de carreteras automáticas, que insuflaban energía a vehículos eléctricos controlados por radio. En la década de los 60 proyectos diferentes de la Radio Corporation of America y de la propia General Motors exploraron esta posibilidad.

Un genio alemán da un giro a la historia de los coches autónomos

La historia de los coches autónomos le debe también buena parte de sus logros a Alemania y, más concretamente, a Ernst Dickmanns. Profesor de la Bundeswehr University de Múnich, este experto en inteligencia artificial lideró un equipo que construyó el primer vehículo realmente robotizado. Utilizó visión sacádica (movimientos rápidos de los ojos u otras partes de animales o dispositivos), cálculos probabilísticos y computación paralela, que permite resolver muchos problemas simultáneamente y es el modelo que utilizan los procesadores con múltiples núcleos de hoy en día.

Posteriormente varios países europeos y fabricantes de automóviles se lanzaron a profundizar en la investigación del vehículo autopilotado. La Comisión Europea financió parte del proyecto, buscando paliar los problemas de tráfico de las ciudades. Como parte del esfuerzo, en 1994 un Mercedes 500 SEL, apodado ‘VAmP’, recorre más de 1.000 km en la circunvalación de París, adelantando a coches más lentos y alcanzando una velocidad de 130 km/h.

historia de los coches autónomos

Un año después, otro modelo puesto a punto por Dickmanns, en esta ocasión un Mercedes Clase S, hizo 1678 km en autopista, desde Múnich a Dinamarca y viaje de vuelta. Esta vez el vehículo condujo durante 158 km sin intervención humana y alcanzó los 180 km/h de velocidad.

El resto de la historia de los coches autónomos es más conocida. La agencia estadounidense de defensa DARPA ha impulsado la investigación en este campo con su competición Grand Challenge, mientras que en Europa se han hecho pruebas de este tipo de vehículos fuera de las carreteras. Pero cuando estas máquinas han alcanzado notoriedad ha sido tras el anuncio del Google Car, que se construyó utilizando tecnología punta de procesamiento y conexión a Internet. No es la única compañía que trabaja en esta dirección. Marcas como las estadounidenses Ford, General Motors, las alemanas Mercedes, Audi y Volskwagen o las japonesas Nissan y Toyota también cuentan con prototipos.

Imagen: pierofix, Wikipedia I y II

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