móvil en la cama

4 consejos para evitar el vamping

Se acerca la hora de dormir y una vez en la cama no puedes dormirte sin consultar el móvil una última vez. Lo que iban a ser tan solo unos minutos se alargan y cuando te quieres dar cuenta ha pasado una hora y todavía no te has ido a dormir. Te levantas a medianoche con el sonido de alguna notificación y cuando te suena el despertador para irte a trabajar, has dormido fatal y te preguntas por qué habrá sido. ¿Te resulta familiar esto? Lo que haces se llama vamping y es mucho más dañino de lo que crees.

¿Qué es el vamping?

El vamping es un fenómeno que hace referencia a la práctica de hacer un uso excesivo de los dispositivos electrónicos, justo antes de irse a dormir, disminuyendo las horas de sueño y de descanso. Este término proviene de las palabras en inglés vampire (vampiro) y texting (envió de mensajes de texto). Esta palabra empezó a utilizarse para hacer referencia a una práctica común entre los adictos al móvil.

Este uso excesivo de aparatos electrónicos tiene consecuencias como insomnio u otros problemas relacionados con la falta de sueño. Los adolescentes son los más propensos a caer en esta práctica ya que pasan muchas horas con el móvil. Millones de jóvenes, lo primero que hacen al despertar y lo último que hacen antes de irse a dormir es mirar el móvil. Según el informe de UNICEF ‘Impacto de la Tecnología en la Adolescencia. Relaciones, Riesgos y Oportunidades’, 1 de cada 3 adolescentes en España hace un uso no adecuado de las redes sociales y de Internet.

Consecuencias del insomnio tecnológico

El vamping no solo provoca consecuencias durante la noche, sino que también afecta al rendimiento a lo largo del día. Estas son algunas de los efectos más frecuentes:

La luz del móvil afecta a tu vista

La luz led de tablets, televisores y teléfonos móviles tiene un impacto negativo en el sueño. La luz azul presenta un espectro parecido al de los rayos ultravioleta, esto provoca que nuestro cerebro no segregue melatonina, que es la hormona que regula el ciclo del sueño, puesto que la luz paraliza su producción. El cerebro entiende que aún es de día y no segrega esta hormona, alterando el ciclo sueño-vigilia en aquellos que utilizan estos dispositivos antes de dormir.

Además, seguramente cuando utilizas el móvil en la cama antes de dormir lo haces con la habitación a oscuras, lo que provoca que fuerces tus ojos aumentando la fatiga visual. Cuando esto sucede, también se incrementa el riesgo de sufrir problemas de visión.

El sueño irregular altera el apetito

Varios expertos han relacionado la obesidad con el descenso en las horas del descanso nocturno. La falta de sueño hace que las personas tengan más ganas de comer y el hambre quita las ganas de dormir. Las personas que duermen y, por consecuencia, descansan menos tienden a consumir alimentos con más calorías de las necesarias para compensar el gasto energético provocado por un período de vigilia más largo.

Según el trabajo, publicado en ‘Annals of Internal Medicine’, existe una relación entre el sueño y los niveles de dos hormonas que regulan el hambre y el apetito: la leptina y la grelina. La leptina quita el apetito y es la encargada de comunicar al cerebro que el organismo ya no necesita comer más. La grelina es una hormona que provoca la sensación de hambre.

Estrés, ansiedad, depresión

La relación entre el sueño y la salud mental ha sido estudiada durante décadas por médicos e investigadores. Seguramente te haya pasado que al día siguiente de haber dormido mal te notabas más irritable, angustiado o tal vez triste, y es que el sueño y el estado de salud físico y psicológico de una persona está altamente relacionado.

El sueño reduce el estrés y, por ende, cuando dormimos menos nos sentimos más ansiosos. La relación entre la falta de sueño y la ansiedad puede convertirse en un círculo vicioso. A su vez, la propia ansiedad aumenta la aparición de los trastornos del sueño además de ser un factor de riesgo para la depresión.

vamping
Imagen de Unsplash.

Consejos para evitar el vamping

Un buen descanso es necesario para nuestro correcto funcionamiento. La mejor forma de combatir el vamping es alejar lo máximo posible el móvil a la hora de dormir para no caer en la tentación. Los expertos recomiendan especialmente:

  • Tener una planificación de horarios y rutinas en los que no haya presencia de dispositivos tecnológicos. La mayoría de los dispositivos móviles cuentan con una función que permite controlar y limitar el tiempo de uso. Esto sería una buena medida sobre todo en las primeras semanas. Por el contrario, puedes sustituir esta práctica por leer un buen libro o escuchar música.
  • Dejar de usar el móvil, ordenador o tablet por lo menos una hora antes de irte a dormir. De esta forma, el cuerpo se preparará dando lugar a un mayor descanso.
  • Intentar no dormir con el móvil en la habitación. Esto evitará que recurras a él si ves la luz de una notificación o escuchas su sonido. Si el problema es que el teléfono móvil hace la función de alarma puedes optar por adquirir un despertador.
  • Apagar el wifi de casa por la noche.

El ser humano necesita dormir. No hacerlo de manera adecuada pone en riesgo la salud y el bienestar. El sueño reduce el estrés y la inflamación en el cuerpo, mejora la memoria, favorece la salud mental y física, ayuda a la digestión e incluso puede producir una pérdida de peso saludable. Cumplir con las horas de sueño es vital para el desarrollo de las personas.

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