Bound4blue, velas de succión

Velas de succión: el invento español que quiere surcar los mares sin contaminar

El transporte marítimo es el responsable de transportar más del 80% de las mercancías que se mueven por medio mundo. Lo dice la ONU. Más exactamente, su agencia UNCTAD, creada específicamente para tratar temas de comercio y desarrollo. Así que cada día se mueven por mar una cantidad ingente de bienes y productos que cruzan grandes distancias a bordo de embarcaciones de grandes dimensiones. Embarcaciones que consumen, principalmente, combustibles fósiles y contaminantes. Para reducir el impacto ambiental de este trasiego marítimo surgen proyectos como el de la empresa española Bound4blue, que propone emplear velas de succión en las embarcaciones.

Fundada en 2015, Bound4blue cuenta en la actualidad con dos sedes principales, en Cantabria y Barcelona, y una tercera en Singapur. Y, desde su creación, se dedica a desarrollar un sistema que ayude a propulsar y mover los gigantescos barcos de transporte actuales con ayuda de velas de succión con su propio diseño. Como indica en su página oficial, la idea es reducir el consumo de combustible y así limitar las emisiones contaminantes. Precisamente, el tema de la sostenibilidad es uno de los aspectos más importantes en los que la industria del transporte marítimo lleva años trabajando. Ya sea buscando combustibles alternativos o con sistemas de propulsión más eficientes.

Las velas de succión que lleva años proponiendo esta empresa española consiste precisamente en recuperar la propulsión de los barcos mediante la fuerza del viento. Pero empleando un sistema más modernizado, eficiente y eficaz que sea capaz de adaptarse a los gigantescos barcos que hoy en día surcan los mares para transportar toneladas de suministros por medio mundo. Pero, ¿en qué consiste exactamente este sistema de propulsión?

Cómo funcionan las velas de succión 

Las velas de succión son dispositivos de propulsión asistida por viento. En inglés, por sus siglas WAPS, que significan Wind‑Assisted Propulsion Systems. Esta tecnología combina las ventajas aerodinámicas de las velas rígidas de tipo ala y rotor con tecnología de control activo de la capa límite. Al ser un diseño propio, Bound4blue las bautizó con el nombre eSAIL.

Estas estructuras rígidas, que pueden ser de grandes dimensiones, utilizan un sistema de succión de aire activo para generar una mayor fuerza de sustentación. En la parte superior de la vela hay ventiladores que aspiran aire hacia arriba, generando una zona de presión reducida en su interior. Además, las velas de succión incluyen perforaciones estratégicamente distribuidas a lo largo de la vela para succionar el aire, permitiendo que el flujo se mantenga pegado a la superficie aerodinámica. Esto incrementa el empuje generado.

A diferencia de las velas tradicionales, que todavía vemos en embarcaciones de distintos tamaños, para transporte o uso recreativo, las velas de succión son mucho más eficientes. Y esto hace que las embarcaciones reduzcan su consumo de combustible. A lo que hay que añadir más ventajas, como se trata de un sistema autónomo. De manera que la tripulación no necesita ajustar las velas según las condiciones del viento. Todo es automático. Aunque la ruta que siga la embarcación puede influir en aprovechar mejor o peor la fuerza del viento. Sumémosle el gran tamaño que puede alcanzar este sistema de propulsión y obtendremos una alternativa viable para mover embarcaciones de grandes dimensiones.

Como curiosidad, Bound4blue no está sola en la defensa de este sistema de propulsión. La tecnología de velas de succión está siendo desarrollada por otras empresas, cada una con diseños propios. En la actualidad, el sistema eSAIL de velas de succión está disponible en tres modelos o tamaños. El más pequeño mide entre 12 y 17 metros de altura y 2,85 metros de ancho. Y el mayor,  puede alcanzar los 24 o 36 metros de altura y los 6 metros de ancho.

Cruzando los mares a toda velocidad

La primera embarcación que incorporó las velas de succión de Bound4blue fue un barco pesquero de palangre con bandera panameña, el Balueiro II, en 2020. La vela era de 12 metros, el modelo más pequeño que comercializa esta empresa. En 2021, un buque de carga de bandera española integró una vela de succión de 17 metros. Y en 2022, se instalaron dos velas del mismo tamaño en el EEMS Traveller, que zarpó por vez primera en el verano de 2023.

Y, desde entonces, el proyecto ha ido a más. Sin ir más lejos, en 2024, al buque Ville de Bordeaux se le instalaron tres velas de succión de 22 metros. Y, este año, el petrolero químico Bow Olympus de la naviera Odfjell incorporó hasta cuatro velas de succión eSAIL de 22 metros de altura cada una. La instalación se realizó en tan solo dos días.

Bound4blue, velas de succión

Además de las ventajas obvias de instalar esta tecnología en nuevas embarcaciones, los responsables de estas velas de succión también ofrecen la posibilidad de alargar la vida útil de barcos antiguos que reúnen los requisitos para su reconversión a la propulsión por viento. Por un coste mínimo se podría amortizar todavía más el coste de grandes barcos de todo tipo. Buques, cargueros, petroleros…  Pero no todo son ventajas. 

Hay un gran inconveniente para este novedoso sistema de propulsión. En especial para los grandes barcos de transporte. Solo hay que echar un vistazo a las fotografías de este tipo de embarcaciones para darse cuenta de algo: apenas hay espacio en la cubierta para las velas de grandes dimensiones de Bound4blue. Sin embargo, este escollo no impide que la compañía ya tenga varios contratos en marcha para este año y los venideros. El más interesante, el que implica a Maersk Tankers y que supondrá el uso de este sistema de propulsión en hasta cinco petroleros de grandes dimensiones. Las velas a instalar en cada barco serán cuatro. Y de 26 metros de alto cada una.

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