primer minitelevisor en color

Un día como hoy, en 1984, llegó el primer minitelevisor en color

El ET-10 disponía de una pantalla de matriz activa de cristal líquido de 2 centímetros de tamaño y 52.800 píxeles a color mediante un filtro RGB.

Quizá muchos de nuestros lectores no la hayan conocido, pero la ET-10, conocida en el mercado estadounidense como la Epson Elf, fue la primera televisión de bolsillo en color que se comercializó en el mundo. Este innovador televisor portátil fue presentado por primera vez en la conferencia internacional SID de la Society for Information Display celebrada en 1983, y un día como hoy, en 1984, llegó el primer minitelevisor en color al mercado, de la mano de Epson y Suwa Seikosha Co.

Este dispositivo con pantalla de cristal líquido LCD de 2,13 centímetros de tamaño y 57.600 píxeles, podía reproducir imágenes a color gracias a la pantalla delgada y plana, formada por un número determinado de píxeles en color que colocados delante de una fuente de luz o reflectora activaba el cristal líquido de la pantalla. Para reproducir una ampliar la gama de colores los ingenieros crearon un filtro de color RGB que, colocado junto a los píxeles formados por el conjunto de transistores, era capaz de controlar de forma individual el paso de la luz a través del filtro en cada píxel.

Quince meses después de su anuncio en el SID, en agosto de 1984, salieron al mercado estadounidense las primeras unidades del primer minitelevisor en color ET-10, también conocido como Televian, pero con un tamaño de pantalla de 2 centímetros y 52.800 píxeles, algo inferior con respecto a su antecesor.

Las características del primer minitelevisor en color

Según los expertos, el Epson ET-10 encarnaba la tecnología más avanzada de la época. Este dispositivo portátil con reproducción de imagen a color combinaba los semiconductores desarrollados por la compañía, la pantalla Liquid Cristal Display o LCD con tecnología de ensamblaje de alta densidad y otras tecnologías de Epson como la incorporación de filtros de color y circuitos de televisión. Con sus reducidas dimensiones de apenas 16 centímetros de largo y 8 de alto, convertía este minitelevisor en un dispositivo de bolsillo fácilmente transportable con apenas 450 gramos de peso y una autonomía entre 2,5 y 5 horas, en función del tipo de pila utilizada . La fuente de luz para activar la pantalla provenía de un tubo fluorescente interno de 1,9 vatios de potencia, alimentado de cuatro formas diferentes: con 5 pilas AA de pila seca, batería NiCd recargable, adaptador de la CA 100V o con un adaptador de batería del automóvil.

primer minitelevisor en color

Al Televian le siguieron una serie de dispositivos que aprovecharon la tecnología del cristal líquido de polisilíceo de la ET-10, para desarrollar una variante de dichas pantallas de matriz activa denominadas LCD-TFT de cristal líquido con transistor de película delgada –Thin Film Transistor– para mejorar su calidad de imagen. Dos de los dispositivos más importantes que incorporaron la tecnología LCD-TFT fueron los visores de las cámaras de vídeo y las válvulas de luz de los proyectores de cristal líquido. Ahora, 29 años después y en plena era digital, Epson rememora el hito tecnológico que supuso el lanzamiento al mercado del primer minitelevisor en color, que marcó un antes y un después en el mercado de las televisiones portátiles.

Imagen | vía Epson Et-10

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