Telecomunicaciones
  • 17 marzo, 2021
  • 5G 
  • 7 min

Telecomunicaciones: ¿por qué son importantes para las Smart Cities?

Vivimos en un mundo que produce enormes cantidades de datos a diario. Las telecomunicaciones han jugado un papel central en ello. No solamente en la vida personal, laboral o académica de las personas, sino en el desarrollo de las ciudades en las que viven.

¿Qué es una Smart City?

En esencia, una Smart City es una ciudad que usa tecnología y –así como las redes de conexión ahora centradas en el 5G para mejorar la calidad de vida de sus residentes. La aplica en aspectos tan diversos como distribución de energía, sistema de transporte, alumbrado público o recolección de basuras.

De acuerdo con la organización estadounidense National League of Cities, las iniciativas de las Smart Cities implican tres componentes:

  • Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICS) que generan y acumulan datos.
  • Herramientas de análisis que convierten datos en información útil.
  • Estructuras organizacionales que estimulan colaboración, innovación y aplicación de la información para solucionar problemas públicos.

Las soluciones inteligentes para las problemáticas de las ciudades podrían convertirse en una necesidad en el futuro cercano. Esto se debe a que el mundo continuará su tendencia hacia la urbanización.

En 2018, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, estimó que el 68% de la población mundial vivirá en ciudades para 2050. Este es un aumento de trece puntos porcentuales respecto del 55% de habitantes urbanos registrados en 2018.

ciudades inteligentes
Smart city, Foto:  Tumisu

La ONU calcula que este crecimiento llevará a 2.500 millones de personas a las ciudades. Además, asegura que el 90% de este incremento se dará en Asia y África. Ambos son los continentes con menor urbanización del mundo: 50% y 43%, respectivamente.

Telecomunicaciones y Smart Cities

Como se mencionó, las telecomunicaciones son uno de los pilares de las ciudades inteligentes. Ellas son las que posibilitan una gestión eficiente de los centros urbanos a partir de datos generados por las TICS.

Pero, ¿es posible administrar realmente una ciudad de esta manera? Lo es. Por un lado, la transformación digital provee un progreso tecnológico manifestado en campos como la computación cuántica, nanotecnología y  las telecomunicaciones. El mundo digital de hoy cuenta con adelantos extraordinarios como inteligencia artificial, procesamiento masivo de datos, robótica y machine learning.

Así mismo, el universo digital sigue creciendo. Es decir, la cantidad de información digital creada y replicada en un año. La International Data Corporation estima que para 2020 este volumen alcance cerca de 53 millones de petabytes. Esta cifra es 44 veces mayor que hace apenas una década.

Además, se estima que para 2020 habrá más de 50.000 millones de dispositivos conectados en el mundo, según reporta Deloitte Insights.

Las Smart Cities aprovechan la abundancia de datos de sus entornos y la usan para el bienestar de sus habitantes y visitantes. ¿Cómo? Los sistemas de TICS recolectan, transmiten y totalizan datos. Esta labor es crítica, ya que es la que provee la información necesaria sobre el funcionamiento de la ciudad para que sea analizada.

En particular, el Internet de las Cosas es una aplicación vital de las telecomunicaciones en las Smart Cities. Permite que los objetos y los ambientes perciban, comuniquen y produzcan información en red.

Es así como una ciudad inteligente puede identificar y tratar sus problemáticas a partir de dichos datos. Este abordaje les permite formular soluciones y políticas más eficientes.

Aplicaciones de las telecomunicaciones en Smart Cities

Actualmente, las telecomunicaciones contribuyen al funcionamiento de las Smart Cities en diversos campos. A continuación, se presentan algunas de sus principales aplicaciones y ejemplos alrededor del mundo.

Uso eficiente de recursos públicos gracias a las telecomunicaciones

Los sensores que obtienen datos del entorno son de gran ayuda para que las ciudades usen sus recursos eficientemente. Ámsterdam (Países Bajos), ha puesto medidores de energía inteligentes en los hogares. Están diseñados para incentivar un menor consumo.

Por su parte, Schenectady (Estados Unidos), usa tecnología LED en su alumbrado público. Las luces ajustan su intensidad con base en datos de cada ambiente en tiempo real.

Varias ciudades europeas han puesto en marcha proyectos de manejo inteligente de residuos. Mediante sensores, los recolectores conocen el volumen de basuras de los contenedores. Así determinan si deben desplazarse para vaciarlos o no. Lo que aporta a que trabajen con eficiencia. A su vez, esto mejora la percepción ambiental de los ciudadanos, quienes ya no lidian con contenedores llenos.

Mayor seguridad pública

La conectividad, el Internet de las Cosas y los circuitos cerrados de televisión han sido puestos al servicio de la seguridad en las Smart Cities. En New Orleans (Estados Unidos), los datos en tiempo real de vídeos de sus calles principales son analizados para ubicar personal de la fuerza pública en donde más se necesite.

Parque y movilidad inteligente

Valencia (España), monitorea sus bahías de estacionamiento con sensores. Estos recogen datos sobre la densidad del parqueo en la ciudad en tiempo real. De esta manera, se establecen las tarifas para balancear la distribución del parqueo. Así, se reducen aspectos como la congestión y la polución.

Ciudades inteligentes
Parking Inteligente, Foto: K HOWARD

Por su parte, Copenhague (Dinamarca), cuenta con un sistema integrado de monitoreo en sus calles. Entre otros usos, comunica a los ciclistas mediante una aplicación, qué tan rápido deben pedalear para alcanzar la luz verde en los semáforos. Esta información es importante en una ciudad en donde la mitad de los habitantes van a trabajar en bicicleta.

Manejo de la contaminación

Barcelona (España), ha usado sensores ambientales para detectar niveles de ruido en lugares públicos. En un caso específico, los habitantes alrededor de la Plaza del Sol, detectaron que durante la noche, había ruido por encima de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con dichos datos, pudieron argumentar ante el gobierno local la necesidad de replantear el uso del lugar.

De igual manera, el Aeropuerto Heathrow (Londres), ha mejorado la calidad del aire en sus instalaciones y alrededores. Una solución de Internet de las Cosas identifica las unidades de energía auxiliar operando en la pista. El aeropuerto analiza estos datos y les recuerda a las aerolíneas apagar las unidades que están funcionando fuera de horario. Así, reduce constantemente las emisiones de óxido de nitrógeno en su locación.

Gestión de volumen de visitantes en atracciones turísticas

Las ciudades de Málaga y Barcelona (España), monitorean la cantidad de visitantes en diversos sitios de interés. También, su tránsito entre uno y otro. Estos datos ayudan al sector del turismo a planear sus excursiones con precisión.

Inclusión en la vida de la ciudad

Las telecomunicaciones también pueden contribuir a la creación de Smart Cities más inclusivas. Las personas con discapacidad visual de Londres (Reino Unido), pueden navegar en su sistema de transporte usando beacons que les dan instrucciones auditivas a través de una aplicación de smartphone.

Gobiernos inteligentes

El acceso digital a servicios gubernamentales hace parte de una Smart City. Dubai (Emiratos Árabes Unidos) ha digitalizado cerca de 90 de sus servicios a sus ciudadanos, que disponen de ellos con la aplicación DubaiNow.

Las telecomunicaciones son una herramienta clave para el desarrollo de las Smart Cities. Cada vez más, la tecnología está al servicio de los ciudadanos. Las telecomunicaciones, junto al IoT y la IA, la conectividad en las grandes ciudades permitirá una mejor calidad de vida.

Imagen de cabecera:  Lerone Pieters

 

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