Coches conectados

Presente, pasado y futuro de los coches conectados

Los avances tecnológicos no solo se reflejan en los electrodomésticos cotidianos o en el software. Hay productos que también han evolucionado considerablemente a nivel tecnológico, como los vehículos. Hoy en día, la mayoría de coches cuentan con sistemas de navegación por GPS, o herramientas que facilitan la conducción e incrementan la seguridad en la carreta

Esto, si bien es solo el principio de lo que podríamos ver en un futuro, supone un importante avance a cómo eran los automóviles hace unos años. Pero, ¿Cómo han cambiado realmente los coches conectados?

Situémonos en la actualidad. Hoy en día, reiteramos, es relativamente fácil conseguir un conecte tecnológicamente bien equipado. Sobre todo, si tenemos en cuenta que algunos de las tecnologías más avanzadas para este tipo de vehículos son o serán obligatorias de aquí a poco. No debemos olvidar, eso sí, que hay diferentes gamas de coches, y que aquellos más caros suelen contar con tecnologías más avanzadas. 

Piloto automático y sistemas de seguridad en carretera, el presente de los coches conectados

Tesla, coches conectados

Uno de los fabricantes que mejor representa el presente de los coches conectados es, Tesla. Sus vehículos cuentan con avances tecnológicos muy importantes. Además, son capaces de demostrar como tanto el software, como sus sistemas de inteligencia artificial y sus componentes físicos (como los sensores), pueden funcionar para, incluso, hacer que el vehículo conduzca solo. Tesla llama a esta tecnología AutoPilot, la cual es capaz de detectar tanto las señales de tráfico, como los obstáculos que podríamos encontrarnos por la carretera.

Hay otros sistemas no tan sofisticados como el AutoPilot, pero que sí están presente en la mayoría de coches conectados de la actualidad. Son, de hechos, de obligado cumplimiento por la DGT en todos aquellos vehículos nuevos lanzados a partir de la 2022. Y también están destinados a garantizar la seguridad del conductor y el resto de ocupantes del vehículo, así como de aquellos otros conductores y peatones. 

Uno de ellos es el conocido como Asistente de velocidad inteligente (ISA). Se trata de un software que es capaz de reconocer las señales de tráfico para adaptar la máxima velocidad con la que corresponda a la respectiva señal. Es decir, si por carretera hay una señal de 120 km/h, ISA no permitirá que la aceleración máxima supere esa velocidad. 

Los vehículos conectados del presente también incluyen cámaras de visión trasera que son capaces de avisar al conductor de posibles obstáculos para evitar que los arrolle. Otro de los sistemas de los coches conectados actuales es el de alerta de cambio involuntario de carril que, mediante señales visuales y sonoras, alerta al conductor de que ha invadido el carril contrario o ha hecho un cambio involuntario del mismo. 

En el pasado los coches conectados contaban con funciones que hoy en día son imprescindibles

En el pasado, por supuesto, los vehículos conectados eran menos sofisticados que en la actualidad. No obstante, también gozaban —y gozan aquellos que continúan en circulación— de sistemas que ayudaban a mejorar la conducción. Los navegadores GPS integrados, por ejemplo, fue un importante avance. No solo se colocaban en una ubicación más cómoda que aquellos accesorios GPS que el usuario podía —y puede— comprar, sino que también permitían controlar algunas opciones del vehículo, como la radio. 

La conexión Bluetooth también lleva mucho tiempo presente en los coches y es, de nuevo, otra característica que puede garantizar la seguridad. Si bien es una función estupenda para conectar un dispositivo externo y escuchar música, es todavía más útil para evitar usar el teléfono móvil durante la conducción. Teléfono que, por cierto, los coches más antiguos y de más alta gama por aquel entonces, lo integraban en el salpicadero.  

El futuro de los vehículos conectados

Ciberseguridad

En un futuro, sin embargo, veremos muchos más avances en cuanto a tecnología y conectividad. Se espera que los vehículos sean completamente autónomos, haciendo que el usuario solo tenga que prestar atención a la carretera para actuar frente a algún imprevisto o fallo del sistema. Hay, además, otras características que pueden estandarizarse. Entre ellas, el arranque mediante lector de huellas dactilares, que el salpicadero sea todo pantalla o las indicaciones mediante realidad aumentada. 

Ahora bien, el futuro de los coches conectados no solo son ventajas. Una mayor conectividad y más funciones diseñadas a partir de inteligencia artificial o software, cuyo funcionamiento es posible gracias al almacenamiento de datos en servidores externos, puede tener un inconveniente. Y es que estos sistemas podrían ser vulnerados por terceros para, por ejemplo, controlar el vehículo de forma remota. La seguridad de los mismos, por tanto, también es algo que avanzará considerablemente en el futuro de los coches conectados.

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